Circo d’Anéou: a los pies del volcán con José Miguel Navarro

Circo d'Anéou: a los pies del volcán con José Miguel Navarro. (FOTOS: Chema Tapia)
Circo d’Anéou: a los pies del volcán con José Miguel Navarro. (FOTOS: Chema Tapia)

La Sección de Montaña del Club Pirineísta Mayencos de Jaca continúa con su programación de actividades, entre las que se incluyen sesiones de formación o aulas en la naturaleza. Un buen ejemplo de esto último tuvo lugar el pasado fin de semana en el incomparable marco del Circo d’Anéou, situado en la cabecera del Valle d’Ossau, justo al otro lado del Portalet, con el naturalista y educador medioambiental José Miguel Navarro.

Descubriendo el Circo d’Anéou

Había un guión previo, que era la visita a la surgencia de Brouset y al crómlech de Senescau.

No obstante, Navarro no perdía ocasión para detenerse, sobre la marcha, en aquellas cuestiones que consideraba de interés, tanto referidas al mundo animal, como vegetal, como mineral, dirigiendo sus mejores explicaciones a la veintena de socios asistentes. 

Circo d'Anéou: a los pies del volcán con José Miguel Navarro. (FOTOS: Chema Tapia)
Circo d'Anéou: a los pies del volcán con José Miguel Navarro. (FOTOS: Chema Tapia)

Tras una breve exposición de lo que fue la formación geológica de los Pirineos, resumiendo en breves minutos lo que han sido los últimos 350 millones de años, el grupo se ponía en marcha. Y tenía la oportunidad de ver -no solo mirar- todas aquellas cuestiones que el guía planteaba.

Entre ellas, la diferencia entre las rocas calizas y las metamórficas, formándose entre las primeras las dolinas. O toda la escasa flora que se encontraba al paso. Y otros varios ejemplos tanto de flora como de fauna, deteniéndose durante más tiempo en las dos joyas de la corona: la surgencia de Brouset y el crómlech de Senescau, dos auténticos fenómenos, el primero natural, y el segundo antropizado, tras hacerlo con anterioridad en lo que se cree que es un dolmen colapsado.

A los pies del Midi d’Ossau

La marcha continuaba hasta el entorno de Pombie.

Allí, ante el calor reinante, los asistentes se refrescaban visualmente en el lago, a los pies del Midi d’Ossau, regresando ya por el camino habitual. Todo un lujo para un grupo siempre interesado en aprender sobre las interioridades de la madre naturaleza.

Crónica completa y más fotos en ESTE ENLACE

ÚLTIMAS NOTICIAS: