Escuer Alto y Escuer bajo: dos poblaciones, mismas gentes

Hoy queremos contaros la historia de Escuer. No solo del Escuer que conocemos a día de hoy y que está pegadito a la carretera y donde de vez en cuando paramos a tomar algo en alguno de sus restaurantes, sino también la historia de Escuer Alto, el Escuer que en las primeras décadas del siglo XX decidió bajar de las montañas para poder tener unas mejores comunicaciones.

Escuer Alto y Escuer bajo: dos poblaciones, mismas gentes. (FOTO: Huella Pirenaica)
Escuer Alto y Escuer bajo: dos poblaciones, mismas gentes. (FOTO: Huella Pirenaica)

Escuer Alto se encontraba un poquito más arriba, a 1.003 metros de altitud. Es en la década de los años 20 cuando, poco a poco, sus vecinos se empezaron a trasladar desde su antiguo emplazamiento sobre la montaña a la tierra más baja, junto al cauce del río Gállego, a unos 850 metros. El motivo del desplazamiento de sus vecinos, era sencillo, buscaban terreno llano dónde poder cultivar sus huertos y también poder optar a unas comunicaciones mejores. Bien es cierto que no todas las gentes de la población estaban dispuestas a bajar, ya que en Escuer Alto también tenían sus tierras para poder cultivar el trigo y sus buenos pastos para el ganado.

 (FOTO: Huella Pirenaica)
(FOTO: Huella Pirenaica)

La Huerta de Escuer

La zona donde a día de hoy se encuentra Escuer era conocida como la Huerta de Escuer, y en ella había un molino, varias bordas y zona de huertas. De hecho, los vecinos estaban constantemente subiendo y bajando para su cultivo, de ahí que empezaran a ver una mejora en la ubicación del Escuer actual. Posteriormente, cuando comenzaron a instalarse los primeros vecinos, se empezó a conocer como las Casas Bajas de Escuer.

En la década de los años 20, fue cuando poco a poco comenzó este éxodo desde Escuer Alto a Escuer Bajo. Y en 1931, tanto la escuela como la parroquia fueron instalados en Escuer Bajo. Pero no fue hasta la década de los años 50 cuando realmente quedo totalmente deshabitado Escuer Alto; así que algunos de los vecinos tenían que seguir bajando y subiendo para ir al colegio o a misa.

Acceso a Escuer Alto

Actualmente, se puede llegar a Escuer Alto mediante una pista (unos 50 minutos aproximadamente) o por el antiguo camino de herradura que comunicaba Escuer Alto con la Huerta de Escuer (unos 45 minutos). Eso sí, ambos caminos, en constante pendiente hasta alcanzar la antigua población.

 (FOTO: Huella Pirenaica)
(FOTO: Huella Pirenaica)

Vayamos por donde vayamos, llegar a Escuer Alto sorprende. Sorprende por cómo la vegetación ha ido poco a poco volviendo a su estado natural, y se ha ido apoderando de los escasos muros que quedan de los restos de las antiguas viviendas o de las antiguas calles por las que revoloteaban los niños.

Llegados a Escuer Viejo, podemos observar parte de la torre de la antigua Iglesia; su fuente, todavía sin cesar de manar agua; vestigios de las antiguas casas y su torre defensiva, la Torraza.

La Torraza

El edificio mejor conservado es la Torraza. Se sabe que durante la Guerra Civil Española se intentó volar tanto la Iglesia como la Torraza. Los explosivos colocados en la Iglesia fueron efectivos, mientras que los colocados en la Torraza no llegaron a explotar. De ahí la diferencia de conservación de ambos edificios.

La Torraza, edificio más importante de Escuer Viejo, es una torre fortificada y amurallada del siglo XV colocada sobre la punta de un espolón rocoso, privilegiada por las maravillosas vistas sobe la Tierra de Biescas que desde ella se puede observar. Actualmente, se conserva parte de este recinto amurallado y su torre, que, aunque no mantenga su estructura original de cinco plantas, muestra tres de ellas, suficientes para poder imaginar el esplendor que pudo llegar a tener en su día.

Subir a Escuer Alto o Escuer Viejo, como lo quieras llamar, siempre es una buena idea. Allí podrás admirar el esfuerzo de sus vecinos, subiendo y bajando por el camino de herradura con sus mulos, llevando su peso sobre ellos, o a los niños teniendo que hacer este camino para poder ir al colegio…

Ahora, a pie de carretera, Escuer sigue escribiendo su historia. Y mientras, desde Sobremonte, el Escuer Alto y su Torraza siguen siendo vigía de la Tierra de Biescas.

Por María José Lorente, guía de Huella Pirenaica. Oficina de Turismo Biescas

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