Quique Grávalos desafía a Duchenne en Jaca y sube hasta la ermita de la Virgen de la Cueva, a 1.470 metros

Quique Grávalos desafiaba a Duchenne y lograba subir este sábado hasta la ermita de la Virgen de la Cueva, en la cara sur de la Peña Oroel, a 1.470 metros de altitud. Lo hacía en una silla especial Joëlette, con porteadores y bajo un estricto plan de seguridad. Guardia Civil, Cruz Roja, 112 Aragón, personal sanitario, Protección Civil y militares del Ejército de Tierra, además de voluntarios y amigos, acompañaban al jacetano en su reto. Paralelamente, numerosas personas subían hasta la Peña Oroel, desde el Parador, por la cara norte con las características camisetas rojas de Jaca lucha contra Duchenne. Tampoco han faltado a la cita las asociaciones Duchenne Parent Project España y Con Otro Sentido.

Quique Grávalos desafía a Duchenne en Jaca y sube hasta la ermita de la Virgen de la Cueva, a 1.470 metros
Quique Grávalos desafía a Duchenne en Jaca y sube hasta la ermita de la Virgen de la Cueva, a 1.470 metros.

La primera vez que se realiza una experiencia de este tipo en el territorio

Jaca amanecía este sábado con una cita importante: el reto Oroel de Quique Grávalos. Tras la inestabilidad de la última semana y a primera hora de una fría mañana, el Hotel A Nieu se convertía en el punto de encuentro para los participantes en el reto solidario de Jaca lucha contra Duchenne. Allí, Quique se preparaba con todo lo necesario. Y se realizaban las últimas comprobaciones antes poner rumbo hasta el aparcamiento donde comenzaría la ruta prevista, bajo un estricto Plan de Seguridad dirigido por Alberto Ayora.

La expedición contemplaba el ascenso hasta la cruz de la Peña Oroel en dos grupos. Uno, el más reducido, formado por Quique Grávalos y un equipo de profesionales -militares del Ejército de Tierra, Cruz Roja, 112 Aragón, personal sanitario, Protección Civil y GREIM de la Guardia Civil-, era el más madrugador. Con el jacetano iba también su padre, Antonio Grávalos, además de algunos voluntarios y amigos. Les acompañaban expertos en el manejo de la silla Joëlette, especialmente diseñada para que personas con algún tipo de discapacidad puedan acceder a la montaña. Porteado en esta silla, el jaqués comenzaba la subida hacia la peña.

Mucho esfuerzo y concentración de los porteadores

Paralelamente, numerosos jacetanos realizaban el ascenso por la cara norte de la Peña Oroel, por el Parador. No han faltado las familias de Duchenne Parent Project España ni el apoyo de la asociación Con Otro Sentido, procedentes de otros puntos de España. La idea era que ambos grupos coincidieran en el último tramo del itinerario, para llegar juntos a la cruz. Tras recorrer unos cuatro kilómetros y a un paso de la ermita de la Virgen de la Cueva, el reto se daba por finalizado a 1.470 metros de altitud, priorizando la seguridad y anteponiendo la responsabilidad a las emociones compartidas. Poco después comenzaba el descenso, tampoco sin dificultad.

Quique Grávalos lo ha vuelto a hacer. Se ha convertido en la primera persona que, en sus circunstancias, ha logrado desafiar a Duchenne subiendo una montaña en una silla adaptada. Y nos ha dejado compartirlo con él.

Por Rebeca Ruiz

Galería completa de fotos en la página de Facebook de JACETANIA EXPRESS

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