Rogativas en el Pozo de San Úrbez en Berdún para pedir agua y paliar la sequía

En años de sequía, es tradición en la Canal de Berdún acudir de rogativas al pozo de San Úrbez. El pasado fin de semana, un grupo de feligreses y el párroco Ramón Clavería acudieron hasta este lugar, un enclave escondido en plena naturaleza y de difícil acceso, para pedir el agua tan necesaria para los campos, de la misma manera que se viene haciendo desde hace siglos. Es la tercera vez en nueve años que los vecinos de la Canal de Berdún acuden a esta poza ante la escasez de lluvias.

Rogativas en el Pozo de San Úrbez en Berdún para pedir agua y paliar la sequía
Rogativas en el Pozo de San Úrbez en Berdún para pedir agua y paliar la sequía.

Ni sendero hay para llegar a esta poza donde, tradicionalmente, los vecinos de la Canal de Berdún han acudido durante generaciones de rogativas en años de sequía

El pozo de San Úrbez es un pozo natural ubicado en el término municipal de Berdún. «Desde hace siglos, es el lugar tradicional donde las gentes de Berdún acuden en rogativa en tiempo de sequía para pedir agua», recuerda Clavería.

Ni sendero hay para llegar a esta poza donde, tradicionalmente, los vecinos de la Canal de Berdún han acudido durante generaciones de rogativas en años de sequía.

Ante la complicada situación de este año y la falta de lluvias, un grupo de feligreses junto al párroco Ramón Clavería volvían a este lugar, cargado de simbolismo religioso, para pedir agua para los campos. Lo hacían vadeando el barranco, trepando por las piedras y sorteando la vegetación, ya que se trata de un enclave muy poco conocido, salvo para las gentes del pueblo.

Ante las circunstancias meteorológicas de los últimos meses y las expectativas nada favorables para las próximas semanas, estos fieles plantearon al sacerdote regresar al pozo de San Úrbez. Y el pasado fin de semana, por tercera vez en los últimos nueve años, volvieron de rogativas a este paraje.

«Subir al pozo es una medida excepcional, pero es que los últimos años ha habido mucha sequía y ante las expectativas y las predicciones de la falta de lluvia, no nos queda más que acudir a Dios», añade el párroco de Berdún.

Rogativas en el pozo de San Úrbez para pedir agua

«A pesar de lo seco que está todo, este año nos ha sorprendido que el pozo estaba más lleno que nunca y bajaba agua por el barranco», señala Clavería. Un hecho que dificultó bastante la subida, ya que no hay camino, ni sendero ni senda para llegar. Y que supone sortear todo tipo de dificultades en una trayecto a pie por un paraje totalmente silvestre, en un recorrido no apto para todos los públicos. Una vez en la badina, el grupo realizó las rogativas, como estaba previsto, para después regresar al pueblo.

Como recuerda el párroco, recibe el nombre de rogativa el acto de pedir a Dios que envíe lluvia en tiempo de sequía. Tradicionalmente, entre los cristianos, se acude a un lugar determinado donde se rezan las letanías correspondientes, con una oración rogando ante una necesidad grave, como es la falta de agua en esta ocasión.

Por Rebeca Ruiz

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