La empresaria de Jaca Isabel de Felipe (Albada Eventos), premio ARAME 2026

La empresaria de Jaca Isabel de Felipe, de Albada Eventos, acaba de recibir el Premio ARAME 2026 al Emprendimiento en el Medio Rural por su contribución al desarrollo económico del Pirineo. El galardón reconoce su trayectoria al frente de una empresa que ha convertido el Pirineo aragonés en un destino para bodas y eventos, generando actividad económica y oportunidades para los profesionales del territorio.

La empresaria de Jaca Isabel de Felipe (Albada Eventos), premio ARAME 2026.
La empresaria de Jaca Isabel de Felipe (Albada Eventos), premio ARAME 2026.

Isabel de Felipe Sanmartín, fundadora y directora de Albada Eventos, distinguida con el Premio al Emprendimiento en el Medio Rural de los XXVII Premios ARAME 2026

Isabel de Felipe Sanmartín, fundadora y directora de Albada Eventos, ha sido distinguida con el Premio al Emprendimiento en el Medio Rural de los XXVII Premios ARAME 2026, unos galardones que concede la Asociación Aragonesa de Mujeres Empresarias (ARAME) para reconocer el talento, la trayectoria y la contribución de las mujeres al desarrollo económico y social de Aragón.

La entrega del premio tenía lugar el pasado lunes en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, durante una gala que reunió a representantes institucionales, autoridades y mujeres empresarias de distintos sectores para celebrar el talento femenino y reconocer a quienes impulsan el tejido empresarial aragonés.

El galardón reconoce la labor de Isabel de Felipe al frente de Albada Eventos, empresa especializada en la organización integral de bodas y eventos, fundada en Jaca en 2020 con una vocación clara: demostrar que el medio rural puede ser un espacio de oportunidades para desarrollar proyectos empresariales innovadores, competitivos y con capacidad para generar riqueza en el territorio.

Convertir el Pirineo en un destino que genera oportunidades

En apenas seis años, Albada Eventos ha organizado más de un centenar de bodas, muchas de ellas con parejas procedentes de otras comunidades autónomas e incluso del extranjero. Este modelo de celebración, conocido como bodas destino, ha contribuido a atraer visitantes al Pirineo aragonés y a dinamizar sectores como el alojamiento, la restauración, el transporte, el comercio y las empresas de ocio.

Cada boda reúne una media de 120 invitados y genera un impacto económico estimado de aproximadamente 35.000 euros, una actividad que repercute directamente en las empresas y profesionales de la zona.

Uno de los pilares del proyecto es su compromiso con el tejido empresarial local. Cerca del 80 % de los proveedores con los que trabaja Albada Eventos pertenecen a la provincia de Huesca, una apuesta por el talento de proximidad que favorece la colaboración entre pequeñas empresas, contribuye al mantenimiento de la actividad económica y ayuda a generar oportunidades laborales en el medio rural.

Además de las bodas tradicionales, Albada Eventos ha impulsado nuevas fórmulas de celebración, como las bodas de fin de semana, las microbodas y los elopements o bodas para dos, integrando el paisaje, el patrimonio, la gastronomía y la identidad de los pueblos del Pirineo en experiencias personalizadas.

Un reconocimiento a una forma de emprender

Durante su intervención en la gala, Isabel de Felipe expresó su agradecimiento por un reconocimiento que considera un impulso para seguir desarrollando su proyecto empresarial y poniendo en valor el territorio en el que trabaja:

«Me siento especialmente orgullosa de haber construido desde Jaca una empresa capaz de atraer parejas de distintos lugares y generar riqueza en el Pirineo. Pero, por encima de las cifras, hay algo que me recuerda cada fin de semana por qué merece la pena todo este esfuerzo: terminar una boda, mirar a los novios emocionados y escucharles decir que ha sido el día más feliz de sus vidas. En ese momento sé que todo ha merecido la pena», aseguró.

La empresaria también quiso compartir el reconocimiento con las personas que han hecho posible el crecimiento de Albada Eventos: su familia, que ha creído en el proyecto y colabora con ella siempre que es necesario; los profesionales y proveedores del territorio, y todas las parejas que han depositado su confianza en su trabajo. «Este premio no es solo mío. Es también de todas las personas que trabajan cada día para que nuestros pueblos sigan vivos, de los profesionales que apuestan por quedarse en el territorio y de quienes creen que desde una localidad como Jaca se pueden hacer cosas extraordinarias».

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