Los ucranianos residentes en Jaca piden la paz y llaman a la solidaridad internacional

Los ucranianos residentes en Jaca piden la paz y llaman a la solidaridad internacional. (FOTO: Rebeca Ruiz)
Los ucranianos residentes en Jaca piden la paz y llaman a la solidaridad internacional. (FOTO: Rebeca Ruiz)

Los ucranianos residentes en Jaca se concentraban en un acto espontáneo en la Plaza de Biscós para pedir la paz y hacían un llamamiento a la solidaridad internacional ante la gravísima situación que se vive en su país tras la invasión por parte de Rusia. Entre Jacetania y Alto Gállego, residen actualmente entre 15 y 20 familias procedentes de Ucrania. Temen por sus familiares y amigos que están en Ucrania, que lucha por mantener su independencia, mientras muestran su impotencia y su miedo ante las consecuencias de la guerra.

Concentración espontánea en Jaca

Al grito de Slava Ukrayini! (gloria a Ucrania), entre banderas ucranianas y con el himno nacional de Ucrania como telón de fondo, este domingo salía a la calle un grupo de ucranianos residentes en Jaca tras una convocatoria espontánea.

Se concentraban pacíficamente en la Plaza de Biscós, apoyados por algunos españoles -numerosas familias están formadas por miembros de España y Ucrania-, con la finalidad de dar visibilidad a la catastrófica situación que atraviesa su país después de ser invadido por Rusia. En sus miradas, tristeza, desesperación, incertidumbre e impotencia ante los últimos acontecimientos. Y sobre todo, mucho miedo por lo que les pueda pasar a sus seres queridos, que tratan de sobrevivir bajo los bombardeos y los ataques rusos.

«Necesitamos apoyo y que la gente sepa qué está pasando», reclaman los ucranianos residentes en Jaca

«Necesitamos apoyo. Necesitamos que la gente sepa qué es lo que está pasando. Necesitamos que el Gobierno de España apoye las sanciones, que envíe ayuda humanitaria y haga todo lo que pueda», explica, visiblemente emocionada, Elena Miagkaya. También pide que la OTAN «cierre el cielo para que no haya bombardeos sobre las ciudades ucranianas. No queremos la guerra», dice. Conoce de primera mano la situación que se vive en Kiev: «Están con los niños pequeños refugiados en sótanos, y tienen que abandonar sus casas porque los rusos lo están destruyendo todo. En el barrio donde yo nací lo han destrozado todo».

Miagkava llegó a España en 1990. Después vivió en Inglaterra y lleva dos años residiendo en Jaca. «Mi gente está ahí, luchando. Mi familia está en Kiev y les están bombardeando alrededor. Y ahora quieren emplear también armas químicas», señala, al tiempo que se pregunta «cómo puede permitirse esto en este siglo XIX». «Putin está sembrando el odio entre los rusos con mentiras» desde la crisis de Crimea de 2014, lamenta.

«Le puede pasar a cualquier país»

Elizabeta y Andrei Stratichuk, dos hermanos que llegaron a Jaca hace 15 años, también acudían a la movilización con sus padres. «Estamos aquí para apoyar a Ucrania en estos tiempos tan difíciles que corren y para denunciar las atrocidades que están sucediendo», apuntan.

Les resulta impensable que pueda estar sucediendo algo así «con lo avanzada que está la humanidad». «Tenemos que tomar conciencia del mundo que vivimos, de lo que es importante proteger y cómo tenemos que comportarnos. No solo por lo que estamos viviendo en Ucrania, sino en todo el planeta. Es más necesario que nunca que todos estemos unidos por el bien común», explica Andrei.

En este sentido, Elizabeta hace un llamamiento a la solidaridad con el pueblo ucraniano. «Hoy le pasa a Ucrania, pero puede pasar a cualquier otro país en cualquier momento», lamenta. Los jóvenes tienen a su familia en los Cárpatos. Su tía está en Kiev y su primo es estudiante en Bilhorod. Intentan comunicarse con ellos a diario, aunque son conscientes de que cada vez la situación es más complicada. «Pero no perdemos la fe ninguno. Todos luchamos y sabemos que vamos a salir adelante, y el bien siempre triunfa», asegura su hermano.

Manifiesto en favor de la paz de los ucranianos que viven en Jaca

«El motivo de la invasión es su propia existencia, que incomoda y no gusta al dictador (Putin). Tras intentos por parte del Gobierno de Ucrania y de los gobiernos y organizaciones de casi todo el mundo, incluida la ONU, de intentar la solución al conflicto por la vía de las palabras, el presidente del Gobierno ruso ha decidido una invasión armada de manera unilateral.

Como ya no tenía argumentos, ha cambiado la fuerza de la razón, por la razón de la fuerza, intentando someter a la gente de Ucrania por las armas y no por las palabras. Y ha invadido el país, utilizando todo tipo de armas (aviones, misiles, helcópteros, barcos, submarinos,…) y utilizando fuerzas especiales, como las de Chechenia, para generar terror.

Los habitantes del país con su presidente y Gobierno están siendo objeto de una guerra muy desigual.

Valga nuestro testimonio de apoyo para las personas que buscan la paz por encima de todos los intereses y los sueños imperialistas de estos déspotas»

Por Rebeca Ruiz (texto y fotos)

2.300 ucranianos residen en Aragón

Por otra parte, el presidente de Aragón, Javier Lambán, ofrecía el pasado viernes toda la colaboración que sea necesaria para ayudar a la colonia de 2.300 ucranianos que residen en la comunidad autónoma, así como a sus familias en el país invadido por el presidente ruso, Vladimir Putin. Lo hacía en una reunión que mantenía con la presidenta de la asociación de residentes ucranianos en Aragón, Alina Klochko.

Lambán, tras condenar nuevamente la agresión del autócrata ruso, volvía a reclamar medidas contundentes de los organismos internacionales y ofrecía su apoyo al presidente del Gobierno de España en esta exigencia de la defensa «férrea de la democracia» y al respeto de la integridad territorial de Ucrania. El presidente aragonés reparaba en las graves repercusiones económicas que esta guerra tendrá para los precios de la energía y la disponibilidad de materias primas. Pero, por encima de todas estas cuestiones, se convertía en defensor de este colectivo «desde el punto de vista humano y ético».

Comité Autonómico de Emergencias

En este sentido, el Gobierno de Aragón anunciaba que la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, Mariví Broto, ya estaba en contacto con el Ministerio de Servicios Sociales para ofrecer la disposición de la comunidad autónoma a acoger refugiados y niños como ya se viene haciendo en los últimos años. Además, el Ejecutivo forma parte del Comité Autonómico de Emergencias, «desde el que estamos dispuestos a aportar los recursos necesarios para atender los problemas que vayan surgiendo», enfatizaba el presidente Lambán.

Desde 2015, según la consejera Broto, por Aragón «han pasado, para quedarse o solo en tránsito, 269 refugiados ucranianos, que son atendidos en virtud del protocolo de acogida a personas refugiadas que impulsó Aragón, la primera comunidad en hacerlo».

Asociación Ucraniana de Residentes en Aragón

Por su parte, Alina Klochko mostraba, emocionada, su agradecimiento al Gobierno. «Gracias por atendernos y entendernos», ha dicho. La comunidad ucraniana en Aragón ha abierto una página en Facebook –Asociación Ucraniana de Residentes en Aragón-, con el ánimo de solucionar dudas y preguntas y de que sea un foro en el que canalizar las ayudas que los aragoneses quieran aportar a la comunidad ucraniana, ya que «mucha gente quiere ayudar», ha asegurado.

Klochko instaba a sus compatriotas en la zona a que mantengan la tranquilidad y la «cabeza fría», porque lo que quiere Rusia es instaurar el pánico entre la población.

También Lambán deseaba que esta situación, «la más oscura y preocupante en Europa desde la segunda Guerra Mundial», dure poco tiempo. Y ha lamentado que esta realidad responda a una política «desatinada y cargada de mendacidad y cinismo», practicada por Putin desde hace años.

Un momento de la reunión entre Lambán y Klochko. (FOTO: Gobierno de Aragón)
Un momento de la reunión entre Lambán y Klochko. (FOTO: Gobierno de Aragón)

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