«El Camino del Santo Grial es una apasionante aventura que además de hacerte sentir un poco Indiana Jones, también te conecta con el espíritu heroico de los caballeros templarios y artúricos que buscaban su mejor versión y con la obstinación de los señores y reyes medievales empeñados en reconquistar sus territorios (…)». Reflexiones de Cristina Monzón, una peregrina en el Camino del Santo Grial.

Una peregrina en el Camino del Santo Grial
¡Paz y Amor contigo! ¡Luz en el Camino! Así nos saludamos los peregrinos del Camino del Santo Grial, una ruta que sigue las huellas de la reliquia más anhelada de la cristiandad, a través de la fascinante geografía de Aragón y la Comunidad Valenciana.
Este camino recién trazado une los majestuosos Pirineos con el Mediterráneo, conectando dos territorios históricamente hermanados y ahora aún más unidos por el relato compartido del Santo Grial.
Con un recorrido de aproximadamente 600 kilómetros, el camino serpentea por casi un centenar de aldeas, pueblos y ciudades de las provincias de Huesca, Zaragoza, Teruel, Castellón y Valencia. ¿La meta final? La Catedral de Valencia, donde desde 1437 se custodia el Santo Grial, localmente conocido como Santo Cáliz.
A diferencia de otros caminos de peregrinación saturados de turistas, aquí viajas solo tú, con tu mochila al hombro, rodeado de una naturaleza que puede ser amable o fiera según el tramo, y guiado por los amables lugareños que te indican la dirección correcta cuando las señales escasean. Este aspecto, sin duda, necesita mejorar y me consta que la Asociación Cultural El Camino del Santo Grial tiene puesto el foco en ello.
Jaca mira a Europa de la mano de la Asociación Cultural El Camino del Santo Grial, cuyas acciones traspasan fronteras. Acaba de constituirse la Asociación Internacional Itinerario Camino del Santo Grial de Europa, «un nuevo paso hacia la cultura y la paz» con el desafío de poner en valor y difundir el patrimonio cultural europeo. LEER MÁS

«El Camino te conecta con el espíritu original de los peregrinos medievales, ofreciendo una experiencia genuina»
Para mí, esta peregrinación te conecta con el espíritu original de los peregrinos medievales, ofreciendo una experiencia genuina. A lo largo del camino, te encontrarás con albergues, hoteles rurales e incluso con la hospitalidad de los lugareños, que amablemente te abren sus puertas cuando no hay otra opción para dormir.
A medida que avanzas, el paisaje cambia y tú también. Desde las montañas pirenaicas hasta los valles de cereales y viñedos, las áridas comarcas centrales, y la fértil Huerta Valenciana que termina en el Mar Mediterráneo. El viaje es una metáfora de crecimiento personal y transformación, un paso del ruido mundano a la paz, del desconocimiento a la sabiduría, como adelanta el eslogan de esta peregrinación: Camino de Conocimiento, Ruta de la paz.
Estoy convencida de que este camino busca transformar al peregrino y conectarlo con el mensaje original de la copa de Jesús: el Mandamiento del Amor Fraternal, la concordia y el diálogo. La propia reliquia tiene asas en forma de corazón, perpetuando visualmente este mensaje.

«A diferencia de otros caminos de peregrinación, en lugar de seguir una línea recta, este camino zigzaguea»
A diferencia de otros caminos de peregrinación, en lugar de seguir una línea recta, este camino zigzaguea, permitiendo que te detengas en lugares donde la tradición afirma que el Santo Grial estuvo oculto. Los peregrinos tenemos la posibilidad de explorar cuevas escondidas tras cascadas, ermitas fuera de ruta y monasterios que, aunque ahora son pequeñas iglesias, alguna vez fueron importantes centros de conocimiento y fe, que sirvieron de escondite al Santo Cáliz.
Los enigmáticos crismones y los mensajes ocultos en tímpanos, capiteles y muros van marcando el camino como dejando miguitas de pan, que testifica el paso del Grial por tierras aragonesas y valencianas.
«es una apasionante aventura que además de hacerte sentir un poco Indiana Jones, también te conecta con el espíritu heroico de los caballeros templarios y artúricos»
El Camino del Santo Grial es una apasionante aventura que además de hacerte sentir un poco Indiana Jones, también te conecta con el espíritu heroico de los caballeros templarios y artúricos que buscaban su mejor versión y con la obstinación de los señores y reyes medievales empeñados en reconquistar sus territorios.
Sin embargo, no esperes recompensas sin esfuerzo. La magia del camino surge tan pronto aparecen las ampollas y agujetas, cuando el cuerpo dolorido silencia a la inquieta mente y nace una comunión mística entre tú y la naturaleza. Entonces, quizás tengas la suerte de escuchar La Voz, esa a la que no sabemos poner nombre, que te empuja a la autoconciencia y al deseo de conectar con tu mejor Yo.
«Para los que buscan otras motivaciones, tampoco el camino decepciona»
Para los que buscan otras motivaciones, tampoco el camino decepciona. Es una ruta exigente que te pone a punto física y psicológicamente pero también es un libro de texto interactivo con páginas enteras del mejor románico, gótico o mudéjar. Y por supuesto es también una clase de sociología, que se recibe con cada charla con los lugareños; muchos de ellos gentes sencillas que aspiran a que este camino proporcione al territorio un desarrollo local sostenible que evite la emigración y el despoblamiento.

Por todo esto, animo a todos los peregrinos, a los devotos, deportistas, aventureros, curiosos, amantes de los misterios… a todos y todas, a que peregrinen por este increíble camino y se dejen transformar por la fuerza del Santo Grial.
Si estas líneas despiertan mínimamente tu curiosidad, solo me queda decirte: ¡Adelante, peregrinoo! Paz y Amor Contigo. Luz en el Camino.
Por Cristina Monzón Martí. Peregrina del Camino del Santo Grial
El Santo Cáliz que se custodia en la Catedral de Valencia, donde llegó tras permanecer varios siglos en Jaca y San Juan de la Peña, está catalogado arqueológicamente como un vaso tallado por manos hebreas en el siglo I o II antes de Cristo. En piedra de ágata sardónice (en la antigüedad fue tratada como un sardius), es de tipología Kos Kidush. Su altura es de cuatro dedos -la reliquia es la parte de arriba de la copa que hoy conocemos, sin ornamentación-. Es la única copa de bendición entera que existe en todo el mundo datada en la época del Segundo Templo Hebreo contemporánea a Herodes, el grande. ¡Y estuvo en Jaca! Más información en ESTE ENLACE
ÚLTIMAS NOTICIAS:
- El Jacetano se deja puntos en Esplús e igualdad máxima entre CH Jaca y Txuri Urdin
- Tres detenidos y una mujer herida en la cara por arma blanca en una reyerta en Jaca
- El legado de Patri: El rocódromo de Jaca ya lleva su nombre. El homenaje, en fotos
- Misión cumplida: concluye el Cold Response en Noruega y las Tropas de Montaña regresan a Jaca y Pamplona
- Repuestos originales vs analógicos Dacia