Un grupo de especialistas vinculados a la conservación advierte de que las iniciativas espontáneas de acopio y aporte de alimento a los animales afectados por el fuego, aunque nacen de una voluntad legítima de ayudar, pueden resultar contraproducentes para la fauna y para la recuperación natural del ecosistema si no van acompañadas de un diagnóstico técnico y de la coordinación y autorización de la Administración. Comunicado íntegro.
Comunicado de expertos que piden no alimentar a la fauna afectada por el incendio de Las Peñas de Riglos
Un grupo de profesionales vinculados a la conservación de la naturaleza ha hecho público un comunicado en el que traslada su preocupación por determinadas actuaciones que, aun partiendo de una voluntad legítima de ayudar a la fauna afectada por el incendio de Las Peñas de Riglos, pueden generar efectos adversos sobre la propia fauna y sobre el proceso de recuperación del ecosistema.
Los firmantes explican que son conocedores de diversas iniciativas particulares que están movilizando voluntariado, recogiendo fondos, acopiando alimento y materiales, y organizando la aportación de comida en el medio natural con el fin de “socorrer” a parte de la fauna silvestre que pueda haberse visto afectada por el fuego. Se trata, subrayan, de gestos solidarios comprensibles ante una catástrofe de esta magnitud, pero que requieren de una reflexión técnica previa.
En su comunicado, el colectivo recuerda que los hábitats son sistemas vivos y complejos, aunque después de una desgracia como esta no lo pueda parecer. Antes de emprender cualquier actuación, señalan, es necesario conocer la situación actual de los elementos que los integran —tanto de las especies como del tipo de suelo o las orientaciones de las laderas, por ejemplo— y las relaciones que se establecen entre ellos. Solo a partir de ese diagnóstico pueden decidirse las acciones de manejo más adecuadas.
Ante esta situación, los profesionales firmantes quieren manifestar lo siguiente:
1. Es mucho más beneficioso para la fauna silvestre no actuar con aportes de alimento que hacerlo
El comunicado es tajante en este primer punto: aportar comida sin un diagnóstico previo puede acarrear consecuencias negativas para la fauna, entre otras, las siguientes:
- Atracción de especies oportunistas o no objetivo: el aporte de alimento atrae prioritariamente a especies generalistas (como jabalíes o roedores), incrementando la competencia y la presión de depredación sobre especies más escasas o vulnerables.
- Trastornos metabólicos y patologías digestivas: los alimentos comerciales (heno no autóctono o alimentos procesados) pueden resultar inadecuados o dañinos para el sistema digestivo o los requerimientos nutricionales de muchas especies, provocando problemas sanitarios. Además, su posterior degradación y pudrición puede generar toxinas y patógenos peligrosos para su salud al ser ingeridos.
- Alteración de los movimientos y el comportamiento natural de la fauna, pudiendo atraer a los animales a zonas menos favorables —suelo desnudo y cubierto de cenizas, exposición a depredadores y contaminantes— en lugar de dejar que sigan su instinto de buscar alimento y refugios seguros.
- Riesgo de propagación de enfermedades (epizootias): concentrar animales en un mismo punto de alimentación artificial multiplica el contacto directo e indirecto, favoreciendo la transmisión de enfermedades y parásitos.
- Competencia, estrés y agresiones: se pueden generar peleas y heridas entre individuos ya debilitados por el fuego al concentrarlos en determinados puntos.
- Pérdida del instinto de búsqueda de alimento: los animales silvestres se acostumbran rápido al alimento fácil y dejan de buscar fuentes de comida naturales, más adecuadas y sanas.
- Alteración de procesos ecológicos naturales, como los movimientos que facilitan la dispersión de semillas y las relaciones entre fauna y vegetación: la reducción del consumo de alimento autóctono y la disminución de sus movimientos en busca de comida puede frenar la reforestación natural de la zona quemada.
2. El voluntariado, un apoyo valioso solo si está coordinado con la Administración
El segundo punto del comunicado reconoce el valor del voluntariado, pero insiste en que este “puede ser un gran apoyo, pero funciona mejor cuando está coordinado con la respuesta de la Administración”, actuando bajo la coordinación y los criterios establecidos por técnicos, Agentes para la Protección de la Naturaleza (APN) y demás organismos competentes.
«El principio fundamental debe ser: intervenir solo cuando exista una necesidad identificada, hacerlo con la mínima intensidad necesaria, evaluar sus efectos y retirar la actuación cuando deje de aportar un beneficio neto al ecosistema y a la fauna«
Los firmantes insisten en que se debe mantener un canal de comunicación con la Administración y con los Agentes para la Protección de la Naturaleza, sin adelantarse a sus decisiones y respetando sus indicaciones.
3. Las actuaciones sobre la biodiversidad están sometidas a procedimientos de autorización
El tercer punto del comunicado recuerda que las actuaciones en el medio que afectan a la biodiversidad están sometidas a procedimientos de autorización. En Aragón existen procedimientos específicos para actividades que pueden afectar a la fauna silvestre y para determinadas actuaciones en espacios ambientalmente sensibles, algo que atañe a un buen número de prácticas: desde el fototrampeo, el uso de drones o la colocación de bebederos, hasta el aporte de comida y, en general, cualquier actuación que pueda afectar de alguna manera a las poblaciones naturales. Estos procedimientos, subrayan, no existen para limitar la ayuda, sino para asegurar que ninguna actuación en un área sensible genera daños involuntarios.
Por ello, advierten, no debería asumirse que una actuación realizada con finalidad conservacionista está automáticamente autorizada. Antes de intervenir debe comprobarse su compatibilidad con la normativa y las restricciones existentes, así como con las instrucciones de los responsables de la gestión del territorio. El comunicado es claro en este punto: ejecutar este tipo de acciones sin la resolución administrativa correspondiente constituye una infracción legal sujeta a expediente sancionador.
Dejar actuar a la naturaleza
El colectivo de profesionales cierra su comunicado con un mensaje de comprensión hacia la ciudadanía: “entendemos y valoramos la voluntad de muchas personas de aportar algo para mitigar el enorme impacto que un incendio de estas características produce en la fauna”, señalan. “Sin embargo, la conservación no consiste necesariamente en intervenir.”
Recuerdan que en la naturaleza ya existen múltiples mecanismos ecológicos que llevan a reequilibrar los ecosistemas: la colonización, la dispersión de semillas, el rebrote de especies vegetales, las migraciones o las adaptaciones del comportamiento de las especies animales, entre otros. La nueva situación provocada por el incendio va a suponer una reconfiguración de estos equilibrios.
«No estropeemos este maravilloso proceso con un intervencionismo excesivo. Mejor, dejemos actuar a la naturaleza, que seguro que nos sorprenderá». «La recuperación natural tras un incendio es un proceso complejo y sorprendente», concluye el comunicado. «Acompañémoslo con responsabilidad, rigor y coordinación».
Por Chema Martínez, Ana Trujillano, José Luis Benito, María Jarne, Daniel Goñi, Pilar Jimeno y otro personal de la Administración Ambiental de Aragón

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