JACETANIA EXPRESS

Beatriz Francisoud vuelve a Majones: 20 años enseñando la Iglesia del Salvador

20 años se cumplen desde que Beatriz Francisoud Araguás comenzara a enseñar altruistamente la Iglesia del Salvador de Majones. Una joya desconocida del Románico que cada verano abre sus puertas, gracias al empeño de Beatriz de Majones por poner en valor el patrimonio de este pequeño enclave de la Canal de Berdún, que ha visto siglos de historia al pie del Camino de Santiago. Este año, las visitas guiadas a la Iglesia del Salvador de Majones comenzarán el próximo 3 de agosto.

Beatriz Francisoud vuelve a Majones: 20 años enseñando la Iglesia del Salvador. Desde el campanario de la iglesia. (Foto: Rebeca Ruiz)
Beatriz Francisoud vuelve a Majones: 20 años enseñando la Iglesia del Salvador. Desde el campanario de la iglesia. (Foto: Rebeca Ruiz)

Las visitas de Beatriz de Majones a la Iglesia del Salvador comenzarán el próximo 3 de agosto

A partir del próximo 3 de agosto se podrá volver a visitar, como cada verano desde hace dos décadas, la Iglesia del Salvador de Majones. Un año muy especial, ya que se cumplen 20 desde que Beatriz Francisoud Araguás decidiera comenzar a enseñar el templo, una pequeña joya desconocida del siglo XII, de forma oficial.

Todo comenzó en 2006. Antes, para ser exactos. «Yo ya preguntaba a la Asociación Sancho Ramírez cómo podría enseñar Majones, ya que ellos enseñaban Iguácel. Me dijeron que sí, lógicamente con permiso del Obispado. Esos primeros años no lo hacía tan ‘profesionalmente’. Aunque entonces no venía mucha gente, solo el hecho de estar ahí cada tarde, con la puerta abierta, escuchando el canto gregoriano… daba por bien empleado mi tiempo. Con los años, cada vez comenzaron a venir más personas. Y ahora no hay un día en el que no tenga al menos una o dos visitas».

Este verano, de seis a ocho de la tarde, Beatriz volverá a esperar en la puerta de la iglesia a todo el que se quiera acercar a conocerla. «Si alguien no puede a esa hora, me pueden llamar al 656 37 75 88, y concertamos una visita», advierte. Lo importante es que nadie se quede sin conocer el templo.

Una iglesia desconocida, pero con mucho encanto

«Es una iglesia desconocida por el público en general. Las personas que vienen se quedan asombradas de que se conserve como se construyó, con los elementos originales. No está reformada, no está restaurada -salvo alguna pequeña reparación-. Se asombran de la belleza que tiene el templo», destaca Beatriz Francisoud.

Además, sus explicaciones, tras años de estudio e investigaciones, son un valor añadido. Las columnas con sus capiteles, el friso del coro, los retablos, las marcas de cantero que demuestran su relación con el Camino de Santiago, la nave panteón, la escalera de caracol, la subida al campanario… todo ello, mientras se escucha canto gregoriano de fondo. «La gente se queda muy sorprendida del juego que da esta iglesia pequeñita, en un pueblo muy pequeñito como este. Y se hace cruces y se asombran porque piensan: ¡Qué bonito es esto, y no sabíamos ni que existía! Es que es como trasladarse a la Edad Media…», explica Bea de Majones. Por si fuera poco, ella se encarga de mimar a sus visitantes. Siempre tiene un detalle con ellos, y algunos -como el número 50 de cada verano- no se van con las manos vacías.

Un guiño a la arquitectura y a la historia de Majones

Por otra parte, visitar Majones este año tiene sorpresa. El visitante podrá descubrir cómo era el empedrado tradicional. Junto a la Torre se ha construido un tramo de este suelo tan especial, precisamente, en un guiño a la arquitectura y a la historia del pueblo. Piedra a piedra, ha ido tomando forma. Es obra de la experta Amara Carvajal. Beatriz Francisoud también ha colaborado.

La última restauración que se hizo en la Iglesia del Salvador de Majones fue en 2022

Para las grandes tareas, como consolidar o limpiar los retablos, que ya se necesita, Beatriz Francisoud recuerda que necesitarían la implicación de las instituciones. Con todo, advierte que el encanto de esta iglesia es precisamente que se conserva tal y como se construyó. Por lo que no necesita grandes reformas ni rehabilitaciones. Solo, que se conserve y se preserve como el rico patrimonio histórico jacetano que es.

Sobre Beatriz Francisoud Araguás, Beatriz de Majones

Por Rebeca Ruiz

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