Los trabajadores de ambulancias consideran «muy grave» que Jaca pierda la UVI móvil parte del tiempo

Los trabajadores de ambulancias consideran "muy grave" que se reduzca el servicio de la UVI móvil de Jaca. En la imagen, de archivo, una ambulancia de atención básica.
Los trabajadores de ambulancias consideran «muy grave» que se reduzca el servicio de la UVI móvil de Jaca. En la imagen, de archivo, una ambulancia de atención básica.

Los trabajadores de ambulancias consideran que el servicio de transporte sanitario empeorará en La Jacetania y el Alto Gállego con la reorganización prevista por el Gobierno de Aragón, ya que, a pesar de que se incrementa la inversión, temen que la zona, con unas características muy concretas por su condición turística que hace que la población se multiplique en determinadas épocas del año, salga perjudicada.

En concreto, denuncian que la Administración contempla -en el nuevo pliego de condiciones que regirá la prestación del servicio- la reducción del tiempo que la UVI móvil está activada en Jaca, a pesar de que se mejora la presencialidad de los vehículos de asistencia básica en el territorio. Una situación que consideran «muy grave». Y que supondría que durante las noches, las urgencias que puedan darse en la ciudad queden supeditadas a la disponibilidad de la UME de Sabiñánigo o tengan que ser atendidas por un vehículo de atención básica.

La UVI móvil de Jaca

Berta Lantero, representante de los trabajadores y miembro del Sindicato Cooperación Sindical, explica que esta situación viene sobrevenida por las protestas que surgieron a principios de año con el pliego de condiciones para el transporte sanitario en Aragón, que inicialmente contemplaba la eliminación de diez vehículos y que provocó el rechazo de los territorios afectados. Ante esta circunstancia, se cambió el pliego, manteniendo todos los vehículos, pero reduciendo sus horas de actividad. Una situación que afecta directamente, entre otros -explica Lantero-, a la UVI de Jaca.

«Hasta ahora teníamos la UVI de Jaca 365 días activada con un sistema mixto de 12 horas de presencia y 12 de localización; y los fines de semana, localizada. A partir de que se haga cargo del servicio la nueva empresa adjudicataria, solo trabajará la mitad de ese tiempo», señala. Si se cumplen los plazos del proceso, este sería el escenario a partir de febrero del 2023, explican los trabajadores.

LA DOTACIÓN EN LA JACETANIA Y EL ALTO GÁLLEGO

En estos momentos, en las comarcas de La Jacetania y el Alto Gállego existe una Unidad Móvil de Emergencias en Sabiñánigo o UME (ambulancia tipo UVI móvil, medicalizada, dotada del equipo humano y técnico necesario para atender todo tipo de emergencias), la única en la zona que se rige por un modelo de atención presencial las 24 horas los 365 días del año. En todo Aragón, se dispone de 13.

También está la UVI de Jaca, con base en el hospital de la ciudad. Una UVI móvil es la que permite la atención de pacientes de alto riesgo, riesgo vital y patologías graves. También se conoce como UCI Móvil, Soporte Vital Avanzado o SVA. En la comunidad aragonesa hay 8 unidades.

A ellas hay que añadir las SVB o Soporte Vital Básico (ambulancia con dos técnicos de emergencias o TES preparada para atender la mayor parte de urgencias del día a día) de Jaca y Hecho (de un total de 45 en toda la comunidad). Sin base operativa acondicionada para su función. Y las ambulancias convencionales de Biescas, y Canfranc y Sallent -de refuerzo-, sin carácter asistencial y a cargo de un único TES conductor. En total, hay 22 unidades de este tipo distribuidas por todo Aragón.

Un incremento de 13 millones de euros

Por su parte, la Administración recuerda que la dotación económica, con las nuevas condiciones, se ha aumentado en 13 millones de euros, pasando de 19 a 32 millones de euros. Parte de esa inversión se destinará a «convertir las ambulancias convencionales en Soporte Vital Básico» y en «multiplicar por cinco las horas de presencialidad en el servicio», con el fin de mejorar el tiempo de respuesta ante una emergencia.

Con este pliego, la DGA garantiza que «todos los municipios de Aragón van a tener atención sanitaria de urgencia todos los días del año, las 24 horas del día, a través de los centros de salud y de este transporte sanitario urgente distribuido por todo el territorio. Y con una distancia como máximo de 30 minutos». Sin embargo, el mismo documento recoge la reducción de activación de otros vehículos. Entre ellos, la UVI móvil de Jaca, recuerdan los trabajadores.

La nueva situación del transporte sanitario en la zona

«La Jacetania, el Alto Gállego y el Sobrarbe, en cuanto a vehículos de asistencia básica (Soporte Vital Básico) quedan muy bien en el nuevo pliego, porque Broto, Hecho, Jaca y la ambulancia convencional de Biescas -que se reconvierte en SVB- tendrán 24 horas de presencia física -hasta ahora, algunas están localizadas, de manera que se reduce el tiempo de reacción-. Pero solo van dotadas de personal técnico, cuya capacidad de asistencia es limitada, porque no somos médicos ni enfermeros», apunta Lantero.

«La asistencia básica va a estar muy reforzada, pero nos vamos a quedar en la zona solamente con la Unidad Medicalizada de Emergencias (UME) de Sabiñánigo y la UVI de Jaca, que trabajará la mitad de tiempo: no estará disponible por las noches y, durante los fines de semana y festivos, se elimina el médico y solo va a trabajar con enfermería», añade.

Una situación de «extrema gravedad» cuando la UVI móvil de Jaca no esté activada

Esta situación, denuncian los trabajadores del sector, es de «extrema gravedad». Podría darse el caso de «una urgencia médica en Jaca durante la madrugada del fin de semana y que la UME de Sabiñánigo estuviera atendiendo otro servicio».

Ante este hipotético caso, «una Soporte Vital Básico debería acudir a atender la urgencia con un médico del centro de salud si este estuviera disponible en ese momento… Con las limitaciones que ello conlleva, ya que es un vehículo de asistencia básica que no está dotado con el material de una UVI móvil. No llevamos respirador para intubar a un paciente que necesite respiración asistida, habría que reciclar a los médicos del centro de salud,…», explica Lantero. Y advierte que el helicóptero tampoco es una solución, porque está condicionado por muchos factores para poder volar.

«La UVI de Jaca no puede desaparecer 12 horas diarias»

«La UVI de Jaca no puede desaparecer 12 horas diarias. Su servicio tiene que mantenerse. Para nosotros, la mejor fórmula sería 24 horas de presencia física y con activación inmediata -ahora se rige por un sistema de trabajo mixto, pero está activada las 24 horas del día-, porque no deja de ser una Unidad de Vigilancia Intensiva para pacientes críticos, para pacientes que necesitan asistencia médica y enfermería durante su traslado», señalan los trabajadores.

La polémica sobre el pliego de condiciones que regirá la próxima adjudicación del servicio de transporte sanitario en Aragón tiene como telón de fondo las reivindicaciones de los trabajadores del sector.

El problema se remonta a 2018, ante la llegada de Acciona -adjudicataria del servicio- y la necesidad de negociar un convenio colectivo que llevó a los primeros desencuentros entre los trabajadores y la empresa y la Administración. Durante la pandemia, en una situación que los trabajadores ya consideraban insostenible, estos decidieron aplazar las movilizaciones. Hasta 2021, cuando convocaron una huelga indefinida para forzar la negociación colectiva.

Actualmente, la Administración ha llevado el acuerdo de convenio colectivo entre Acciona y los trabajadores al Tribunal Superior de Justicia de Aragón, que ahora deberá pronunciarse sobre su legalidad.

Presencialidad vs localización

Los problemas del transporte sanitario afectan, actualmente, a unos 530 trabajadores (médicos, enfermeros y técnicos en emergencias sanitarias) contratados por la empresa adjudicataria en todo Aragón. De ellos, una treintena correspondería a la zona de Jacetania, Alto Gállego y Sobrarbe.

Una de las reivindicaciones históricas del colectivo es las diferencias que supone el sistema de trabajo (presencialidad frente a localización). «Hay compañeros de Hecho y Broto que hacen una media de 4.000 horas anuales -más del doble de lo que contempla el convenio del sector-. Porque como están localizados, el tiempo de trabajo y la puntuación para procesos selectivos solo les computa en parte. Y eso es una barbaridad», explica Lantero. Es el caso, por ejemplo, de Déborah Villamayor (DUE) o del médico Pastor Céspedes. Llevan en esta situación 11 y 12 años, respectivamente. Y su futuro -denuncian- está en el aire con el nuevo pliego, porque ni siquiera cuentan, explican, con un interlocutor en la empresa. Hasta el momento, aunque su situación laboral se ha denunciado en numerosas ocasiones, no han logrado ninguna solución. Son los más afectados por los problemas del transporte sanitario en Aragón.

Los trabajadores del sector de las ambulancias recuerdan que no se trata solamente de un problema laboral, sino que afecta directamente a todos los ciudadanos, ya que la capacidad de reacción ante determinadas situaciones puede ser clave para salvar la vida de una persona.

Por Rebeca Ruiz

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