Nace en la Ciudadela de Jaca el tercer cervatillo en lo que va de semana

Nace en la Ciudadela de Jaca el tercer cervatillo de 2021. (FOTO: Rebeca Ruiz)
Nace en la Ciudadela de Jaca el tercer cervatillo de 2021. (FOTO: Rebeca Ruiz)

No hay dos sin tres y la Ciudadela de Jaca acaba de dar la bienvenida al tercer cervatillo de este año. En apenas 48 horas, ya son tres las crías que corretean por los fosos del Castillo de San Pedro. Y alguna más lo hará en los próximos días, ya que hay otras hembras a punto de parir. Sin embargo, los chiquitines no son los únicos protagonistas. Sus hermanos mayores de Ecociudadela y los ponis Frodo y Sam también captan toda la atención con las escenas más tiernas, mientras, en los fosos, una liebre que desde hace años acompaña a los ciervos observa camuflada como se repite el ciclo de la vida.

El tercer cervatillo de 2021 llegaba solo unas horas después del nacimiento de los dos primeros

El tercer cervatillo de 2021 llegaba solo unas horas después del nacimiento de los dos primeros. Aunque este año los partos se han hecho esperar, la irrupción de los pequeños ciervos siempre supone una alegría para los responsables de la Ciudadela de Jaca. Y para la sociedad jacetana.

De hecho, son muchos los que ya se han acercado hasta los glacis para buscar a los recién nacidos por los rincones del recinto. En este lugar, a veces, los jaqueses han sido testigos de algún nacimiento. Unos momentos únicos y emocionantes que refuerzan, si cabe, el vínculo de los ciervos con la Ciudad de Jaca.

Para ver a los pequeños bambis, hay que tener paciencia y fijarse bien en los rincones, junto a la piedra. Allí, agazapados, al abrigo de los centenarios muros, las características motas claras que salpican su pelaje -y que desaparecen cuando los ciervos crecen- les ayudan a pasar desapercibidos.

Los cervatillos y sus madres

Diego Nicolay, que se encarga del cuidado de los ciervos de la Ciudadela desde hace años, y Julio Rina, gestor cultural de la Ciudadela, conocen bien los hábitos de los animales. «Las madres los dejan descansando, y de vez en cuando se acercan a ellos para darles de tetar», explica Nicolay.

Después, si se percatan de que hay alguien cerca, las hembras comienzan una especie de danza, con un paso muy curioso, para distraer a los extraños y alejarlos de sus crías. Es el instinto de supervivencia. El mismo que les lleva a comerse la placenta nada más parir y a limpiar a sus crías para evitar que puedan atraer a aves carroñeras.

Ecociudadela

Mientras recorremos el foso de la Ciudadela, uno de los tres ciervos con impronta humana que forma parte de la actividad de educación ambiental Ecociudadela se asoma por la ventana del recinto en que se encuentra, como queriendo ser partícipe de la fiesta. Ellos no están con los demás, aunque a veces también bajan al foso. Han sido criados a biberón, y se acercan sin miedo a comer de la mano de las personas. Son los elegidos para sensibilizar a niños y mayores sobre la necesidad de respetar el medio ambiente y para concienciar sobre los riesgos que suponen para los ciervos los plásticos y otros desperdicios.

(FOTO: Rebeca Ruiz)

Peter (que murió el año pasado de un cólico), Ciudadela, Oroel y Guara fueron los pioneros de este programa que comenzó en 2016 y que ha resultado todo un éxito. Pero los ciervos crecen, por lo que ya se han incorporado otros animales que los sustituirán en la actividad en la nueva temporada. Ecociudadela es una actividad que realiza Asceal, que también se encarga de la atención a la veintena de ciervos que actualmente viven en la Ciudadela de Jaca.

«Siempre llega algún cervatillo por sorpresa»

Mientras se está a la espera de los nuevos nacimientos («siempre hay alguno que llega por sorpresa», explica Nicolay), durante estos días se puede observar como va cambiando el pelaje de los adultos -mucho más brillante- y cómo se terminan de formar las cornamentas de los machos. El macho alpha sigue marcando su territorio, mientras, en la tranquilidad de los fosos, el resto de los ciervos, curiosos, observan todo lo que sucede a su alrededor.

Nace en la Ciudadela de Jaca el tercer cervatillo en lo que va de semana
(FOTO: Rebeca Ruiz)

Cuando crecen, el Castillo de San Pedro hace intercambio de ejemplares con otros núcleos zoológicos, o con parques como Lacuniacha, para evitar que se eleve la tasa de consanguineidad y las consecuencias de la endogamia, que podrían ser fatales. En ocasiones, cuando el número rebasa el adecuado para la superficie disponible en los fosos, también se sueltan en el monte -siempre con todos los permisos necesarios y en estrecha coordinación con las autoridades-. Pero solo en el caso de ejemplares maduros y fuertes, con la cornamenta perfectamente formada, para asegurar en todo momento su superviviencia en el medio natural.

Los cervatillos, los ciervos y la liebre

En el foso del Castillo de San Pedro encontramos otro singular habitante. Una liebre de gran tamaño que campa a sus anchas y que, de vez en cuando, protagoniza unas espectaculares carreras por todo el recinto. No es nueva por estos lares. «Llegó aquí hace unos cuatro años, y no sabemos muy bien cómo», explica Nicolay. Puede ser que alguien la soltara, o que alguien la tuviera en algún huerto cercano, o que se despistara y acabara en la Ciudadela… De cualquier manera, ya forma parte también de la gran familia del Castillo de San Pedro.

(FOTO: Rebeca Ruiz)
(FOTO: Rebeca Ruiz)

Tras pasear por los fosos, cuyos muros continúan guardando grandes secretos de la historia a la espera de ser descubiertos, abandonamos el castillo no sin antes compartir unos minutos con Sam y Frodo, los ponis que se están encargando de comerse la hierba en la parte de atrás del castillo. Parece que a uno de ellos se le queda pequeño el lugar en el que se encuentran habitualmente, porque de vez en cuando se escapa y se da una vuelta por donde le parece. Nicolay, armado de paciencia, va a recogerlo y lo devuelve a su sitio.

Cualquier momento es bueno para visitar la Ciudadela de Jaca. Pero, especialmente, en estas fechas, la fortaleza tiene un encanto especial. Los ciervos y sus crías, Sam y Frodo y la liebre de los fosos son los protagonistas indiscutibles del verano en el Castillo de San Pedro.

Por Rebeca Ruiz (texto y fotos)

Nace en la Ciudadela de Jaca el tercer cervatillo en lo que va de semana
Nace en la Ciudadela de Jaca el tercer cervatillo en lo que va de semana
Nace en la Ciudadela de Jaca el tercer cervatillo en lo que va de semana
Nace en la Ciudadela de Jaca el tercer cervatillo en lo que va de semana

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