Los voluntarios de Jaca, la mejor selección del Mundial

Jaca se ha convertido, durante estos días, en la gran protagonista del mundo del hockey hielo gracias a la celebración del Mundial U18 femenino División I Grupo B Clasificatorio. España, Australia, México, Turquía, Corea, China Taipéi y Kazajistán son las selecciones que se enfrentan en esta importante competición internacional.

Los voluntarios de Jaca vuelven a demostrar que son, una vez más, la mejor selección del Mundial

Y junto a todas ellas, un equipo más. El mejor, aunque no dispute un puck en la pista. Aunque su stick no suene tan fuerte como el de las jugadoras al ser golpeado furiosamente contra el suelo helado en busca de la victoria. Es el último equipo, el que no aparece en los carteles, pero el que llega el primero a cada partido con un marcada vocación de servicio, pasando desapercibido la mayoría de las veces… Pero sin cuyo trabajo sería imposible que Jaca pudiera sacar adelante la organización de un evento deportivo internacional de estas características. Los voluntarios de Jaca vuelven a demostrar que son, una vez más, la mejor selección del Mundial.

Más de 70 voluntarios libran cada día otra batalla

Más de 70 voluntarios libran cada día otra batalla. Más silenciosa, menos atractiva; para nada, espectacular. Pero, sin duda, fundamental para el buen desarrollo del Mundial de Hockey. Los más jóvenes han cumplido los 14 años, y hay jaqueses que no fallan al llamamiento y que han estado vinculados a la historia del hielo en la ciudad desde hace décadas.

Son hijos, padres y abuelos con un denominador común: siempre ven los acontecimientos desde la barrera, desde la otra perspectiva: no van a disfrutar del espectáculo, sino a trabajar para que otros lo disfruten. Esperan con impaciencia el comienzo de cada evento y viven con cierta nostalgia el momento de la despedida. Y a pensar en el siguiente. Ellos son así.

Son más que compañeros; son una gran familia, porque entre los voluntarios se crean grandes vínculos afectivos y personales forjados a raíz de experiencias únicas, de vivencias muy intensas, de buenos momentos y situaciones complicadas, que también las hay. A pesar de que muchas veces no se les pueda ver, el calor de sus corazones se siente en cada rincón de aquellos lugares donde están presentes. Aunque sea la pista de hielo.

Los voluntarios son el alma y el corazón del Mundial

Ahí están todos. Sin descanso. Con toda la ilusión del mundo y la única recompensa de que todo salga bien, de que no falle nada. De que los equipos participantes se lleven la mejor imagen posible de la ciudad. Son los embajadores de Jaca, el alma y el corazón del Mundial. Con sus nervios; a veces, también, con sus fallos, pero dándolo todo para que todo, sin excepción, salga lo mejor posible en cada jornada y atentos a cualquier necesidad que pueda surgir en la pista de hielo.

Son acompañantes, atienden a los deportistas y dan respuesta a todo lo que se requiere desde los distintos cuerpos técnicos. Controlan los accesos y que no haya ningún problema en las gradas, velan por la seguridad del público… Y desde el área deportiva, llevan un exhaustivo seguimiento del juego, de las estadísticas, de cada movimiento. Unas tareas, entre otras muchas, en las que ponen lo mejor de sí mismos para llevarse el único premio que conciben: la satisfacción del trabajo bien hecho, cada uno en la labor que se le ha encomendado.

No están todos los que son, pero sí que son todos los que están

En el ecuador del Mundial, llegaba el momento de la foto. No están todos los que son, pero sí que son todos los que están. Algunos de ellos continuaban con sus tareas y no podían abandonarlas ni por unos minutos. Otros, debían responder a sus obligaciones profesionales y no podían acudir a la cita. Porque ser voluntario sale de dentro. Hay que nacer voluntario, tener vocación de servicio, de ayudar a los demás, de trabajar para la comunidad sin esperar nada a cambio. Y estos chicos y chicas, y estos hombres y mujeres, son el patrimonio más preciado del que puede presumir Jaca.

Faltaba en la foto otra persona. Alguien sin cuyas imágenes, seguramente, el Mundial de Hockey no tendría la proyección que hoy alcanza. Su cámara es, en esta ocasión, la mirada del Mundial, pero también lo ha sido durante años de numerosos acontecimientos relacionados con el mundo del hielo y con otros aspectos de la ciudad. De manera altruista, con corazón de voluntario (que también lo es): Miguel Ramón Henares, fotógrafo para la Real Federación Española de Deportes de Hielo. Y también parte del equipo, aunque en este caso sí que esté siempre al otro lado de los del otro lado.

Los voluntarios de Jaca son, sin duda alguna, la mejor selección del Mundial de Hockey.

Por Rebeca Ruiz

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