El Paseo de Invierno de Jaca cambia de imagen con la nueva acera y la tala de 4 cedros

El Paseo de Invierno de Jaca cambia de imagen con la nueva acera y la tala de 4 cedros
El Paseo de Invierno de Jaca cambia de imagen con la nueva acera y la tala de 4 cedros.

El Paseo de Invierno cambiará de imagen con la reurbanización del tramo de acera a la altura de la calle Siete de Febrero. Unas obras que ya han comenzado y que han obligado a talar, por seguridad, cuatro cedros que habían crecido desproporcionadamente después de que uno de ellos cayera al comenzar los trabajos. El problema, según el Ayuntamiento de Jaca, está en que ese tipo de árboles, por sus características, no son aconsejables para zonas urbanas. Una circunstancia que no se contempló cuando se plantaron, hace más de 30 años.

Cuatro cedros de la Avenida Oroel

Hasta cuatro árboles de varios metros de altura desaparecerán de la Avenida Oroel, que cambiará su imagen en el tramo entre las calles Ferrenal y Siete de Febrero (a la altura del nuevo elevador). Las obras de reurbanización previstas en esta zona, cuyo pavimento estaba muy deteriorado, ya han comenzado.

Con los primeros trabajos, uno de los grandes cedros de la parte derecha de la calle se vino abajo. Por esta razón, por seguridad, y siguiendo las recomendaciones de los servicios técnicos del Ayuntamiento, se ha decidido talar otros tres ejemplares para evitar cualquier riesgo tanto para los propios operarios como para cualquiera que pasara por este lugar.

Nueva acera en el Paseo de Invierno

Los trabajos que está realizando el Ayuntamiento de Jaca consisten en la nivelación y ensanche de la acera, muy deteriorada con el paso del tiempo e incluso, levantada por las raíces de los propios árboles.

El concejal de Medio Ambiente y de Parques y Jardines, Manuel Díez, explica que en principio no se había previsto tocar los árboles. De hecho, el proyecto recogía que, en la nueva acera, se dejaría un alcorque alrededor de cada cedro.

Sin embargo, «al entrar la primera máquina, uno de los árboles comenzó a moverse, y al final cayó» -señala el edil-, a pesar de los esfuerzos por mantenerlo. Ante esta circunstancia, y ante el riesgo de que con los otros se preveía que iba a ocurrir lo mismo, finalmente se ha decidido retirar todos ellos.

«El problema, según nos han explicado los servicios técnicos, es que estos árboles no son adecuados para la ciudad. Se pusieron hace más de treinta años y, en este caso, además, cogían agua de la red de alcantarillado, por lo que han crecido muchísimo. Los de enfrente, en la ladera, no se han desarrollado tanto. Sus raíces son muy grandes y superficiales, y al meter la máquinas, inevitablemente, se tenían que tocar», explica el concejal.

Cambio de imagen tras la desaparición de los cedros

Díez señala que una vez talados estos árboles se renovará toda la acera, «y posteriormente ya se verá si se plantan otros» en el mismo lugar o se colocan parterres u otro tipo de ornamentación.

No es la primera vez que el Ayuntamiento de Jaca tiene que talar árboles ante el riesgo que pueden suponer para la seguridad de la población.

El pasado año, un cedro cayó en el Paseo de Invierno por el peso de la nieve. Y en 2017, se tuvo que talar otro ejemplar de la misma especie en el Pasaje de la Torre de la Cárcel tras unas jornadas en las que se registraron fuertes rachas de viento. En ambos casos, y en otros que se han registado en la ciudad, al igual que ahora, los árboles habían crecido desproporcionadamente y podían suponer un peligro al derribarse de modo accidental por cualquier causa. Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales en ninguno de los casos citados.

Por Rebeca Ruiz

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