La Tahona de la Era, La Era de los Nogales se reinventa en Sabiñánigo

Hace escasos días, el conocido restaurante La Era de los Nogales abría en Sabiñánigo La Tahona de la Era. Una idea que surgió hace unos meses, y que poco a poco -con mucho trabajo de por medio- ha llegado a ser realidad. Una cafetería y panadería, donde la pastelería de Toño Rodríguez brilla por encima del resto. A ello se le suma un trato exquisito y cercano, que hacen al cliente disfrutar de una experiencia inmejorable. «Queríamos dar algo diferente para Sabiñánigo, un servicio más que todavía no existía de esta manera. La verdad que nos lanzamos un poco y la acogida ha ido de maravilla», destaca el propio chef. Por delante, un camino lleno de retos y objetivos, donde soñar y tener ambición es «casi obligatorio».

(Foto: La Tahona de la Era)

La Tahona de la Era en Sabiñánigo, una apuesta de Toño Rodríguez

El conocido restaurante michelín La Era de los Nogales inauguraba la semana pasada en Sabiñánigo La Tahona de la Era. Un espacio que funciona como panadería y cafetería, que nace con el objetivo de «proponer algo nuevo» a los vecinos y vecinas de Sabiñánigo. «Armando, mi socio, tuvo la idea de decantarnos por este estilo de establecimiento. Llevábamos detrás de ese local mucho tiempo, surgió la oportunidad y nos lanzamos», explica Toño Rodríguez.

Antes de la inauguración, se pasó por un proceso de rehabilitación del local, con el objetivo de dejarlo acomodado a las pretensiones de los dueños. «Nos hubiese gustado abrir un poco antes, pero ha sido complicado. Buscábamos que fuese un espacio bonito, y que conectase también con el ambiente de La Era de los Nogales: limpio y elegante. Es nuestra imagen y había que mantenerla», añade Rodríguez.

Pocos días después de su apertura, el balance que se hace es «muy positivo». El propio Toño valora que el volumen de trabajo «ha sido sorprendentemente alto», aunque admite que se esperaban que tuviese buena respuesta. «Nos planteamos que trabajasen una o dos personas. Y ya hemos tenido que meter una tercera más nosotros que doblamos y ayudamos«, sostiene. Las grandes y llenas neveras de La Tahona de la Era han terminado todos los días vacías.

La Tahona de la Era, momento de soñar a lo grande

«A mí siempre me ha gustado soñar a lo grande, y con La Tahona de la Era no va a ser menos», anuncia el chef. Pese a llevar pocos días con sus puertas abiertas, los miembros ya se marcan objetivos muy ambiciosos para encarar el futuro. «Nunca se sabe, quién te dice que funciona tan bien que hay que montar más o franquiciarlo», sostiene.

(Foto: La Tahona de la Era)

El primer paso es «que los clientes salgan satisfechos y contentos» en su primera visita, y a partir de allí establecerse como un punto de reunión en Sabiñánigo, acompañado por sus deliciosos y sabrosos productos de su amplio catálogo. «Al ser nueva, La Tahona de la Era también nos permite probar cosas. Por ejemplo, a mí me apetece hacer un postre una vez al mes, así que una vez al mes estará disponible. Veremos a ver qué tal va», exclama.

Cercanía, amabilidad y una amplia gama de productos

Pese a contar con un amplio catálogo de productos, lo que más destaca en La Tahona de la Era es «la amabilidad y cercanía» de sus camareros. «De cara al público se necesita gente con ganas de trabajar y buen trato, y nosotros lo tenemos sin duda. Para nosotros lo primordial es el buen servicio», puntualiza Toño Rodríguez.

Entre los productos que el cliente puede encontrarse destaca la bollería de calidad, café de especialidad y una gran línea de postres. Entre estos últimos hay tartas de manzana, tiramisú, una línea de tarta de queso o diferentes dulces recuperados por las propias manos del chef. «La idea es hacer una vitrina de postres muy grande, que podrían estar en cualquier pastelería. Estamos acostumbrados a comer siempre los mismos dulces, y aquí va a haber dinamismo y otras propuestas», anuncia.

(Foto: La Tahona de la Era)

La Tahona de la Era, de la mano con Sabiñánigo

«Desde nuestros inicios en 2013, Sabiñánigo siempre nos ha apoyado. Estamos muy agradecidos a todos los vecinos y vecinas que han hecho lo que somos hoy en día. Por eso, La Tahona de la Era es una manera de devolverles ese cariño. Es un público fiel y muy diferente, que agradece nuestro trabajo», sentencia Toño.

Por Jorge Callau

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