Historias de druidas para homenajear a los ciervos de la Ciudadela de Jaca

La Ciudadela de Jaca celebraba este viernes un sencillo y entrañable acto con motivo de la llegada de los primeros ciervos a sus fosos, el 19 de marzo de 1974. Historias de druidas y emotivos recuerdos han protagonizado la mañana en el Castillo de San Pedro, donde hace 45 años llegaban los tres primeros animales a este enclave. Además de autoridades e invitados, que se daban cita para seguir los actos conmemorativos, desde los glacis, los escolares de la ciudad y numerosos jaqueses han podido presenciar el espectáculo y disfrutar de los ciervos, como sucediera hace ya más de cuatro décadas.

45 años de la llegada de los ciervos a Jaca

Se acaban de cumplir los 45 años de la llegada de los ciervos a los fosos de la Ciudadela, un hecho que, en aquel momento, supuso extrañeza en la sociedad por su singularidad. Hoy, 45 años después, los ciervos son un símbolo de la Ciudadela, pero también de Jaca y de la Jacetania, y ya no se entienden los fosos de Castillo de San Pedro sin su presencia.

Los actos comenzaban con la explicación , por parte del director del Castillo de San Pedro, el Coronel Francisco Rubio, de cómo surgió la idea. También se contaba con el testimonio de testigos de aquel momento: Enrique Aranda, hijo del general José Aranda Larrañaga; José María Pérez Jarne, que fue el encargado de conducir los ciervos hasta el foso; y, a través de una carta, de Fernando Luis Rodríguez Giménez. Todos ellos han recordado, desde sus vivencias personales, lo que supuso aquel momento para la ciudad.

Posteriormente, los presentes disfrutaban de una pequeña representación teatral en la que un druida ha explicado la llegada de los ciervos y la historia de la Ciudadela de Jaca. Un personaje que ha estado interpretado magistralmente por el actor Toño L’Hotellerie, que ha sido seguido con mucha expectación y que ponía el toque mágico al evento.

Una idea muy meditada

El coronel Rubio, director del Castillo de San Pedro, recordaba que los primeros animales que llegaron a la Ciudadela fueron tres cervatillos, dos machos y una hembra, tras un periodo de aclimatación previo, y que «fue todo un acontecimiento en Jaca». Fue «gracias a la iniciativa y a la colaboración de varias instituciones, el Ejército, el Ayuntamiento de Jaca e Icona, fundamentalmente, además de algunas personas, como Rodríguez Giménez -un reconocido naturalista muy vinculado a Jaca que no ha podido acudir porque está convaleciente de una enfermedad en la Amazonia peruana-«.

«No fue nada casual, sino que era el punto de partida de un proyecto medioambiental, muy ambicioso, pionero en la época», añade Rubio, que ahora se ha retomado desde la Ciudadela de Jaca junto con un matiz más social, y que se está desarrollando a través de Asceal.

El proyecto de Asceal

Roberto Bazo, responsable de Asceal, explicaba que, en estos momentos, en la Ciudadela hay una manada de 28 ciervos. En el programa medioambiental que está desarrollando esta empresa se enmarca el programa Ecociudadela, que desde hace dos años fomenta el respeto al medio ambiente a través de una iniciativa que busca la educación ciudadana y la sensibilización con el mundo natural a través del contacto con los ciervos, buscando la empatía de los niños -para que se traslade luego a sus familias- y previniendo, de esta manera, posibles comportamientos incívicos.

Algunos de estos animales ya están «socializados». Peter, Ciudadela y Oroel, los primeros ciervos que formaron parte del proyecto medioambiental del Castillo de San Pedro, tienen ahora una compañera, que llegó unos meses después y que se ha incorporado al programa: Guara.

Más de 3.200 personas conocieron Ecociudadela el año pasado

Del millar de personas que disfrutaron el primer año de Ecociudadela, en 2018 ya se pasó a 3.209, y este año se han desbordado todas las expectativas porque las reservas se están disparando y es posible que se amplíen las fechas. Ecociudadela es un programa que está abierto también a los centros escolares, con el objetivo de crear esa conciencia social de respeto al medio natural tan necesaria hoy en día. En todo caso, sigue siendo un programa muy limitado, ya que la prioridad es siempre el bienestar de los animales.

La novedad de Ecociudadela es que se ha ampliado a proyectos sociales: es una actividad adaptada, con un carácter inclusivo y al alcance de todo tipo de personas con necesidades especiales. En principio, el calendario de Ecociudadela comenzará en Semana Santa y se desarrollará hasta octubre, si bien los grupos escolares pueden acudir en cualquier momento del año. Como curiosidad, cabe destacar que los ciervos suelen tener una media de vida en torno a los 12 años en el medio natural, si bien en la Ciudadela pueden vivir hasta 20 años.

Por Rebeca Ruiz