Bombillas para vehículos: esto es lo que debes saber

El grado de visibilidad representa uno de los factores de riesgo más importantes en el ámbito de la conducción. El 90% de la información que recibimos al volante se recibe a través de la vista por lo que los faros constituyen uno de los elementos clave y más susceptibles de revisión. Su mantenimiento y el seguimiento de su correcto funcionamiento pueden salvar vidas.

A pesar de que los fusibles del coche son elementos bastante resistentes, es importante prestar atención ante cualquier indicio o anomalía. De percibir que no iluminan correctamente porque su color o la intensidad de su luz es ineficiente deben someterse a revisión porque, lo más probable, es que se traten de indicios de problemas más graves en el futuro como, por ejemplo, el fin de su vida útil.

Por otro lado, más allá de sus implicaciones en el ámbito de la seguridad vial, contar con unas luces en buen estado es un requisito imprescindible para poder superar el examen de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

En caso de que tus bombillas necesiten un recambio, lo más probable es que te surja la duda sobre cuál es el tipo más apropiado para tu vehículo. A continuación, compartimos contigo una serie de pautas para descubrirlo y tomar una buena decisión de compra. ¡Presta atención!

¿Qué tipos de bombillas puede tener un coche?

En primer lugar, debes tener en cuenta que tu vehículo cuenta con diferentes tipos de fusibles orientados a cubrir diferentes funciones. Por ejemplo, puedes encontrar aquellas luces que están instaladas para alumbrar el trayecto del conductor (hablamos de las luces antiniebla, las luces de cruce y las de carretera). Por oro lado, también existen otras que están configuradas para emitir señales de alerta al resto de usuarios de la vía (en este caso, las luces intermitentes, las luces de posición, de marcha atrás y de frenado).

Entonces, ¿qué bombillas deberías escoger para cada finalidad? A continuación te hablamos de cuatro tipologías que ofrecen prestaciones distintas:

Bombillas halógenas

Son las más comunes. Están compuestas por tunsgteno y recubiertas por una barrera de cristal repleta de gas. Uno de sus principales puntos fuertes es que cuentan con una larga vida útil y su intensidad es elevada. Por esta razón tienden a posicionarse generalmente en la zona delantera, también como luces antiniebla.

Imagen de las bombillas de recambioscoches.es

Bombillas xenón

Han comenzado a instalarse en los nuevos modelos de gama alta hace relativamente poco. La tonalidad de su radiación es blanquecina y su vida útil es aún mayor, triplicando la de las alternativas halógenas.

Bombillas LED

El universo LED también se ha adentrado con fuerza en el segmento de la automoción. Este tipo de bombillas pueden instalarse en modelos que, de fábrica, no las traían. No obstante, para que su instalación sea legal deben estar homologadas. Sus propiedades son bien conocidas: Un consumo energético ínfimo y una vida útil extremadamente larga.

Bombillas láser

Son la alternativa más novedosa. Su eficiencia es incluso superior a las de las fórmulas LED y tienen una mayor potencia. Además, su estructura interna es altamente versátil por lo que los fabricantes que las utilizan apenas tienen restricciones a la hora de trabajar en el diseño de los faros.

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