De puente a puente por el Serrablo

De puente a puente por el Serrablo
De puente a puente por el Serrablo.

Los puentes fueron, son y serán nexos de unión entre personas, pueblos y civilizaciones. Estas construcciones no solamente unen orillas, sino que estimulan el comercio y propician el desarrollo de territorios divididos por grandes accidentes geográficos (…)

Son tan vitales para una región rica en ríos y barrancos, que a menudo su presencia ha dado lugar a topónimos, como en el caso de la localidad de El Puente de Sabiñánigo, núcleo que se consolidó junto al puente medieval que unía el Campo de Jaca con el Sobrarbe… o el barrio de Puente Sardas, barrio surgido junto al camino al pueblo de Sardas -al parecer, hubo un puente que salvaba el Gállego junto a esta localidad-.

Los puentes en el Serrablo

A pesar de ser imprescindibles, antiguamente en el Serrablo no abundaban los grandes puentes de piedra. Se trataba de construcciones de alto coste económico y que, también, requerían de grandes inversiones para su mantenimiento.

Así pues, cuando era posible, se recurría a sencillos puentes provisionales de madera, al uso de grandes piedras que había que saltar para alcanzar la otra orilla o al uso de largos palos para vadear el río, conocidos como chancas.

En el municipio de Sabiñánigo, se conservan algunos puentes serrableses de gran relevancia y con varios siglos de historia. Hoy os llevamos a conocerlos.

El Puente de Fanlo

Los primeros documentos que lo mencionan datan del s. XIV y, al parecer, fue un puente muy importante para salvar el río Gállego. Su nombre está estrechamente vinculado con el desaparecido monasterio medieval de San Andrés de Fanlo, uno de los monasterios más poderosos del Alto Aragón, el cual se cree que estuvo ubicado donde hoy se alza la Pardina de Fanlo, muy cerca del Hostal de Ipiés.

El puente que podemos admirar actualmente fecha del s. XVII, está construido en sillería y formado por dos arcos de medio punto de diferente medida. Durante la Guerra Civil Española uno de sus arcos fue volado y, en 1984, Amigos de Serrablo se encargó de su restauración.

Podéis acceder a él desde Sabiñánigo, tomando la carretera N-330 dirección Huesca. Se encuentra en el km. 619, a un par de kilómetros antes del Hostal de Ipiés.

Puente de Fablo

Aunque más modesto que el anterior, consta de un único y bello ojo de medio de punto formado por pequeñas dovelas. Su construcción data de entre los siglos XVI y XVII. Salva el barranco de Gillué, muy cerca del despoblado de Fablo, del cual toma el nombre, comunicando el Valle del Guarga- Sobrarbe con el Valle del río Gállego, antigua ruta comercial de la zona.

Se accede a él desde la carretera A-1604, en el Valle de la Guarguera, tomando el desvío a Gillué. Pueblo en el que, junto a su Iglesia, nace la pista forestal que nos lleva al despoblado de Fablo y su puente, a unos 4 kilómetros de Gillué.

Aunque su aspecto actual dista mucho de lo que fueron, no podemos terminar sin mencionar la presencia de dos antiguos puentes, probablemente de origen medieval: El Puente sobre el Gallego en la localidad de El Puente de Sabiñánigo y el Puente de las Pilas.

Podéis acceder al primero paseando desde el centro de Sabiñánigo, mientras que el segundo se encuentra entre los pueblos de Senegüé y Lárrede, a unos 5 kilómetros al norte de Sabiñánigo.

Por Anna Artiza. Técnica responsable de la Oficina de Turismo de Sabiñánigo (texto y fotos)

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