Hace escasos dos meses, Verónica Oña decidió coger Tigo y Migo en Sabiñánigo. Una tienda dedicada al público infantil, donde los juguetes, libros y regalos para los más pequeños son los protagonistas. Una decisión de apostar por este negocio que surgió «casi sin querer», pero que junto a su pareja le permitió cumplir el sueño que tenían desde que llegaron de su Ecuador natal en 2022: liderar un establecimiento. Tras un proceso de confeccionar la tienda a su estilo, en la actualidad, Oña volvería a coger el negocio «una y mil veces». Ahora, su trabajo pasa por seguir consolidándose en la ciudad, y poco a poco ir aumentado su mercado hasta lugares vecinos como Jaca o incluso Huesca.

Tigo y Migo, dos meses de vida con una clara renovación
Hace dos meses, más concretamente el 21 de julio de 2026, Verónica Oña abrió las puertas de Tigo y Migo. Una juguetería con gran solera en Sabiñánigo, y que Oña junto a su pareja decidieron hacerse con él «casi sin querer». «Desde nuestra llegada desde Ecuador en 2022, queríamos junto a mi pareja coger un negocio juntos. Vimos que estaba en traspaso y decidimos lanzarnos a ello», explica la propietaria.
Tigo y Migo no partía de cero, y sus dueños nuevos tampoco, sin embargo, en estos dos últimos meses la tienda ha experimentado muchos cambios en su vida. «El proceso ha sido lento y de mucho trabajo. Seguíamos siendo una juguetería, pero queríamos hacerla nuestra y hemos metido muchas horas para conseguirlo. Sabíamos que aquí ya había competencia y teníamos que hacernos un hueco», destaca Oña.
El hecho de su apertura en verano jugó a su favor, ya que muchos turistas conocieron la tienda en aquellos últimos días de julio e inicios de agosto. Eso hizo que la acogida por parte de la población fuese «bastante positiva». «Ahora mucha gente de Sabiñánigo ve que Tigo y Migo ha vuelto a abrir, y al entrar ven que hay cosas diferentes. Eso es lo que queremos y buscábamos», detalla.
Juguetería, material escolar y mucho más en Tigo y Migo
Pese a cambiar de dueños, Tigo y Migo sigue siendo un espacio dedicado a los más pequeños, centrándose en la juguetería y material escolar. A ello, sus nuevos propietarios han ido implementando otros complementos como libros infantiles o juguetes más antiguos. «También se puede encontrar alguna prenda de ropa», añade.
En la actualidad, Tigo y Migo tiene «una buena estabilidad» tras superar un período difícil. «No nos ha costado mucho el tema de limpiar y organizar, ya que hemos sido seis personas de la familia los que hemos colaborado en arreglar todo», explica. Lo que más les ha costado, admite, es «llegar un poco más a la gente del propio Sabiñánigo», ya que hace falta tener «muchos contactos».
De cara al futuro, lo afrontan con gran entusiasmo y muchas ganas por seguir creciendo. «En un futuro no muy lejano, queremos que nos vaya muy bien y montar otra sucursal en Jaca. Sería lo ideal y ojalá podamos llevarlo a cabo», sentencia Verónica Oña.
Por Jorge Callau

ÚLTIMAS NOTICIAS
- Tigo y Migo, la juguetería del momento en Sabiñánigo
- Curso de Defensa de Jaca: “Donde se ganan las operaciones y las guerras es consiguiendo una superioridad cognitiva”
- El Juzgado cita a declarar como investigados al alcalde de Jaca y al exjefe de Urbanismo por unas construcciones en Villanovilla
- El deporte vuelve a La Jacetania y Alto Gállego en una temporada apasionante
- La empresaria de Jaca Isabel de Felipe (Albada Eventos), premio ARAME 2026