Y Jaca volvió a romper la hora en la madrugada del Jueves Santo

Cerca de 150 cofrades participaban en la Rompida de la Hora con la que Jaca recibía a la madrugada del Jueves Santo. El estruendo de tambores y bombos se ha escuchado con más fuerza que nunca cuando encara su ecuador la Semana Santa jacetana.

Y Jaca volvió a romper la hora en la madrugada del Jueves Santo.
Y Jaca volvió a romper la hora en la madrugada del Jueves Santo.

Jaca irrumpía en la madrugada del Jueves Santo en medio del estruendo de los tambores y bombos

Jaca irrumpía en la madrugada del Jueves Santo en medio del estruendo de los tambores y bombos que tomaban, como manda la tradición, la Plaza de San Pedro, a los pies de la Catedral, justo al entrar la medianoche.

Unos 150 cofrades han participado en el evento. Antes, las marchas de las diferentes bandas de Semana Santa se habían dejado oír por algunos de los rincones más emblemáticas de la ciudad.

Unos minutos después de las doce, tambores y bombos de las distintas cofradías y hermandades jacetanas inundaban todo con los toques que recuerdan, cada año en edre momento, la muerte de Cristo.

Cada año, la Rompida se convierte en un momento muy esperado por los miembros de las bandas de tambores y bombos, ya que no solo se trata de tocar. En torno a este evento se viven momentos de complicidad entre todos, grandes y pequeños. De hecho, aunque cada banda toca por separado, a medianoche, cuando comienza la Rompida, los participantes se mezclan para compartir estos minutos tan esperados.

La Rompida de 2023 se ha prolongado por espacio de poco más de seis minutos. Han sido unos momentos cargados de sentimiento los que se vivían en la ciudad, entre el ruido ensordecedor de tambores y bombos y la emoción de los cofrades y hermanos, antes de quedar sumidas las calles de nuevo en el silencio de la noche jacetana.

Por Rebeca Ruiz (texto e imágenes)

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