Ansó y el renacer de su Diana Floreada: la historia 40 años después

En 1986, la Diana Floreada de Ansó resonaba por última vez. Un grupo musical formado por instrumentos de viento y percusión, con vecinos y vecinas del pueblo como integrantes, que recorrían con sus melodías las calles ansotanas en los días ‘grandes’. La falta de relevo le hizo desaparecer, hasta que, casi 40 años después, la asociación cultural Valle de Ansó la recuperó en un claro ejercicio de pasión y sentimiento por la historia local. Su estreno tuvo lugar el pasado agosto, en el Día del Traje, y hace pocos días la Diana Floreada reapareció en el PIR. Sus integrantes son jóvenes y mayores, de estos últimos, algunos estaban en aquella última Diana Floreada que se despidió hace cuatro décadas. Ahora, sus acordes y rondas resuenan con más fuerza que nunca, en un claro ejemplo del renacer de la cultura ansotana.

(Foto: Miguel Laín)

1986, el adiós de la Diana Floreada de Ansó

Durante el siglo XX, Ansó y su Diana Floreada crecían de la mano. Un grupo musical formado por vecinos y vecinas del pueblo, que con diferentes instrumentos amenizaba los días festivos del territorio. «Desde que nos acordamos, siempre ha existido. Había un relevo joven que entraba y sucedía a los adultos. Tocábamos hasta que nos íbamos a hacer el servicio militar, allí aparecían nuevos jóvenes en nuestro puesto», destaca Jesús Laín, de la asociación cultural Valle de Ansó y miembro del grupo.

Sin embargo, este relevo generacional desaparecería entrada la década de los años 80. Un duro golpe que puso contra las cuerdas la continuidad de la Diana Floreada de Ansó, símbolo por excelencia de sus fiestas. «Los nacidos en los años 60 volvimos del servicio militar y nos encontramos que no había relevo, así que volvimos a tocar para que no se perdiera», apunta Laín. Una situación «muy complicada», que desembocó en una terrible noticia: la desaparición en 1987.

«Ya teníamos 30 años, familia y otros muchos temas en nuestra vida. Seguimos porque no se perdiera, pero al ver que no había nadie nuevo, muy a nuestro pesar, decidimos decirle adiós», lamenta.

La vuelta de la Diana Floreada en Ansó

Así es como las jornadas festivas dejaron de contar con su diana, olvidándose con el paso del tiempo, y ocupando un sitio en las historias y recuerdos del pasado ansotano. Así estaría hasta hace año y medio, cuando apareció la asociación cultural Valle de Ansó. «Desde el ayuntamiento me propusieron recuperar la Diana Floreada y tirar del carro, y nos pusimos manos a la obra», explica con una sonrisa Jesús Laín.

Tras un trabajo de llamamiento a vecinos, se logró montar de nuevo una banda, la misma que décadas atrás se despedía tristemente. En cuanto sus integrantes, aún existía un mayor factor emocional, ya que al mencionado Jesús se le sumaban otros miembros de esa última banda. «Ese aspecto de gente joven y más mayor creó un vínculo muy grande que reafirmó nuestra idea común de volver a las calles de nuestra tierra», exclama.

Como no podía ser de otra forma, los instrumentos con los que se comenzó este trabajo son los mismos que hace 40 años, en un ejercicio de mantenimiento por parte de la asociación y del consistorio. Tal y como apunta Laín, algunos de ellos datan de los años 20 del siglo pasado, por lo que atesoran una vida cercana -o superior- a los 100 años. «Sin duda alguna, si había que tocar el verdadero sonido de la Diana, era con estos instrumentos», añade.

El Día del Traje 2025 en Ansó, el regreso de la Diana Floreada

Tras una labor constante de recopilación, ensayos y paciencia, la Diana Floreada de Ansó dejó atrás los casi 40 años de sequía en agosto del año pasado. Fieles a la tradición, sus integrantes volvieron a hacer sonar los acordes por las calles en uno de los días más importantes para el territorio. Un momento único y que difícilmente se olvidará.

«La verdad que casi casi se te saltan las lágrimas cuando la gente te aplaude. Fue un honor y algo indescriptible volver a sentir lo que sentí 40 años antes, rodeado de mi gente y con antiguos compañeros. Vimos morir la Diana Floreada y la hemos visto renacer», sostiene emocionado Jesús Laín.

(Foto: Miguel Laín)

Tras el emocionante regreso, hace escasos días, la banda ansotana volvía a salir en otra fecha señalada: el PIR. En su segunda aparición tras su vuelta, recorrieron todos los rincones del pueblo para dar inicio a la programación del domingo. «Me ha hecho recordar un poco a cuando éramos jóvenes y el antiguo director tenía que venir a buscarnos a casa para salir. En las fiestas por aquel entonces salíamos a las 8:00 a tocar, hoy ha sido a las 9:30. Pero el aire y el ambiente ha sido muy parecido», añade con una sonrisa.

Un futuro con retos y muy apasionante

Tras haber logrado la recuperación y consolidación de la Diana Floreada, sus integrantes afrontan un futuro «con muchas ganas y emoción». A ello se les añade el trabajo, ya que ensayan dos veces a la semana para mejorar. Cuentan con otras 6 melodías para interpretar en su repertorio.

«Hay gente joven con ganas de mantenerlo. Somos conscientes de que requiere paciencia y mucho esfuerzo, pero no podemos estar más contentos», sentencia Laín. Tras el PIR, la banda ya se prepara para el otro gran día de los ansotanos, el Día del Traje, que se celebrará el próximo 30 de agosto.

Por Jorge Callau

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