La Ciudadela de Jaca recibe la Navidad con muérdago y unos originales adornos de madera

La Ciudadela de Jaca recibe la Navidad con muérdago y unos originales adornos de madera. (FOTO: Rebeca Ruiz)
La Ciudadela de Jaca recibe la Navidad con muérdago y unos originales adornos de madera. (FOTO: Rebeca Ruiz)

La Ciudadela de Jaca recibe la Navidad y su apuesta decorativa, un año más, vuelve a sorprender en un despliegue de originalidad y buen gusto. Y en esta ocasión, además, con un guiño al medio ambiente. El detalle diferenciador, esta vez, hay que buscarlo en los adornos: medallones de madera de todos los tamaños con pirograbados de motivos alusivos al Castillo de San Pedro y a la naturaleza. Vuelve el muérdago. Y tampoco falta el trineo de Papá Noel cargado de regalos, los abetos navideños en distintas versiones, los belenes más singulares y un gran muñeco de nieve para que, a modo de photocall, los visitantes puedan llevarse un buen recuerdo de su paso por la fortaleza.

Medallones de madera

La decoración navideña de la Ciudadela de Jaca se ha convertido en todo un clásico. Cada año por estas fechas, propios y extraños esperan a sorprenderse con la imagen del castillo. Si bien el belén monumental -ya incorporado a la Ruta del Belén de Aragón– captará toda la atención durante las próximas semanas, junto a él, es de visita obligada la exposición de belenes del mundo que reúne decenas de composiciones originales procedentes de todos los puntos del planeta en una ocasión única para disfrutarlos.

No obstante, sin duda, los medallones de madera, a modo de adornos navideños, se convierten en los grandes protagonistas de 2021. Se trata de un trabajo de María García Pérez y aporta un valor añadido a la decoración típica de esta época del año, en una clara apuesta de los gestores del Castillo de San Pedro por continuar respaldando la cultura, el arte y la artesanía ante cualquier ocasión que se presenta. No falta nada: la Ciudadela, la peña Oroel, los ciervos,… todo está en los medallones. Solo hay que saber buscarlo.

Muérdago en la puerta de la Ciudadela de Jaca

También regresa el muérdago. Según la tradición, el ramo de muérdago no debía tocar el suelo al cortarlo y se debía colocar en el umbral de la puerta de entrada de las casas durante todo el año para protegerlas de la mala suerte, antes de quemarlo.

Asociado a las culturas ancestrales y a los ritos relacionados con la vida y la fertilidad, y heredado de los países escandinavos, de la tradición celta y de la evolución de antiguas creencias de los druidas, el ritual invita a las parejas a besarse bajo el muérdago para favorecer la suerte, el amor y la felicidad. Y qué mejor forma de hacerlo que debajo de la entrada de la Ciudadela, que se convierte, además, en el sitio perfecto para inmortalizar el momento.

Es la cara más mágica, especial y entrañable del Castillo de San Pedro, donde el espíritu navideño invade ya todos los rincones de uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad, Bien de Interés Cultural desde 1949 -la fortaleza fue levantada en el siglo XVI-. Pero no lo único que ofrece el espacio cultural e histórico por excelencia, que ha preparado una intensa agenda de actividades que se podrá disfrutar a lo largo de las próximas semanas.

Por Rebeca Ruiz

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