Piden al alcalde el Sueldo Jaqués para los autores del Himno de Jaca

El jacetano Arturo Puente acaba de solicitar el Sueldo Jaqués para los autores del himno de Jaca: José Luis Ortega Monasterio y Eugenio Villacampa. Puente fue recibido el pasado viernes por el alcalde de Jaca, Carlos Serrano, a quien ha solicitado un reconocimiento y una distinción por parte del Ayuntamiento para quienes fueron los autores de la letra y la música del himno del Primer Viernes de Mayo, declarado oficialmente himno de la ciudad por el Ayuntamiento jaqués.

Piden al alcalde el Sueldo Jaqués para los autores del Himno de Jaca.
Piden al alcalde el Sueldo Jaqués para los autores del Himno de Jaca.
Arturo Puente.

Arturo Puente: «Se echa de menos que quienes se unieron para crear el himno de nuestra ciudad, no cuenten, actualmente, con el suficiente reconocimiento ni ocupen el lugar que les debería corresponder en la historia de Jaca»

Según Arturo Puente, “se echa de menos que quienes se unieron para crear el himno de nuestra ciudad, no cuenten, actualmente, con el suficiente reconocimiento ni ocupen el lugar que les debería corresponder en la historia de Jaca”. “Si preguntas a las nuevas generaciones de jacetanos, y a los no tan jóvenes, nadie sabe quienes son los compositores del himno y otros no se acuerdan de sus nombres; fueron dos jacetanos que honraron a su ciudad, nos hicieron a todos un regalo de incalculable valor y ahora nos toca a nosotros, a los jacetanos, representados por el Ayuntamiento, devolverles ese regalo con algún detalle, y que mejor que el Sueldo Jaqués”, agrega Arturo Puente.

Además, “es un bagaje cultural que servirá como valor añadido para la fiesta del Primer Viernes de Mayo y que se sumará al patrimonio de la historia de Jaca”, manifiesta Puente Lacasta tras haber visitado al alcalde.

«EL ALCALDE SE HA MOSTRADO MUY RECEPTIVO PARA PODER OTORGAR EL RECONOCIMIENTO QUE MERECEN A VILLACAMPA Y ORTEGA MONASTERIO»

 “El alcalde se ha mostrado muy receptivo y ha coincidido en considerar que sería algo muy apropiado poder dar ese reconocimiento a los autores del himno, así que confiamos en sus gestiones para que esto se lleve adelante”, ha declarado Arturo Puente, jacetano que reside actualmente en Barcelona.

Los galardones del Sueldo Jaqués, instituidos por el Ayuntamiento, sirven para realzar la fiesta del Primer Viernes de Mayo. En origen, nacieron en torno a la fiesta jaquesa por antonomasia aunque, posteriormente, se haya ampliado su concepto e intención.

EL HIMNO DE JACA UNE A TODO UN PUEBLO, IGUAL QUE UNIÓ A SUS AUTORES EN UNOS TIEMPOS DIFÍCILES

Una de las claves del “día grande” de Jaca es el canto del himno del Primer Viernes de Mayo. Una canción que tiene una letra y una música. Y esa letra y esa música tienen unos autores. No surgieron por generación espontánea, ni son fruto de la tradición oral milenaria, ni la cantó el Conde Aznar durante la batalla ni tampoco forman parte de la leyenda secular en torno a la memorable victoria del pueblo jaqués, defendiendo la ciudad del ataque de las hordas moras. Esos autores son José Luis Ortega Monasterio, músico y militar, y Eugenio Villacampa, maestro jacetano huido a Francia.

Por eso Arturo Puente Lacasta, jacetano de pro y amigo personal de Ortega Monasterio, pide ahora un reconocimiento para ellos.

EL HIMNO DE JACA ES UNA DE LAS MÁXIMAS SEÑAS DE IDENTIDAD DE TODO JACETANO QUE SE PRECIE

Ese himno es una de las señales identitarias que más marcan la fiesta del Viernes de Mayo, uno de los elementos que mayor valor humano proporcionan y que más aportan a la celebración que los jaqueses llevan tan dentro de su corazón.

El himno del Primer Viernes de Mayo es uno de los ingredientes que marcan la diferencia. Ese himno se canta desde las entrañas jaquesas de todos los habitantes de Jaca y hace retumbar el sentimiento jaqués más allá de las murallas e, incluso, allende las fronteras de la propia comarca.

El canto del himno es el punto álgido, el momento estelar, el clímax del acontecimiento más querido, esperado y deseado por todo un pueblo. Cantar y escuchar el himno de Jaca emociona y pone los pelos de punta a los jaqueses y a los de fuera.

Contemplar, entonar y oír el  “Jaca libre sabe vivir!!…”, cantado al unísono por todo el pueblo en las calles de Jaca, saturadas y rebosantes de alegría, es más que un espectáculo.

CADA AÑO QUE PASA, LAS FIGURAS DE ORTEGA Y VILLACAMPA QUEDAN MÁS OLVIDADAS

Cada año que pasa, lógicamente, las figuras de Villacampa y Ortega Monasterio quedan más lejos y, en consecuencia, más se olvida su relación con el Viernes de Mayo, así como su autoría del himno.

Las nuevas generaciones, que cada vez llenan más las victoriosas huestes jacetanas y que cada vez, afortunadamente, participan con más ganas en la tradicional fiesta, menos recuerdan a los autores del himno. No los han conocido en vida y el recuerdo se va evaneciendo con el paso del tiempo.

Seguramente, si hiciéramos una encuesta entre los jóvenes jaqueses que forman parte del desfile histórico, la mayoría no sabrían responder a la pregunta sobre los autores de la letra y la música del himno que con tanto entusiasmo esperan todo un año para poder cantar en toda su expresión.

Muchos de los no tan jóvenes tampoco conocen o no recuerdan a los autores del himno. Por todo ello, Jaca debe enmendar este vacío y sumar otro valor añadido al Viernes de Mayo, a su razón de ser y a todo lo que significa ese Viernes Jubiloso, como lo denomina Juan Lacasa en su célebre libro, en la historia de Jaca. El nombre de los autores del himno, de la letra y de la música, será, sin duda, otro componente esencial que elevará el nivel cultural del Viernes de Mayo como evento que hace tiempo ya que se convirtió en una importante seña de identidad para el pueblo jaqués y que, en consecuencia, le imprime carácter.

Piden al alcalde el Sueldo Jaqués para los autores del Himno de Jaca.

MONASTERIO Y VILLACAMPA, DOS JACETANOS, UNO DE ADOPCIÓN Y OTRO DE NACIMIENTO, UNIERON SU TALENTO PARA DAR A JACA ESE HIMNO

Monasterio y Villacampa. Uno, jacetano de adopción y otro, de nacimiento. Los dos vivieron en Jaca durante buena parte de sus vidas y coincidieron en la ciudad en torno a la mitad del siglo XX; uno de ellos murió muy pronto. Por lo tanto, el olvido es cada vez más pronunciado.

Se trata de dos hombres, de dos personas, de dos figuras sin cuya contribución no se hubiera podido celebrar la fiesta del Primer Viernes de Mayo como se ha celebrado durante los últimos ochenta años aproximadamente, que se dice pronto…

Y sin cuya aportación, sin cuyo trabajo y, sobre todo, sin su profundo amor por Jaca, el canto del himno del Primer Viernes de Mayo no habría dado la vuelta por casi todas las televisiones del país ni de otras partes del mundo, no habría sido noticia en los telediarios nacionales ni tampoco se habría escuchado en las radios de toda España como ejemplo de fervor popular y de exaltación de los auténticos valores de un pueblo. 

JACA TIENE UNA ASIGNATURA PENDIENTE CON LOS AUTORES DEL HIMNO DE LA CIUDAD

Por todo eso, Jaca tiene una asignatura pendiente con ambas personalidades. El Primer Viernes de Mayo les debe mucho a Villacampa y Monasterio. Tanto la ciudad como la fiesta tienen una deuda pendiente con ellos. Y, al mismo tiempo, Jaca y el Viernes de Mayo podrán aprovecharse de ese valor cultural y artístico que supone el himno, su letra y su música.

A finales de 1955, entre las actividades que se realizaban en la ciudad para elevar la categoría de la fiesta, ya aparecen las figuras de Ortega Monasterio y de Eugenio Villacampa como autores de la obra Labradores y artesanos, comedia en tres actos representada en el Teatro Unión Jaquesa “para la mejora progresiva de la fiesta tradicional del Primer Viernes de Mayo”. En el reparto, entre técnicos y organizadores, todos nombres jaqueses, es fácil reconocerlos. Cosas de Jaca, por los de Jaca y para los de Jaca. Algo nada fácil que no tiene precio.

LA PROMOCIÓN DEL VIERNES DE MAYO NO DEBE TERMINAR NUNCA, POR EL BIEN DE JACA

La promoción del Viernes de Mayo no terminó nunca. Ni debe terminar. Entonces era una fiesta mucho menor que la de ahora. Posteriormente, durante las décadas de 1970 y 1980 comenzó a tomar auge y creció poco a poco, siempre con el esfuerzo de los propios jacetanos. Las figuras de Lorenzo Echeto, José Luis Castán o Jacinto Garós fueron determinantes en aquella época. Luego, desde finales del siglo XX y principios del XXI la fuerza popular y municipal siguieron aumentando y la fiesta adquirió ya una considerable velocidad de crucero.

El himno fue uno de los artífices de ese empuje. Hace tan solo un par de años, se consiguió la declaración de Fiesta Nacional. Tuve el honor de trabajar, desde el Ayuntamiento, dirigiendo el expediente que logró la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional para la tan apreciada fiesta jaquesa. Se había intentado en cuatro o cinco ocasiones durante los últimos cuarenta años pero siempre se había denegado. Esta vez, con arduo y acertado trabajo, se consiguió. Con ello, se le abre la puerta de la proyección nacional e internacional al Primer Viernes de Mayo, otra asignatura pendiente que será necesaria en el futuro.

El jacetano Arturo Puente, gran amigo del coronel Ortega Monasterio, recuerda como ya en 1985, el militar le envió una nota reivindicando la memoria de Eugenio Villacampa, “concediéndole el Sueldo Jaqués a título póstumo” escribe Ortega, el autor de la música del himno.

DOS VIDAS DISTINTAS QUE SE UNEN EN JACA PARA CREAR EL HIMNO

Eugenio Villacampa Artal nació en Jaca el 6 de septiembre de 1919 y murió en París el 5 de abril de 1966. Fue profesor de Geografía e Historia en el Colegio de los Escolapios de Jaca. Tras la guerra civil, fue detenido en varias ocasiones por pertenecer a la oposición política al régimen franquista en la clandestinidad; al final, tuvo que exiliarse a Francia para evitar su persecución.

José Luis Ortega Monasterio era cántabro, nació en Santoña el 8 de agosto de 1918 y falleció el 18 de enero de 2004 en Barcelona. Fue destinado a Jaca en 1945 con el grado de teniente. Fue el compositor de canciones tan conocidas como Bello Candanchú o Esquiando voy.

 En 1963 ganó el festival de música de Menorca y, más adelante, destinado como militar en Palamós, compone varias habaneras. Ortega Monasterio fue distinguido con la Cruz de San Jordi por la Generalitat de Cataluña.

Nuevamente destinado a Jaca, en 1976 es coronel de la Escuela Militar de Montaña. Apartado del Ejército por pertenecer a la UMD (Unión Militar Democrática), tras ser enviado al Penal de Santa Catalina en Cádiz y permanecer bajo arresto domiciliario, posteriormente se le devolvió el rango de coronel del Ejército y recibió varios homenajes públicos en los que participaron gentes de la cultura del momento e  importantes políticos de la naciente democracia española como el ministro Pérez Llorca, Miguel Roca, Joaquín Ruiz Jiménez, Joan Manuel Serrat, Ramón Sainz de Varanda, Rosa María Sardá, Pedro Ruiz, José María Gironella, Santiago Marraco, Lorenzo Martín Retortillo, Mario Cabré, Luis Granell o Carlos García, entonces presidente de la Diputación Provincial de Huesca.

Monasterio y Villacampa compartían biografía y algo más que generación. Y coincidieron en Jaca para componer y escribir juntos el Himno del Primer Viernes de Mayo. La Hermandad reconoce su importante figura llevando, cada año, sendos ramos de flores al cementerio de París donde se encuentra enterrado Villacampa y ante el monumento de Monasterio en Puigcerdá.

Por Carlos del Pueyo