Las creaciones de Toño Rodríguez: Cuando el postre, además de delicioso, hace sonreir

Toño Rodríguez no deja de sorprender. Hace unos días, regresaba del Nacional de Tapas con otro premio bajo el brazo. El carismático chef se reinventa en cada creación y vuelve a la actualidad con su versión más dulce. Cuando el postre, además de delicioso, lograr arrancar una sonrisa.

El limón y la pera de Toño Rodríguez ya han comenzado a conquistar corazones -y paladares-. Y quien los ha probado, no ha dejado de compartir su experiencia a través de las redes sociales. Principalmente, porque no todos los días uno se puede llevar a la mesa una elaboración gastronómica de primera línea como ésta. Pero, además, porque se trata de un postre simpático, con una presentación impecable y un sabor que convence.

Toño Rodríguez presenta un nuevo concepto de postre.
Toño Rodríguez presenta un nuevo concepto de postre.

«Un postre muy visual, muy divertido y muy rico»

«La diferencia viene marcada por el plano visual. Es un postre muy divertido, muy rico, que llega en un packaging muy acorde con el producto», explica el cocinero. Además, una empresa de Biescas se ha encargado del diseño, y también se ha contado con otra de Loporzano para completar la presentación. «Hemos intentado que el beneficio que podamos generar se quede en la zona, para ayudar en todo lo posible», añade Toño Rodríguez.

La idea surgió hace unos años, en el marco el restaurante Saborea de Catering y Eventos del Pirineo, buscando una alternativa para que la cocina de primer nivel se pudiera disfrutar también en casa. Así nació el limón. «Vimos que era un postre diferente, que gustaba a todo el mundo, muy visual y muy nuestro», explica Toño Rodríguez, que se confiesa un enamorado de «la cocina que entra por los ojos».

Un concepto de postre diferente

El chef, al que le fascina la pastelería -gran parte de su trayectoria profesional ha estado vinculada a este tipo de restauración-, siguió madurando la idea. Hasta ahora. La llegada de la pandemia le obligó a buscar alternativas, ante las restricciones impuestas por las autoridades sanitarias en los últimos meses y la falta de eventos, que son prácticamente nulos desde la llegada del Covid.

Se trata de unos postres que se comercializan en sus cajas, de forma individual. Solo hay que descongelarlos tres o cuatro horas en la nevera y están listos para comer. Actualmente, se pueden encontrar en los Supermercados AltoAragón. «Estoy muy agradecido a Agustín Cabrero y a Luis Cabrero, que han apostado por nosotros y nos han dado todas las facilidades introduciéndolos en sus establecimientos», explica el chef. «Sé que con ello no vamos a ganar dinero, pero al menos vamos a conseguir escapar del ERTE», añade. Es la faceta más humana de un producto pionero y rompedor, y que, desde distintos ámbitos, está sirviendo para paliar las brutales consecuencias de la pandemia.

Los postres de Toño Rodríguez se pueden comprar, en estos momentos, en los Supermercados AltoAragón, en 12 establecimientos de Jaca, Sabiñánigo y Huesca. Y próximamente también estarán presentes en Binéfar y Barbastro. El siguiente paso previsto será Zaragoza, donde ya ha llegado la fama de los postres y se ha disparado la demanda.

Postre con forma de fruta, cerdito o árbol de Navidad

Además del limón y la pera, Toño Rodríguez está inmerso en la línea de postres, con otras propuestas que serán, sin duda, la revelación de estas navidades. El siguiente será un melocotón de Calanda con vino de Somontano, una manzana de tres chocolates y el Pigpanther (un cerdito de pantera rosa). Completará la gama un árbol de Navidad muy especial, elaborado a base de turrón, en edición limitada.

Actualmente, Catering y Eventos del Pirineo compagina el lanzamiento de esta nueva línea de postres con los comedores escolares de Sabiñánigo y el comedor social. Asimismo, está trabajando actualmente en una línea de salados, que tiene previsto incorporar a los supermercados: ternasco de Aragón, foie o bacalao ya dan una idea de por donde avanzará la nueva apuesta de CyE del Pirineo. Y para Navidad, un pack especial para cenas de empresa y menús de Navidad.

Además, entre sus proyectos más inmediatos, Rodríguez estudia la posibilidad de abrir una pastelería en Zaragoza. «Allí hay buenas pastelerías, pero no hay ninguna que haga cosas diferentes como las que yo trabajo», señala el chef.

La cabeza de Toño Rodríguez no descansa. Y en tiempos de Covid, cuando parecía imposible poder ir más allá, el restaurador jaqués ha vuelto a reinventarse, logrando volver a sorprender con sus creaciones. Porque si hay algo mejor que un postre delicioso, es que éste pueda arrancar una sonrisa al que lo disfruta.

Toño Rodríguez

Toño Rodríguez se formó en la Escuela de Hostelería San Lorenzo de Huesca. Heredó de su madre la pasión por la cocina, y a los 16 años ya se desenvolvía con soltura entre fogones. Iba para profesor de Educación Física, pero el tercer año en la escuela le conquistó y supo cuál era su verdadera vocación. Su primera parada fue El Sotón, como jefe de pastelería. Las Margas, el Casbas o el Tierra de Biescas son algunos de los restaurantes que forman parte de su currículo. «Como soy una persona muy competitiva y siempre quiero aprender más, empecé a concursar -explica-«. Fue en 2016. Y empezó a crecer. Ganó el concurso de Madrid Fusion, uno de los más importantes y prestigiosos a nivel nacional. También se hizo con el del aceite Paraíso Interior, de Jaén, donde se tuvo que enfrentar a profesionales con estrellas michelín y números uno de panorama culinario nacional. En ese momento, ya fue imparable. Es el único profesional que ha ganado dos veces el Campeonato de Cocina de Aragón, el primero que dio el salto al nacional, dos veces premio a la tapa más creativa de España, Mejor Cocinero de Aragón, Bronce en Luxemburgo y Plata en Italia con la Selección Española de Cocina… Y un sinfín de conocimientos. Y a pesar de todo, lo tiene claro: «Los concursos están muy bien, pero lo mejor que te llevas de ellos son los amigos».

Por Rebeca Ruiz

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