JACETANIA EXPRESS

El primer cervatillo de la temporada nace en la Ciudadela de Jaca

El primer cervatillo de la temporada nacía hace apenas unas horas en la Ciudadela de Jaca. El pequeño ciervo, que se llamará Carlitos, descansa ya en el foso del Castillo de San Pedro junto al resto del rebaño. Este año los nacimientos se han retrasado, al igual que ha sucedido en el medio natural, pero se espera que en los próximos días lleguen nuevos habitantes a la fortaleza.

El primer cervatillo de la temporada (en la imagen) ha nacido esta tarde en la Ciudadela de Jaca.
El primer cervatillo de la temporada (en la imagen) ha nacido esta tarde en la Ciudadela de Jaca.

El NACIMIENTO DEL CERVATILLO HA SUPUESTO UNA GRAN ALEGRÍA

El primer cervatillo de esta temporada ya corretea por el foso de la Ciudadela de Jaca. Venía al mundo hace apenas dos horas, y su llegada, como no podía ser de otra forma, ha sido recibida con mucha alegría en el castillo.

El pequeño ha protagonizado el primero de los alumbramientos que se esperan en los próximos días. Un hecho también muy esperado en Jaca, donde serán muchos los que se acerquen, como cada año por estas fechas, a buscar a los bambis de la Ciudadela desde los glacis.

Los recién nacidos permanecen con sus madres en el foso, donde se crían en régimen de semilibertad. Para verlos, hay que tener paciencia y fijarse bien en los rincones, junto a la piedra, donde se descansan camuflados gracias a las características motas claras que tiene su pelaje cuando nacen -y que desaparecen más tarde, cuando los ciervos crecen-. A veces, incluso, se ha podido presenciar algún parto desde los glacis. Todo un espectáculo natural y muy emocionante que muy pocas veces se puede presenciar y que, cuando sucede, termina entre aplausos y, en algunos casos, hasta con alguna lágrima.

El primer cervatillo se hacía esperar

En esta ocasión, la llegada del primer cervatillo -que se llamará Carlitos- se hacía esperar. «Este año llevan alguna semana de retraso, al igual que pasa en el monte. No solamente en los embarazos, sino también en el desmogue» – así se conoce la pérdida de cornamenta y el cambio de pelo que hacen cuando llega el calor-, explica el coronel Francisco Rubio, director de la Ciudadela de Jaca.

La razón puede estar relacionada con el momento de la llegada de las nevadas más fuertes, como señalan los expertos. Los ejemplares que viven en el Castillo de San Pedro siguen exactamente el mismo ciclo que los que se encuentran en libertad en las montañas de La Jacetania.

EL PRIMER CERVATILLO DEL AÑO

Que nazcan varios cervatillos al año en la Ciudadela es habitual -suele nacer uno por parto-. La madre se come la placenta inmediatamente –por instinto de supervivencia, para evitar que atraiga aves carroñeras-. El cervatillo se pone en pie rápidamente y ya desde los primeros momentos corretea por todo el foso.

Con el cervatillo que acaba de nacer, en estos momentos hay 29 ciervos en la Ciudadela de Jaca. Su número oscila a lo largo del año, pero nunca se superan los 32 en el recinto, que es la cifra que garantiza su bienestar en los fosos. Por eso, en los próximos meses habrá que hacer sitio para los nuevos moradores. Hay que recordar que la Ciudadela de Jaca forma parte de un programa de intercambio de ejemplares con otros núcleos zoológicos, o con parques como Lacuniacha, para evitar que se eleve la tasa de consanguineidad y las fatales consecuencias de la endogamia.

Además, periódicamente, se suelta alguno ciervo adulto en el monte, cuidando siempre de poder asegurar su supervivencia en el medio natural. Antes de ello, se someten a un programa de enriquecimiento ambiental basado en la estimulación de sus sentidos, para facilitarles, después, la adaptación a la vida salvaje. En el Castillo de San Pedro, los ciervos viven una media de 20 años, frente a los 12 de un ejemplar en libertad. Los de Jaca se alimentan de hierba, fruta y pan duro y pienso, completándose a veces la dieta con alfalfa.

ECOCIUDADELA, TODA UNA EXPERIENCIA CON LOS CIERVOS

Asceal se encarga de la gestión de los ciervos de la Ciudadela de Jaca (que cuenta con la homologación como núcleo zoológico). Expertos en el ámbito de la educación ambiental, sus responsables son también los organizadores de Ecociudadela, bajo la dirección de Roberto Bazo.

Los protagonistas de Ecociudadela, una iniciativa pionera que nació en 2016, son cervatillos con los que se trabaja la impronta humana desde su nacimiento. Alimentados con biberón y acostumbrados a las personas, el objetivo es que la relación que mantienen con sus cuidadores pueda extenderse a los escolares y visitantes que participen en el proyecto y estos disfruten de una experiencia vital única, como es la inmersión en un grupo de animales en semilibertad. Ecociudadela permite a niños y mayores interactuar con los ciervos, darles de comer, observarlos en primera línea o incluso conocerlos individualmente.

Precisamente, Ecociudadela, el programa medioambiental de la Ciudadela de Jaca, recibía el año pasado el primer premio Edelweiss en la categoría de Turismo Sostenible de ONG y fundaciones. Estos galardones, otorgados por el Clúster de Turismo Sostenible de Aragón, tienen como objetivo contribuir al desarrollo del turismo sostenible y reconocer las mejores iniciativas y proyectos a nivel autonómico, nacional e internacional para concienciar sobre él y promoverlo. Más información sobre Ecociudadela, en ESTE ENLACE

49 años de la llegada de los ciervos a la Ciudadela de Jaca

Se acaban de cumplir 49 años de la llegada de aquellos primeros tres ciervos que fueron el origen de todo desde la reserva de Puerta de Hierro (Madrid) a la Ciudadela de Jaca. Un hecho que, por su singularidad, el 19 de marzo de 1974 y las semanas posteriores se convirtió en todo un acontecimiento en la ciudad. Casi cinco décadas después, los ciervos son un símbolo del Castillo de San Pedro, pero también de Jaca y La Jacetania. 

Por Rebeca Ruiz

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