Nuevos hallazgos arqueológicos permiten avanzar en la investigación sobre el Cementerio Mayor de Jaca

Nuevos hallazgos arqueológicos permiten avanzar en la investigación sobre el Cementerio Mayor de Jaca. Peregrino con las conchas.
Nuevos hallazgos arqueológicos permiten avanzar en la investigación sobre el Cementerio Mayor de Jaca. Peregrino con las conchas.

La excavación arqueológica realizada en el número 8 de la Plaza de Biscós de Jaca ha dejado al descubierto nuevos hallazgos arqueológicos que han permitido continuar con la investigación sobre el Cementerio Mayor de Jaca. La intervención, dirigida por el arqueólogo Julián Ángel Ramos Bonilla, se realizó entre los meses de octubre y diciembre, y ha sacado a la luz restos tan interesantes como los de un peregrino o una punta de lanza bajomedieval.

La excavación arqueológica de la Plaza de Biscós arroja nuevos datos sobre el Cementerio mayor de Jaca

La excavación arqueológica se realizó en dos fases. Por un lado, el vaciado
controlado mediante maquinaria del solar hasta alcanzar el nivel de la necrópolis. Por
otro lado, la excavación manual de las tumbas.

Según explica Ramos Bonilla, «en el transcurso de esta actuación se han identificado 64 tumbas de variada tipología, correspondientes a diferentes momentos: fosas simples, fosas simples cubierta de losas, fosas reforzadas con losetas laterales, cajas de losas y un osario».

Las estructuras funerarias son datables entre principios del siglo XII y finales del XV. Esta intervención -añade el director de la excavación- «ha permitido identificar el final de la necrópolis próximo al límite oeste del solar».

Nuevos hallazgos arqueológicos permiten avanzar en la investigación sobre el Cementerio Mayor de Jaca. Peregrino con las conchas.
Nuevos hallazgos arqueológicos permiten avanzar en la investigación sobre el Cementerio Mayor de Jaca. Imagen de la excavación.

Nuevos hallazgos arqueológicos permiten avanzar en la investigación sobre el Cementerio Mayor de Jaca. Peregrino con las conchas.
Punta de lanza bajomedieval.

Nuevos hallazgos arqueológicos permiten avanzar en la investigación sobre el Cementerio Mayor de Jaca. Peregrino con las conchas.
Fotogrametría de la excavación.

Un peregrino en viaje de regreso y una lanza bajomedieval

Los materiales arqueológicos recuperados más abundantes corresponden al momento de sellado del cementerio por un nuevo estrato, a principios del siglo XVI, momento en el cual se conformó un nuevo espacio lúdico y de reunión de los habitantes de Jaca, denominado Campo de la Estrella o Campo del Toro, señala el arqueólogo.

«La tumba más significativa en cuanto a materiales corresponde a la de un peregrino en viaje de regreso, de la cual se recuperaron las conchas acreditativas junto al individuo, así como la punta de una lanza bajomedieval en el relleno de la propia tumba. Sin embargo, los materiales arqueológicos recuperados del nivel de la necrópolis han sido muy escasos», añade Julián Ramos.

El promotor de esta intervención es la empresa JJ Martija SL, entidad responsable de la construcción de un nuevo edificio en solar.

Nuevos hallazgos arqueológicos permiten avanzar en la investigación sobre el Cementerio Mayor de Jaca. Peregrino con las conchas.
Osario.

El Cementerio Mayor de Jaca

Las excavaciones realizadas en 2005 a raíz de la construcción del parking de la Plaza de Biscós dejaron al descubierto que todo este céntrico enclave estaba ocupado por el Cementerio Mayor de la ciudad, en uso desde comienzos del siglo XII hasta comienzos del siglo XVI, según las conclusiones a las que llegaron Julia Justes y Rafael Domingo. En la Plaza de Biscós se localizaron casi 900 tumbas de diferentes tipologías; entre ellas, una veintena alojaban peregrinos que retornaban de Compostela.

Se trata de la mayor expresión del área de enterramientos que, en otra época, rodeaba la Catedral, junto al Cementerio de San Nicolás, que por proximidad los investigadores sitúan en la Plaza Ripa (que daría cobijo a los difuntos del barrio del mismo nombre) y a la necrópolis situada en la Plaza de San Pedro, donde los enterramientos se realizaron de forma ininterrumpida desde el siglo VI.

La primera cita documental sobre el Cementerio Mayor de Jaca data del siglo XIII, en el Libro de la Cadena, pero Justes y Domingo señalan que se puede afirmar que las primeras inhumaciones son anteriores, en torno a las últimas décadas del siglo XI, o inicios del siglo XII.

Por Rebeca Ruiz

shiva

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