La EMMOE mira al futuro con nuevos retos

La Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales de Jaca evoluciona. Considerada como un referente internacional en la formación militar de élite, y a punto de cumplirse 75 años de su creación, la EMMOE debe prepararse para afrontar un escenario en el que estas capacidades -Montaña y Operaciones Especiales- cobrarán cada vez más protagonismo.

En este contexto, la recuperación del liderazgo en el conocimiento, la consolidación e implementación del proyecto curricular, la ampliación de la plantilla o la reactivación del Grupo Militar de Alta Montaña son algunos de los retos que se ha marcado el Coronel José Antonio Jáñez, nuevo director de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones (EMMOE), para los próximos años.

Coronel José Antonio Jáñez, director de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones (EMMOE). (FOTO: Rebeca Ruiz)

«Mi objetivo es tratar de mejorar y seguir actualizando el curso de Operaciones Especiales y el Curso de Montaña; adecuarlos a las necesidades de las misiones que luego van a tener las unidades», explica Jáñez, que, además, trabajará para «acabar de asentar los cursos de tropa básicos y tratar de implementar otra serie de actividades».

CORONEL JOSÉ ANTONIO JÁÑEZ BLANCO

El Coronel José Antonio Jáñez Blanco, director de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales desde el pasado 5 de abril, es natural de Zamora, pertenece a la XLVI Promoción de la Escala Superior de Oficiales, está diplomado en los cursos Superior de Logística, Operaciones Especiales, Mando de Unidades Paracaidistas, Carros de Combate y Técnicas Pedagógicas. Militar de vocación, ingresó en la Academia en 1986. Se decantó, para desarrollar su carrera, por Infantería -Operaciones Especiales, lo que supuso su primer contacto con Jaca y Sabiñánigo-. La Coruña, Alicante, Madrid o Burgos fueron otros de sus destinos, donde ha vivido, en primera persona las reorganizaciones que, en los últimos, han experimentado las Unidades de Montaña. Jáñez estuvo en Comisión de Servicio en el EMAD-MOPS -Mando Conjunto de Operaciones Especiales- y participó en la Operación ISAF en Afganistán. Como destinos destacados en su carrera figuran la Academia General Militar, el Batallón de Cazadores de Alta Montaña Gravelinas II/64, el Grupo de Operaciones Especiales, Dirección de Personal, AALOG 61 y la Jefatura de Mando de Personal.

Los retos de la EMMOE

En estos momentos, uno de los mayores retos a los que se enfrenta la EMMOE y, por lo tanto, su director, son las limitaciones de la plantilla. Jáñez es consciente de esta necesidad, y se ha marcado como prioridad «completar el personal» y «rejuvenecerlo».

Paralelamente, el director de la EMMOE considera que «la Escuela tiene que volver a recuperar el liderazgo en el conocimiento, con la organización de jornadas, seminarios,… Hay que identificar dónde está la sabiduría en todo el mundo, para tratar de acercar ese conocimiento en el ámbito de la montaña y las Operaciones Especiales a los españoles». Jáñez sabe que para ello «hacen falta recursos» y reconoce que es necesario «reajustar la plantilla; completar lo que tenemos, que no está al cien por cien», por lo que serán estos objetivos los que marquen su hoja de ruta para los próximos meses.

Necesidad de convalidación de titulaciones

Por otra parte, el recién nombrado director de la EMMOE considera que es necesario un esfuerzo por parte del Ministerio de Defensa para convalidar, mediante algún sistema, la titulación de la EMMOE en el ámbito civil.

«Se trata de que un título que nosotros podamos otorgar pueda servir fuera para trabajar en otra cosa», ya que el hecho de tener una experiencia determinada en el ámbito militar que, además, también va a ser tomada en cuenta en el exterior, es un valor añadido en el desarrollo profesional y el proyecto vital de una persona. En concreto, se refiere al reconocimiento de determinadas aptitudes que se adquieren en el Ejército, como pueden ser dotes de mando, experiencia, formación especializada o disciplina; cualidades, por otra parte, cada vez más valoradas por los departamentos de Recursos Humanos de empresas de cualquier sector.

«Estoy convencido de que se seguirá esta línea desde la Administración, porque, al final, somos una parte más de la sociedad, no somos un estamento aislado. Tiene que haber una cierta permeabilidad entre la vida civil y militar, que cada vez están más cerca», explica el director de la EMMOE.

(FOTO: EMMOE)

74 Curso de Montaña y 63 Curso de Operaciones Especiales

Actualmente, en la EMMOE se desarrolla el 74 Curso de Montaña y 63 Curso de Operaciones Especiales. Tras las pruebas de selección, el Curso de Montaña arrancaba el pasado mes de septiembre con 33 alumnos (de 60 aspirantes); y el de Operaciones Especiales, con 44 (de 100). Entre ellos, se encontraban oficiales y suboficiales de los tres Ejércitos y un Oficial del Ejército Argentino. Hoy, a dos meses de terminar el curso, continúan su formación alrededor de 25 militares en cada disciplina.

(FOTO: EMMOE)

«Creo que la sociedad es consciente, y sobre todo aquí, en Jaca, de que la EMMOE sigue siendo un referente. La EMMOE tiene un gran prestigio. El Curso de Operaciones Especiales y el Curso de Montaña son muy intensos y muy importantes; de tal manera que los oficiales y los suboficiales de nuestro Ejército guardan un cariño especial hacia la Escuela porque estos cursos marcan».

Reactivación del Grupo de Alta Montaña

Otro de los objetivos que definirán la agenda de la EMMOE para el próximo periodo es la reactivación del Grupo Militar de Alta Montaña. Es una tarea complicada, ya que primero hay que seleccionar el personal que lo formará -en estos momentos, ya se trabaja en ello-, y luego los proyectos. Después hay que trabajar en los patrocinios y organizar un programa de entrenamientos. El 90% del personal pertenece a la EMMOE -son profesores-, con sus tareas y misiones determinadas, por lo que sus actividades de preparación y la expedición propiamente dicha tiene que realizarse en los paréntesis de actividad, explica Jáñez.

Desde 1985, la EMMOE es el órgano de dirección, coordinación y gestión del GMAM, correspondiendo a su Coronel Director su Jefatura. Sus componentes son seleccionados entre los militares con mayor currículo e historial montañero. Entre sus retos, se encuentra el haber culminado el Proyecto de las Siete Cimas, ascendiendo a la más alta de cada continente: Everest (Asia), Pico Vinson (Antártida), Elbrus (Europa), Kilimanjaro (África), Aconcagua (Sudamérica), Pirámide Casrstensz (Indonesia) y McKinley (América del Norte); así como el de Los Tres Polos (Polo Norte, Polo Sur y Everest).

Por eso, y teniendo en cuenta que la prioridad de la EMMOE son sus alumnos, la reactivación del Grupo de Alta Montaña es un objetivo secundario. «Lo que no quiere decir -matiza el director- que no tenga importancia: en el GMAM se prueban procedimientos, materiales, da prestigio a España,…» Y, además, da visibilidad a la labor que se desarrolla en la Escuela.

La EMMOE acaba de celebrar su 74 aniversario. Durante este tiempo, se han titulado en los Cursos de Montaña más de 2.000 alumnos, pertenecientes al Ejército de Tierra, a la Guardia Civil, a la Guardia Real, a la Armada y al Ejército del Aire, a los que hay que añadir personal extranjero de 17 países diferentes. En los Cursos de Operaciones Especiales, se han diplomado más de 1.800 alumnos, pertenecientes al Ejército de Tierra, a la Guardia Civil, a la Armada, al Ejército del Aire y a la Policía Nacional, además de extranjeros de 24 nacionalidades distintas. También se han impartido Cursos de Técnicos Militares en Actividades Físico Deportivas, Cursos de Técnicos Militares de Media Montaña y Cursos de Técnicos Militares en Esquí de Fondo, con más de 200 alumnos titulados. A ellos hay que sumar los Cursos de Aptitud Básica en Operaciones Especiales, con más de 300 diplomados.

Los cursos de montaña y operaciones especiales «irán a más»

El destino de los alumnos que salen de la EMMOE son las distintas unidades del Ejército, de manera que hay que ajustar las distintas promociones a las necesidades de cada momento. Unas necesidades que, principalmente, en el Curso de Operaciones Especiales, y a juicio Jáñez, «irán a más». «Es previsible, y deseable, que venga gente de otros países, para recuperar personal extranjero, personal de la Armada y del Ejército del Aire». Y en Montaña, la tendencia apunta en la misma dirección, ya que hay previsión de una concentración o reagrupamiento de las unidades con esta titulación, explica el máximo responsable de la EMMOE.

Coronel José Antonio Jáñez, director de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones (EMMOE). (FOTO: Rebeca Ruiz)

Inevitablemente ligada a la ciudad de Jaca

La historia de la EMMOE está inevitablemente ligada a Jaca. Las relaciones entre la Escuela Militar y la ciudad son muy buenas, totalmente normalizadas, tal y como recnoce su director. Por otra parte, no cabe duda de que Jaca sea el mejor emplazamiento para la EMMOE.

«Sería un error abandonar este escenario para la capacidad de Montaña», asevera Jáñez, aludiendo a su situación estratégica en el Pirineo y a un paso, por ejemplo, de San Gregorio. Del mismo modo, «la base de un militar de Operaciones Especiales, curtido, con una mentalidad determinada, se gana antes aquí».

Por Rebeca Ruiz

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