Encuentro de veteranos de la Compañía de Cazadores de Montaña de la EMMOE de Jaca en Sevilla

Los miembros de la 1ª Compañía de Cazadores 82/8° de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales de Jaca celebraron su encuentro anual en Sevilla. Crónica de Miguel Ángel Díaz.

Encuentro de veteranos de la compañía de Cazadores de Montaña de la EMMOE de Jaca en Sevilla.
Encuentro de veteranos de la compañía de Cazadores de Montaña de la EMMOE de Jaca en Sevilla.

Encuentro anual de la Compañía de Cazadores 82/8 de la EMMOE

El pasado fin de semana se celebró en Sevilla el encuentro-convivencia anual de miembros de la 1ª Compañía de Cazadores 82/8° de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales de Jaca. En esta ocasión se ha elegido la capital andaluza, después de haber celebrado encuentros en otras ocasiones en lugares como Toledo y Jaca en varias ocasiones. 

Al evento acudían veteranos de diversos lugares de España. Entre ellos, País Vasco, Valencia, Andalucía, Madrid y Extremadura, con el fin de mantener el contacto y la amistad después de haber vivido experiencias de camaradería en el Pirineo Oscense.

Un reencuentro para algunos lleno de recuerdos y vivencias por los momentos superados hace más de 40 años, cuando aún el Servicio Militar era obligatorio.

Recordar viejas historias de la Compañía y mantener el contacto

En estos encuentros se busca revivir viejas «historias de la mili» y homenajear a cuantos compañeros compartieron peripecias militares pero que, por desgracia, ya no están entre nosotros.

La camaradería que surgió a la sombra de Oroel y Collarada, las experiencias en Candanchú y otros lugares de ensueño, estuvieron y seguirán estando presentes en estos encuentros que se seguirán celebrando por deseo de todos los compañeros presentes y deseando que cada vez puedan asistir más participantes con el fin de mantener vivos el espíritu de unión que la montaña nos inculcó.

La cena de bienvenida del viernes fue muy emotiva para todos, sobre todo para algunos que asistían por primera vez a estas reuniones, donde la emoción y las risas hacían aflorar algunas lágrimas. También asistieron algunas esposas de los veteranos, algunas de las cuales ya eran novias de aquellos Cazadores que se fueron a Jaca a hacer la mili, y que en esta ocasión comprobaban atónitas que las historias que les contaban sus novios son verídicas.

El sábado transcurrió de forma muy amena con la celebración de una comida campestre que se alargó hasta la cena entre risas, fotos y bromas.

Próximo encuentro

Todos quedaron pendientes de la próxima celebración de la que se comunicará con tiempo suficiente el día y lugar de encuentro, con la advertencia de algún que otro compañero que «pasaré lista, y que nadie me falte…»

Gracias a la facilidad de las comunicaciones actuales, con los móviles y las redes sociales, el contacto entre todos es más fluido que en aquella década de los 80 del siglo pasado, cuando mantener una amistad a distancia era muy complicado. Seguimos empeñados en «recuperar» antiguos compañeros para mantener el contacto y revivir nuestro paso por la Escuela Militar de Montaña.

Por Miguel Ángel Díaz

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