La Guardia Civil salva a tres personas en dos complicados rescates, uno de ellos en Panticosa

La Guardia Civil salva a tres personas en dos complicadas operaciones. Uno de los rescates fue en Panticosa, y otro en Benasque.
La Guardia Civil salva a tres personas en dos complicadas operaciones. Uno de los rescates fue en Panticosa, y otro en Benasque.

La Guardia Civil ha salvado, en las últimas horas, a tres personas en dos complicados rescates. El primer aviso, a última hora de la tarde del domingo, alertaba de una persona que se había precipitado 60 metros en el Pico Forato (Panticosa). El segundo aviso informaba de que había dos montañeros enriscados en la Cresta de Alba, los cuales habían pedido auxilio a voces a personas que practicaban actividad por una zona más baja. El rescate del Pico Forato fue de extrema dificultad debido a las condiciones meteorológicas que se formaron en la zona. Llegó a granizar y se tuvo que esperar a que mejorase la situación para poder evacuar al herido en el helicóptero.

El primero de los Rescates, en el Pico Forato (Panticosa)

En la tarde del pasado domingo día 11 se recibieron dos avisos de rescate. En el primero, el 112 SOS-Aragón a través de la central 062 de la Guardia Civil de Huesca, informaba de que un escalador que se encontraba realizando un rapel en la vía del Pastor del Pico Forato (Panticosa), tras desprenderse una piedra, a la que estaba asegurado, había caído al vacío unos 60 metros. Sus compañeros le habían perdido de vista, si bien podían escuchar que solicitaba ayuda.

Se dirigieron al lugar el EREIM de Panticosa, un helicóptero de la Guardia Civil y la médico del 061. Tras localizar al herido, se determinó que lo más rápido para acceder hasta él era hacerlo mediante ciclos de grúa para dejar a los especialistas y la médico. Una operación que resultó de gran dificultad debido a lo descompuesto de la roca, la inclinación del terreno y el viento reinante en la zona.

El herido se encontraba en una pequeña repisa inclinada. Por ello, los especialistas tuvieron que montar una reunión a la que asegurar al herido, a la médico, a ellos mismos y al material para poder trabajar con seguridad. Todo ello, bajo una incesante caída de piedras debido a lo descompuesto de la pared. Una vez la médico consiguió estabilizar al herido, se le inmovilizó un brazo y una pierna mediante férula de vacío. En ese momento, comenzó a perder la conciencia, por lo que se determinó hacer uso de la camilla para su evacuación.

La caída de piedras dificultó el rescate

Una vez se consiguió introducir al herido en la camilla, con gran dificultad, dado el espacio reducido e inclinado en el que tenían que moverse, los especialistas procedieron a descolgarlo unos 10 metros a un lugar más seguro para su evacuación. Tras conseguir descender la camilla se desencadenó una fuerte tormenta en el lugar de viento, granizo y rayos. Los especialistas tuvieron que cubrir al herido para evitar que le dañasen las piedras que constantemente caían arrastradas por el viento.

Sobre las 21.15 horas, una vez que cesó la tormenta, el helicóptero pudo acudir a la zona. Los pilotos, con gran pericia, mediante un ciclo de grúa, consiguieron extraer la camilla, a pesar del fuerte viento racheado que había en el lugar.

Dada la peligrosidad de la maniobra, el helicóptero evacuó al herido y la médico hasta Panticosa, donde les esperaba una ambulancia. Los especialistas de montaña descendieron unos 150 metros hasta una zona más segura. Y allí, finalmente, fueron recogidos por el helicóptero. El herido es un vecino de Barcelona de 56 años. Fue evacuado en ambulancia al Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

Aislados en la Cresta de los Trece Gendarmes

Por otra parte, el segundo de los rescates de las últimas horas tampoco fue sencillo. El pasado domingo se recibía aviso en el GREIM de Benasque, a última hora de la tarde, indicando que unos montañeros que transitaban por la zona del Pico del Alba habían escuchado a dos personas que les habían pedido ayuda. Se encontraban enriscadas en la Cresta de los Trece Gendarmes (Benasque) y les era completamente imposible moverse de ese lugar.

Dadas las malas condiciones meteorológicas y la proximidad del ocaso, y al no poder hacer uso del helicóptero, efectivos del GREIM de Benasque salieron hacía la zona en vehículo oficial, ya que tras una fuerte tormenta la situación de los enriscados podría ser muy precaria.

Tras llegar hasta los Baños de Benasque continuaron a pie durante más de tres horas hasta la base de la pared. Una vez allí pudieron establecer contacto visual con las luces frontales de los enriscados, comunicándose a voces con ellos y confirmando que se encontraban ilesos aunque con hipotermia.

Tras ascender escalando unos 200 metros, por la pared mojada en un terreno descompuesto y abrupto, al llegar a la parte alta de la arista se desplazaron por la misma hasta llegar a la vertical de los enriscados y mediante maniobra de rapel lograron acceder a su posición. Una vez asegurados y después de comprobar que se encontraban en buenas condiciones, iniciaron el descenso mediante rápeles, asegurados en todo momento por los especialistas.

Rescates dificultados por las condiciones meteorológicas

Una vez en la base de la pared, continuaron el descenso caminando hasta enlazar con la ruta normal del Pico del Alba, siendo ya las 6.00 horas. Dadas las fuertes rachas de viento existentes en la zona, se decidió descender todo lo posible, hasta un lugar donde el helicóptero pudiera recogerlos con seguridad, en las proximidades del Ibón del Alba.

Tras tres intentos de aproximación de la aeronave, dificultados por las rachas de viento, los pilotos por fin consiguieron realizar un apoyo parcial y rápidamente se introdujo a los rescatados en la aeronave. Fueron evacuados a la helisuperficie de Benasque a las 8.30 horas del lunes.

Los rescatados que resultaron ilesos y eran un varón de 26 años y una mujer de 46 años, ambos vecinos de Alicante. 

ÚLTIMAS NOTICIAS: