Campaña para restaurar la imagen de Santa Orosia de la iglesia de Guasillo, muy afectada por las termitas

Iglesia de San Adrián de Guasillo. (FOTO: Inventario de iglesias y ermitas (I)/Comarca de la Jacetania)
Iglesia de San Adrián de Guasillo. (FOTO: Inventario de iglesias y ermitas (I)/Comarca de la Jacetania)

Una plaga de termitas que afectaba a Guasillo, que suponía un grave problema para el pueblo sobre el que ya se está actuando, ha provocado graves daños en la iglesia parroquial de San Adrián y, más concretamente, en la imagen de Santa Orosia que se custodia en el interior del templo. Ante estos hechos, el párroco, Vicente Jesús López-Brea, ha iniciado una campaña para salvar la talla y se ha dirigido al Ayuntamiento de Jaca y a la Comarca de la Jacetania para pedir ayuda para su restauración.

La iglesia de San Adrián de Guasillo

El párroco expone, en un la petición que ha registrado en el Ayuntamiento de Jaca y en la Comarca de la Jacetania, la delicada situación de la iglesia de San Adrián de Guasillo, del siglo XVIII -aunque se asienta en el mismo lugar que ocupó el Monasterio Románico del mismo nombre, donado en 1034 a San Juan de la Peña-. Asegura que «ha sido gravemente dañada por una plaga organismos xilófagos que afectaba a todo el pueblo» y que «presumiblemente» pasó del club social a la iglesia.

Actualmente, tal y como señala el cura, ya se ha puesto en marcha un plan de actuación al respecto. Sin embargo, ya no se pueden evitar «muchos daños que han afectado a marcos, puertas, el tejado de la sacristía o los retablos».

Talla de Santa Orosia de San Adrián de Guasillo. (FOTO: Inventario de iglesias y ermitas (I)/Comarca de la Jacetania)

El Ayuntamiento de Jaca, consciente del problema, ya adjudicó en 2021 el «servicio de tratamiento y control de la plaga de termitas de la madera en el casco urbano del núcleo rural de Guasillo mediante la instalación de un sistema de cebos para afectar a los termiteros».

En concreto, el tratamiento, que fue adjudicado con un presupuesto de unos 5.000 euros y que tiene una duración de cuatro años, exponía como zona objeto de actuación «el entorno de la iglesia y del Centro Social de Guasillo, para la especial defensa de estos edificios de uso público en los que se ha detectado la plaga».

Daños en las tallas de Santa Orosia y de San Sebastián de San Adrián de Guasillo

Ahora, el sacerdote expone a las instituciones los daños sufridos por la imagen de Santa Orosia, una talla de madera policromada «de alto valor artístico» que presenta «un ataque de termita masificado». «Las antiguas intervenciones que presentan el banco y el sotobanco del retablo al que pertenece la imagen descubren el ataque de organismos xilófagos que lleva muchos años activo», matiza el párroco en su escrito.

Por eso, aunque reconoce que sería necesario una actuación en el conjunto del retablo afectado, señala que la prioridad, en estos momentos, pasa por «la restauración y tratamiento de las imágenes de San Sebastián y Santa Orosia».

«La talla de Santa Orosia es una pieza popular de bulto redondo, labrada en bloque de madera maciza, ligeramente vaciada y policromada. Esta talla responde al prototipo inconográfico de Santa Orosia. La talla de San Sebastián es una talla de madera policromada, consituyendo la imagen central del retablo del lado derecho de la nave de la Iglesia de San Adrián (época barroca)»

Interior de la iglesia de San Adrián de Guasillo. (FOTO: Inventario de iglesias y ermitas (I)/Comarca de la Jacetania)

Las actuaciones más urgentes en la iglesia de Guasillo

En el escrito presentado por el párroco al Ayuntamiento de Jaca y a la Comarca de la Jacetania, que está avalado con el correspondiente informe profesional de dos restauradores, se propone la «restauración íntegra» de la talla de Santa Orosia y «una mínima intervención de consolidación» del soporte en el caso de la de San Sebastián.

Actualmente, López-Brea, que ya ha promovido otras acciones encaminadas a la protección del patrimonio de La Jacetania, como la restauración de la Virgen de Espuéndolas o la nueva puerta de la iglesia de Guasa, está a la espera de la contestación de las instituciones.

El sacerdote se hacía cargo de una treintena de iglesias de otros tantos pueblos de Jaca y de su entorno hace aproximadamente un año y medio. Entre ellas, de la Val Ancha, hasta Ara y Abena, o AsiesoGuasillo y Banaguás, en La Solana.

También es párroco de Navasa y de Guasa, o de Espuéndolas o Lerés -donde recientemente se bautizaba a la primera niña después de casi cuatro décadas-, entre otros muchos. Y desde el primer momento ha intentado hacer «todo lo posible» para conservar estos templos y arreglarlos «dentro de las posibilidades», ha asegurado en varias ocasiones.

Por Rebeca Ruiz

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