Exposición solidaria en La Casa de la Montaña de Jaca en beneficio de cinco niños huérfanos de Nepal

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Carlos Merino, Nacho Merino y David Orna, junto a una de las fotografías que forman pare de la muestra solidaria.

por Rebeca Ruiz

Nacho Merino y Carlos Merino, de La Casa de la Montaña y miembros de la expedición que recientemente realizó Mayencos a la conquista de la cumbre nepalí Ama Dablam, han organizado una exposición y venta de las fotografías tomadas sobre el terreno en beneficio de la organización Sonrisas y Montañas, que atiende a cinco niños que quedaron huérfanos tras el último terremoto que asoló la región.

David Orna es voluntario y colaborador de la organización no gubernamental. Tras el terremoto que devastó Nepal en 2015, vivió de cerca la realidad social de la zona, en la que un gran número de niños había quedado totalmente desprotegido tras perderlo todo en un país en el que ya se vivía en una situación de extrema pobreza y necesidad antes de la catástrofe. Allí se implicó en el proyecto humanitario que lidera su compañera  deportiva María Pilar Agudo, y que ha supuesto un halo de esperanza para cinco niños huérfanos a los que la ONG Sonrisas y Montañas tutela, alimenta y cuida.

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Los miembros del trekking de Mayencos, autores de algunas de las fotografías, junto a los niños y a David Orna en Katmandú.

La exposición fotográfica de La Casa de la Montaña tiene como finalidad ayudar a la ONG Sonrisas y Montañas en este proyecto que fundó y dirige María Pilar Agudo, y que aborda la escolarización y otras necesidades básicas de los huérfanos del Valle del Langtang, epicentro del terremoto de 2015 y  una de las zonas más afectadas de Nepal tras esta catástrofe. Los grandes protagonistas de este gran proyecto son cinco pequeños de 5 a 7 años: Nima Nurpu, Cheeten, Jun Maya, Nima Dewang y Sanjet , con unas historias terribles de abandono y pobreza a sus espaldas, agravadas hasta el límite tras el terremoto, que están disfrutando de una segunda oportunidad gracias a la labor de Sonrisas y Montañas.

“Son niños maravillosos, que llegaron descentrados, sin tener a dónde ir y sin nada; apenas hablaban cuando llegaron; hoy, la vida en la casa es como en una familia: se les da de comer, se les atiende, se les lleva al colegio,… y se les devuelve la dignidad”, explica Orna, que señala que la respuesta de  los niños es muy gratificante, ya que es su forma de superar todas las necesidades físicas y afectivas que han sufrido.

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Los cinco nños que forman parte del proyecto de Montañas y Sonrisas, en una fotografía tomada por David Orna y que también está a la venta.

Orna quiere reconocer el trabajo de María Pilar Agudo, “una persona con mucha iniciativa, que está sacando adelante un proyecto maravilloso y, además, nos da la oportunidad a muchos otros de entrar en él y poder estar allí; en una labor que hay que reseñar”. El proyecto no es fácil y está planteado a largo plazo: los niños estarán en la casa 12 años, hasta que hayan completado su escolarización y puedan desenvolverse en una sociedad donde la pobreza y la corrupción están a la orden del día.

De no estar en esta casa, el futuro de estos niños, a menudo acogidos por otras familias de la comunidad, estaría limitado a trabajar por la comida, ya que en estos lugares tan pobres los menores se ven como mano de obra barata como porteadores, explica David Orna, que está preparando ya su próximo viaje, posiblemente en primavera. Mucho peor es el caso de las niñas, en una sociedad en la que la que la mujer vale muy poco y en la que incluso las familias más pobres venden literalmente a sus hijas para poder comer.

Hace unas semanas, coincidiendo con la expedición puesta en marcha por Mayencos con un equipo de trekking y otro de alpinismo al Ama Dablam, con motivo de los 60 años de historia de este club, Orna, que ha pasado tres meses colaborando con el proyecto humanitario de Langtang, realizó una serie de fotografías, tanto de su ascensión a la mítica cumbre nepalí como de su convivencia diaria en el hogar que acoge a los pequeños. Junto a las instantáneas tomadas por los miembros de esta expedición (tanto de los trekkers como los tres integrantes del equipo de cumbre –Nacho Merino, Manolo Rodríguez y Jesús Roberto Antolín-), componen los fondos de esta muestra solidaria. Cada uno de estos deportistas ha aportado su fotografía y ha pagado su tratamiento en un formato especial para que pueda ser expuesta y vendida, y los beneficios íntegros serán destinados a la casa de los niños huérfanos de Langtang. En total, se han puesto a la venta 17 fotografías, que se venden a un precio unitario de 50 euros. Hasta el 24 de diciembre estará abierta la exposición y la venta solidarias.

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Los pequeños muestran las cazadoras que les regaló el Club Pirineísta Mayencos.

Sonrisas y Montañas es una organización no gubernamental pequeña, formada por  alpinistas, deportistas y personas relacionadas con el montañismo y el alpinismo. Cada uno de los integrantes de la ONG y sus colaboradores y cooperantes trabajan por el proyecto de una forma totalmente altruista, pagando de su bolsillo desplazamientos y los gastos generados de sus viajes a Nepal y todo lo derivado de su estancia para trabajar en el proyecto. Por eso, todos los fondos destinados a este y otros de los programas que tiene en marcha Sonrisas y Montañas llegan directa e íntegramente a los lugares que necesitan la ayuda. Para explicarlo, y a disposición de todos los interesados, en La Casa de la Montaña hay un detallado dossier que explica pormenorizadamente los gastos que supone el mantenimiento de la casa y de los cinco huérfanos y la posibilidad de colaborar económicamente con este proyecto. En total, toda la gestión de la casa más la atención a los niños (incluida la alimentación, la educación, la atención sanitaria,…) y de las dos personas que los cuidan suponen al año asciende a unas 957.000 rupias (unos 8.700 euros). No sólo se hace una gran labor con los niños, si no que se da trabajo a un matrimonio local, con lo que se contribuye a mantener otra familia y se libra otra importante batalla social: dar empleo a una mujer en un lugar como Nepal.

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Los fondos que se recauden en la exposición irán destinados íntegramente a la casa de Langtang.

David Orna anima a todos los que quieran comprometerse con el proyecto humanitario a que se informen y, si tienen la posibilidad de viajar a Langtang, a que en vez de estar en un hotel pasen por la casa y por 600 rupias (unos cinco euros) por alojamiento y comida, disfruten de la posibilidad de conocer el verdadero espíritu de este lugar y la labor que se está haciendo con los niños. De hecho, durante el viaje al Ama Dablam, Mayencos, a quien Orna agradece todo lo que le han ayudado y cómo le han respaldado en esta iniciativa, pudo conocer in situ la casa y la labor humanitaria que se está haciendo en Nepal. Una labor que, sin la labor desinteresada de todas las personas que hay detrás y de las donaciones y las colaboraciones para el proyecto, nunca hubiera sido posible.

Para conocer más acerca del proyecto:

La Casa de la Montaña (Avenida de Francia –Jaca-)

María Pilar Agudo: mpilaragudo@hotmail.com

679 05 54 24 (España)

977 981 30 47 245 (Nepal)

David Orna: 659 28 70 69

Número de CC para donativos: ES18 3190 2021 4942 9926 6728 (concepto ‘Nepal’)