Familias de Jaca cuestionan el uso del móvil en adolescentes: «Se puede tener a tu hijo comunicado sin smartphone»

Según en Plan Nacional sobre Drogas, más del 20% de los jóvenes de entre 14 y 18 años presenta un uso problemático del smartphone. Un cifra elevada que refleja una adicción silenciosa que va en aumento. Un problema cada vez mayor, que para combatirlo urge tomar medidas. Ante esta situación, padres y madres de Jaca crearon hace escasas semanas un movimiento para frenar el uso de móviles entre adolescentes. Una idea cuya acogida ha sido muy buena, con cerca de un centenar de familias del territorio ya apuntadas. En la actualidad, encaran el futuro con grandes retos, con el objetivo de llevar a cabo un Pacto de Familias en los centros escolares para conseguir enfrentarse ante una situación «muy delicada».

Familias de Jaca cuestionan el uso del móvil en adolescentes: "Se puede tener a tu hijo comunicado sin smartphone". (Foto: Jorge Callau)
Familias de Jaca cuestionan el uso del móvil en adolescentes: «Se puede tener a tu hijo comunicado sin smartphone». (Foto: Jorge Callau)

La adicción al smartphone, un problema entre los adolescentes españoles

El excesivo uso de los móviles y dispositivos ya es una adicción para la población. En la actualidad, según el Plan Nacional sobre Drogas, el 3,6% de los españoles entre 15 y 64 años hace un uso problemático de Internet y dispositivos, provocando que el 9,3% de las admisiones a tratamiento psicológico en 2022 se relacionasen con un uso compulsivo del móvil o redes.

En los jóvenes, esta cifra todavía es más alarmante, ya que según el mismo estudio, 1 de cada 5 adolescentes españoles ya muestra síntomas de adicción tecnológica. Todo ello provoca repercusiones fatales en su presente y futuro. Según el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (2023), el 44,6% de los jóvenes afirma que las redes les quitan tiempo de estudio, un 13% reduce su participación en actividades culturales y un 9,4% pasa menos tiempo con amigos.

Un movimiento en Jaca que nació a partir de una charla en la comarca de la Jacetania

Estas y otras cifras se arrojaron en enero en ‘Acompañando a nuestros hij@s antes de la entrega del smartphone’, una charla integrada dentro de la Escuela de Familias Saludables del área de Juventud la Comarca de la Jacetania. Impartida por la experta Esther Russo, los más de treinta padres y madres presentes en la iniciativa escucharon y debatieron acerca de una temática cada día más en ciernes entre los jóvenes.

«Durante la charla, la ponente nos explicó con ejemplos los riesgos que integra el uso de móviles y de Internet entre los más jóvenes. Y después nos propuso herramientas para las familias, puesto que todavía no hay una legislación vigente ajustada para nuestros hijos», destaca una de las asistentes.

El impacto de la sesión no quedó allí, sino que tras ella, las familias presentes decidieron crear un movimiento para el territorio con un claro objetivo: proteger a los niños y adolescentes que todavía no están preparados para el uso de móviles y otros dispositivos. «Muchos de nuestros hijos todavía están en edades tempranas para un uso responsable. Se pueden ver en situaciones de ciberbulling, sexting u otras problemáticas con consecuencias fatales», explica una de las integrantes.

Grupo con las ideas claras

Desde finales de enero, este movimiento ha ido consolidándose, y estableciendo unos pilares y pautas básicas en su funcionamiento. «Vemos que está muy normalizado y existe presión social para que los niños a los 10 o 12 años tengan smartphones. Y hay muchas familias que no creemos que tenga que ser así, por lo que luchamos para que cambie», sostiene.

Un movimiento que busca el apoyo entre familias mediante la unión, debate y opiniones. Su principal manera de combatir contra ello es crear ‘Pactos de Familias’ en los propios centros escolares. Una medida que ya se ha puesto en marcha en otras ciudades, con grandes resultados, y que ahora, mediante este movimiento, llega a Jaca para buscar lo mismo.

«Las familias de una clase o de un colegio que no están de acuerdo en darle a su hijo un móvil durante ese curso escolar, se ponen de acuerdo y firman un papel donde se comprometen a cumplir la promesa. Pase lo que pase. Esto se puede renovar año a año y también se puede salir cuando quiera. Es una manera de visibilizar esta vertiente y aliviar la presión social», explica su representante.

Cerca de 100 familias ya en el grupo de difusión

Pese a ser un movimiento en ciernes con pocas semanas de vida, la acogida que ha tenido ha sido de impacto. A raíz de la charla, diferentes padres y madres crearon grupos de WhatsApp y de correo electrónico para seguir debatiendo y compartiendo su preocupación respecto al uso de móviles en los pequeños.

Todo prosiguió de manera normal, hasta que hace algunos días se decidió incluir a todo el mundo en el grupo de difusión de WhatsApp, llegando en la actualidad a ser 90 miembros. «Se ha pasado de 15 a cerca de 100. Esto refleja también la inquietud de las familias en este tema y cómo se ha ido pasando de familia en familia. Creo que hay muchos más padres y madres de las que se cree preocupadas por este tema y por buscar remedios», expone.

«Hay que ir acompañando a los adolescentes en el uso de los smartphone»

Tal y como destacan desde el propio movimiento, «en ningún momento se rechaza la tecnología». «Nuestra premisa es que se entregan smartphones a edades muy tempranas, cuando los jóvenes todavía no saben utilizarlo de forma correcta. Defendemos que hay que ir acompañándoles y enseñándoles en ese proceso, para que descubran los riesgos que implica y lo que se van a encontrar», aseguran.

Estudios apuntan y recomiendan que la entrega del primer smartphone sea a los 16 años, algo que desde el propio movimiento consideran «imposible por la presión social que tienen los niños». «Pretendemos evitar eso: que si un joven no tiene móvil, se quede aislado. Si en su círculo existen amigos también sin móvil, es mucho más sencillo retrasar su primer smartphone», añaden.

Existen muchas alternativas, las cuáles se quieren visibilizar por medio del grupo. Desde el reloj inteligente, móviles de teclas, el ordenador fijo en casa con WhatsApp o el móvil para adolescentes. Varias marcas conocidas ya han apostado por sacar al mercado diferentes versiones de este último. «Te permiten hacer fotos o escuchar música, pero no redes sociales que es, al fin y al cabo, lo más adictivo y a la par peligroso para la salud mental», apunta la representante.

Unos retos y planes futuros muy ambiciosos

A corto plazo, este movimiento quiere «afirmarse» como un pilar en la lucha contra el uso de smartphones entre jóvenes en el territorio. El primer paso es realizar una reunión presencial con todos sus integrantes, un espacio para debatir y compartir ideas sobre qué medidas y acciones se pueden llegar a tomar.

«Estamos contactando con diferentes órganos del territorio para darnos a conocer y promocionar nuestro objetivo. Queremos hablar con departamentos de Juventud para que también nos aconsejen sobre medidas que son realistas», sostiene. «Nuestro objetivo pasa por difundirlo en escuelas, tanto para alumnos como para las familias, para que se vean apoyados y entendidos. Sobre todo, en los últimos años de primaria y principios de secundaria», sentencia.

Por Jorge Callau

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