Un paseo por las Iglesias de Serrablo en la Tierra de Biescas (II)

La Tierra de Biescas tiene muchos tesoros escondidos. Entre ellos, las Iglesias de Serrablo. Patrimonio único por sus características que se escribe con nombre propio y que son seña de identidad de nuestro territorio.

Hace dos semanas, nos quedamos en Espierre, y ahora nos toca bajar al llano, y situarnos de nuevo en Biescas, para dirigirnos a Orós Bajo, donde visitaremos su iglesia, bajo la advocación de Santa Eulalia. Nos encontramos ante una construcción del siglo XI, con una nave rectangular con ábside semicircular, cubierto a su vez con bóveda de horno, que muestra en su exterior siete arcos murales ciegos. Desde aquí podemos disfrutar de un paisaje espectacular con las sierras de La Partacua y Tendeñera como telón de fondo.

Oliván

Continuamos hacia el sur para llegar a la localidad de Oliván y la iglesia de San Martín. Construida en la primera mitad del siglo XI, pero con posteriores ampliaciones realizadas en el siglo XVI. La estructura original presenta una nave rectangular con ábside semicircular cubierta con bóveda de horno. En la ampliación antes citada, el templo se extendió hacia su cara sur a través de un arco de medio punto. La torre campanario no conserva sus proporciones originales debido a las reformas, pero si responde al modelo original del grupo.

Susín

Desde aquí nos dirigimos a Susín, donde podremos disfrutar de la tranquilidad de este hermoso pueblo. La iglesia de Santa Eulalia, construida, como el anterior templo, en la primera mitad del siglo XI, conserva parte de su fábrica original en el ábside con circo arcos ciegos y el friso de baquetones y en parte de los muros norte y sur. Es destacable la belleza de una ventana con dos pequeños arcos de herradura, enmarcada en arco de medio punto y alfiz, que se halla en su fachada meridional.

San Juan de Busa

Volvemos sobre nuestros pasos hasta Oliván y desde aquí continuamos dirección sur para realizar la que será nuestra última visita en esta ruta. En mitad de un prado nos encontramos la única edificación que queda de lo que fue una pequeña población medieval. Nos referimos al  inconfundible templo de San Juan de Busa. Edificación de la segunda mitad del siglo X, es un templo que no ha sufrido alteraciones posteriores, por lo que mantiene su estado original. Este edificio no fue acabado, ya que no tiene terminada la bóveda del ábside y carece de  torre. En su muro de poniente hay una hermosa ventana con ajimez y tres pequeños arcos de herradura.

Y respirando la paz de este magnífico enclave nos despedimos, esperando que muy pronto visitéis este extraordinario conjunto arquitectónico, único en su género.

Por Rafael Martín. Técnico responsable de la Oficina de Turismo de Biescas

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