La Casa de la Montaña de Jaca abría sus puertas a la música y a la solidaridad con Nepal en un evento que desbordó todas las expectativas. Una auténtica melodía por Nepal. Por Dabid Ruiz de Gopegui.

Una melodía por Nepal
El pasado 17 de septiembre, La Casa de la Montaña de Jaca acogió un evento solidario que desbordó todas nuestras expectativas. Escribo estas líneas, yo, Dabid Ruiz de Gopegui, para dejar constancia de lo sucedido y de la increíble acogida que ha tenido esta iniciativa en el territorio. Mi vínculo con las ONG que trabajan sobre el terreno —Hugging Nepal, ORCHE y Living Nepal— y con la zona de Langtang y el distrito de Rasuwa viene de lejos. Desde el año 2015 visito anualmente estos valles, conviviendo con unas gentes que son ya parte de mi vida.
Es vital seguir apoyando y haciendo crecer estos pequeños eventos de ayuda directa. Para mi forma de pensar, son estas pequeñas acciones las que demuestran que otro mundo es posible. Me gusta decir que, cuando suceden cosas como esta, una mano que no ayuda es como una mano que golpea. El mundo sigue necesitando gestos así.
El evento lo abrió Ánchel Belmonte Ribas, director científico del Geoparque Mundial UNESCO Sobrarbe-Pirineos. Aun estando convaleciente de una lesión, y como es habitual en él, entregó toda su narrativa didáctico-científica para hacernos llegar ese conocimiento geológico a la sociedad. Su charla nos ayudó a entender las causas de la devastadora riada que arrasó Nepal el pasado 26 de agosto, dejando completamente de lado la parte morbosa y sensacionalista de la tragedia. Fue una exposición maravillosa y amena que tuvo un éxito rotundo de asistencia; todos los que han escuchado a Ánchel alguna vez saben perfectamente de lo que hablo.
La solidaridad con Nepal de la escena musical de La Jacetania
Otra de las cosas más bonitas de la jornada fue la solidaridad de la escena musical de La Jacetania, que se volcó ofreciendo más de cuatro horas de música ininterrumpida de forma totalmente desinteresada. Jaca y sus alrededores están viviendo un momento musical precioso, con muchísimas bandas y músicos tocando, mezclándose y creando un ambiente de sintonía maravillosa con estilos muy diferentes. Aprovechando el éxito de esta convocatoria, quiero incitar a las administraciones locales a promocionar más nuestra música y a las bandas locales, generando espacios reales y acondicionados para ensayar y hacer conciertos en vivo.
Quiero agradecer de corazón a todas las bandas que estuvieron en el evento y a las que no pudieron asistir pero mostraron su saber estar y su apoyo. Sin los músicos, esta iniciativa no habría sido nada. Y aquí quiero hacer un agradecimiento muy especial a Vicente y a Agustín, que se encargaron de toda la parte técnica del evento para que tanto los músicos como el público pudiéramos disfrutar al máximo de los conciertos y de esa jam session que, como siempre, es un auténtico placer vivir.







La recaudación, para los damnificados de las inundaciones de Nepal
Gracias también a todas las personas que han hecho posible este evento, a los asistentes que vinieron a colaborar y a llenar las huchas, y a La Casa de la Montaña, que no dio abasto. Durante el evento logramos una recaudación de 1168€, a la que hay que sumar las donaciones que se hicieron a posteriori de forma directa tras conocer los proyectos que las ONG están trabajando en la zona.
Y para acabar este pequeño reportaje, me gustaría compartir las palabras de mi amigo y compañero Lagar. Hemos pasado incontables ratos juntos en el Himalaya y en el Pirineo, y él es, con su inmensa sensibilidad, una de las cabezas de estos proyectos y de esta ayuda directa en la zona de Rasuwa que tan bien conozco.
De verdad, gracias a tod@s. Dabid Ruiz de Gopegui
Aquí os dejo íntegramente su texto:
¿Como empieza todo?
Lo que los occidentales conocemos como casualidad, lo que algunos consideran como un destino y, en el caso de algunos otros recibe el nombre de Samsara, el ciclo de la vida de cada individuo, que viene determinado por el Darma y el Karma.
Así pues, un grupo de amigos, apasionados de las montañas decide viajar al templo de las montañas: el Himalaya. Nepal es un pequeño cuenco situado al pie de las montañas más altas del mundo y ubicado estratégicamente al sur de esta cordillera donde se recoge la esencia y la magia de las nieves perpetuas y de la infinita diversidad cultural de sus múltiples etnias. Mezclas de tibetanos, mongoles, hindús, uigures, afganos, etc. Forman el caleidoscopio multicultural y multicolor de las más de 50 etnias que habitan este pequeño país.
Son estos algunos de los motivos que impulsan a nuestros amigos montañeros a inclinarse a volver, pero con los ojos y la intención de quien pretende hacer algo más que ser un mero espectador. El que Nepal sea probablemente el país más pobre de Asia termina de convencer a nuestros aventureros occidentales a plantear algunos proyectos de cooperación individual. Y con el exiguo presupuesto que rascan de sus bolsillos emprenden algunas pequeñas acciones como análisis de los acuíferos, canalizaciones y depósitos de agua para consumo, colaboraciones y mejoras en la escuela local… Con los años se constituye el equipo como asociación.
El terremoto de Nepal en 2015
Pero en 2015, un gran terremoto de magnitud 7.9 arrasa el país. Y es en ese momento cuando la asociación, que ya ha adquirido el nombre de Orche (gracias en la lengua Tamang), emprende una carrera frenética que no ha cesado hasta hoy, unos 15 o 16 años después del aterrizaje de nuestros montañeros en el país multiétnico y multicolor. Debido a la atención mediática los ingresos, generosos en esos momentos de crisis, potencian el movimiento del motor que hasta ese momento se movía a ralentí.
Como primera acción de respuesta ante la catástrofe, una vez que las carreteras son reconstruidas, se envían camiones con productos de primera necesidad a las comunidades Tamang, en el distrito de Rasuwa, que es donde Orche se ha asentado durante todo este tiempo. La primera acción después de una catástrofe no deja lugar a otro tipo de iniciativas que estas. Cazuelas, mantas, alimentos, lonas para viviendas provisionales y un larguísimo etc es la tónica de cada desastre. Ropa de abrigo, zapatillas, material escolar no pueden faltar. La colaboración de nuestros amigos de Payasos sin Fronteras aporta también unas risas tan necesarias en momentos tan difíciles.
La segunda fase debe centrarse en impulsar su propia autonomía y su independencia, pues la misión de la cooperación internacional es tratar de conseguir ser totalmente prescindible. Y esto nos decide a dar un empujón a la reconstrucción de sus viviendas, que son, además, un legado de sus ancestros y un sello de su identidad cultural, pues estas casas han sido heredadas de generación en generación durante el último milenio aproximadamente. Pero también algunos de sus monumentos sagrados (Chortem y muros mani) datan, según algunos, de hace 1500 años.
La reconstrucción
Abarcar la reconstrucción de las miles de viviendas colapsadas de la comunidad Tamang es algo imposible de abarcar para nuestro pequeño monedero, y es por esto que nos centramos en crear algunos modelos piloto, que se ajusten al presupuesto medio al que puede aspirar la población local. Estos modelos pilotos son dotados de algunos refuerzos estructurales que, sin alterar el aspecto original de su construcción tradicional, garantizan un mejor comportamiento ante sismos.
Y para cerrar el círculo, los beneficiarios de estas viviendas piloto son seleccionados los habitantes más vulnerables como viudas, ancianos, o familias numerosas con pocos recursos. Gracias a la continuidad de este proyecto, que ha durado hasta el presente año, se han construido más de una decena de viviendas piloto, que han mejorado en eficiencia y han ajustado el coste hasta hacerlas asequibles a la mayoría de la población.

¿Pero por qué quedarnos solo con esta iniciativa?
Gracias a la colaboración de algunas universidades, arquitectos e ingenieros nos han asesorado, además de en el diseño estructural de las viviendas piloto, en la construcción de algunos molinos hidráulicos para moler harina, tan necesarios para las comunidades Tamang, que basan un alto porcentaje de su dieta en las harinas del mijo, cebada, trigo y maíz que cultivan ellos mismos.
Por otro lado, quisimos dar un impulso a las mujeres de esta etnia, que tienen por costumbre ancestral reunirse y tratar los problemas de la comunidad femenina en un modelo de asociación al que denominan Ama Samoa. Así, en la aldea de Thulo Syapbru se construyo un centro de algo más de 40 metro cuadrados en el que pudieran desarrollar sus actividades, realizar talleres u organizar reuniones las mujeres de esta aldea.
También los proyectos médicos nos han ayudado a dar soporte a los centros de salud locales a lo largo de varios años gracias a los profesores y alumnos voluntarios de la Universidad Europea.
La catástrofe vuelve a azotar Nepal 11 años después
Ahora, una vez más, la catástrofe ha vuelto frenar la lenta carrera hacia el progreso que este pequeño país estaba empezando a conseguir 11 años después aquel terremoto. Una vez más, la naturaleza salvaje con la que conviven se ceba con las vidas de miles de ellos, dejándoles sin casas, sin carreteras, sin puentes, y arrastrando con la fuerza de una riada devastadora la ilusión y la subsistencia de tantos y tantos. Padres quepierden a sus hijos, hijos que pierden a sus padres…ya hemos derramado casi todas las lágrimas que podíamos derramar. Ahora debemos seguir el ejemplo de estos seres admirables, que tantas veces nos han enseñado la capacidad sobrehumana que tienen para levantarse tras cada caída y seguir andando, seguir hacia delante, hacia la supervivencia.
Pero, una vez más la emergencia nos lleva a repetir patrones. Ya lo hicimos hace 11 años, lo hicimos en algunos otros lugares además de Nepal. Lo hicimos en Valencia, lo hicimos en Palestina… Volvamos a centrar toda nuestra energía en levantarnos con ellos y acompañarles de nuevo hacia el futuro próximo.
Más ayuda
Vamos a seguir enviando camiones con ayuda a los afectados por esta nueva catástrofe, vamos a seguir demostrando que estamos a su lado, que no les hemos abandonado aunque callen los medios de comunicación dentro de unos meses o unas semanas. Esto costará dinero, esfuerzo, tiempo…pero vamos a estar ahí, con ellos, como siempre.
Vamos a seguir reconstruyendo casas para quienes más lo necesitan.
Vamos a abrir una campaña para «esponsorizar» a esos niños que han quedado huérfanos para que puedan seguir pagando sus estudios, para que sigan pudiendo aspirar a un futuro y a una educación.
Pasada la primera fase de la emergencia, que esperamos sea más pronto que tarde, tendremos mucho trabajo que hacer en la valoración de futuras necesidades. Desde el mundo de la estabilidad, muchos nos preguntan:
¿Cuáles van a ser vuestros futuros proyectos en Nepal?
¿Puedo contestar lo que desconozco? Definitivamente no. Pero lo intentaré basándome en la experiencia. En estas semanas deberemos valorar el riesgo de epidemias; si el agua es potable y, en caso de no serlo, que hacer para evitar el consumo de agua en botellas de plástico, nada convenientes en un país con tan deficiente servicio de gestión de residuos…Sí demasiadas cosas a valorar en un país en el que la estabilidad es un concepto abstracto.
Así pues, enumeraré una serie de posibles proyectos.
- Por un lado, seguir reconstruyendo viviendas en las comunidades Tamang es una de nuestras tareas fijas. Pero también proponemos ayudarles a buscar una solución para devolver la armonía a sus aldeas gestionando la retirada de plásticos, tejados de lata y tantas notas discordantes que son el recuerdo de aquel terremoto. Pues muchas organizaciones hicieron entrega de estos materiales y se fueron sin pensar que nadie tendría la capacidad de retirarlas.
- Para no dejar incompleto el proyecto y que dentro de algunos años se repita la historia, proponemos promover un sistema de almacenamiento de basuras y retirada periódica mediante camiones, haciendo informes al gobierno de Nepal para que nos ayude a mantenerlo y mejorarlo con el paso del tiempo.
- Hace no muchos años se inició un proyecto en el que se dota a las viviendas de estufas eficientes de leña. Hay que reseñar que los Tamang tienen por costumbre o tradición hacer fuego dentro de casa, tanto para cocinar como para calentarse, en un sencillo trébede, pero sin salida de humos en la vivienda, lo que causa numerosas afecciones pulmonares, de piel y en los ojos debido al humo. Para esto se ha analizado la contaminación de las viviendas con el aparato de medición correspondiente y se han llevado a cabo revisiones médicas. Pero, además, las estufas eficientes reducen el consumo de leña, que cada vez escasea más debido a que el uso de madera tanto para construcción como para cocina y calefacción ha hecho retroceder los bosques notablemente.
- Por otro lado, pensando en el futuro próximo, vemos la necesidad de abrir campañas de apadrinamiento debido a la cantidad de niños y niñas que han perdido a sus familias, así como la posibilidad de pagarse unos estudios. Tampoco es desdeñable la cantidad de personas que se asentaban en la rivera del rio. Estos, al perder todo los que tenían debido a la gran riada, han sido acogidos en los pueblos más altos, en los que vivían ya de por sí en situaciones bastante precarias debido a su economía de subsistencia. Es por tanto que estas personas desplazadas necesitarán viviendas permanentes y estables.
Pero que nadie dude que necesidades habrá, y muchas. Que proyectos a emprender tendremos, tantos como podamos abarcar. Y no olvidemos que nuestro objetivo, nuestra máxima, debe ser siempre esforzarnos para que llegue el día en que no se nos necesite.

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