Por los confines de Sabiñánigo: entre la Sierra de Aineto y la Sierra de Guara

Los confines de Sabiñánigo esconden grandes tesoros. La Guarguera es un valle tranquilo y encantador cuyo acceso está situado a unos 15 kilómetros al sur de la localidad de Sabiñánigo. Si bien para algunos sigue siendo el gran desconocido, para otros despierta un gran interés.

Algunas de las joyas por las que merece la pena conocer este valle son la arquitectura tradicional de sus pueblos -aunque muchos deshabitados-, el paisaje antropizado que recuerda la sociedad tradicional montañesa o la roca caliza esculpida y sus caprichosas formas.

Un sinfín de rincones interesantes en los confines de Sabiñánigo

El valle, muy extenso, cuenta con un sinfín de rincones interesantes. Por este motivo, en este artículo hemos querido centrarnos en las tierras situadas más al sur de este, justo donde el Alto Gállego se encuentra con la Hoya de Huesca: entre la sierra de Aineto y la sierra de Guara, a los pies del Tozal de Guara.

Para acceder con coche a este enclave tenéis dos opciones: desde Arguis, pasando por Belsué hasta Nocito y luego tomando el desvío a Bentué de Nocito, o desde la carretera de La Guarguera hasta Lasaosa, siguiendo por el puerto de la Sierra de Aineto hasta el ya mencionado desvío. Esa misma carretera nos permite llegar a los núcleos de Bentué de Nocito, Used y Bara.

POR LOS CONFINES DE SABIÑÁNIGO. Santuario de San Úrbez de Nocito, Nueno. Archivo del Gobierno de Aragón.
POR LOS CONFINES DE SABIÑÁNIGO. Santuario de San Úrbez de Nocito. Archivo del Gobierno de Aragón.

Os invitamos a conocer el entorno de pueblos como Ibirque, Bentué de Nocito, Used, Bara, Abellada o Azpe; los barrancos que antaño alimentaban molinos como el de Abellada, Bara o Azpe y sus pozas, el Santuario de San Úrbez o el dolmen de Ibirque y los senderos que conectan pueblos -algunos poblados, otros no- que discurren por antiguos bancales, muros de piedra, fuentes y quejigos únicos.

 POR LOS CONFINES DE SABIÑÁNIGO. Dolmen de Ibirque. Archivo del Gobierno de Aragón.
POR LOS CONFINES DE SABIÑÁNIGO. Dolmen de Ibirque. Archivo del Gobierno de Aragón.

Esta alternativa es perfecta para disfrutar del senderismo durante el invierno, momento en el que muchas de las clásicas rutas el Pirineo aumentan su dificultad debido a la nieve o hielo que se encuentra a lo largo de su recorrido y que nos obliga a usar crampones o raquetas de nieve.

Por Anna Artiza. Técnica responsable de la Oficina de Turismo de Sabiñánigo

ÚLTIMAS NOTICIAS: