Loïc Robert logra el doblete en una CanfrancCanfranc marcada por la épica de las grandes ultras

Loïc Robert logra el doblete en una CanfrancCanfranc marcada por la épica de las grandes ultras. El francés, que ya ganó el viernes en la Uphill, se impone también este domingo en la Classic 16K y se convierte en el gran protagonista de la XX edición. Isa Casado venció en categoría femenina. Adrián Ardura y Amaya Larreaetegui vencen en los 100K y Aitor Tomás Buitrago y Marija Brecko conquistan los 70K.

Loïc Robert logra el doblete en una CanfrancCanfranc marcada por la épica de las grandes ultras. En la imagen, Isa Casado.
Loïc Robert logra el doblete en una CanfrancCanfranc marcada por la épica de las grandes ultras. En la imagen, Isa Casado.

La XX edición de la CanfrancCanfranc ha cerrado este domingo tres intensas jornadas de competición en el Pirineo aragonés

La XX edición de la CanfrancCanfranc ha cerrado este domingo tres intensas jornadas de competición en el Pirineo aragonés con la disputa de la Classic 16K y la llegada de los últimos corredores de las pruebas ultras. Loïc Robert, en categoría masculina, e Isa Casado Gallego, en la femenina, han sido los vencedores de la última carrera del programa en una mañana soleada, pero sin temperaturas especialmente altas, que ha vuelto a ofrecer unas magníficas condiciones para correr.

La jornada dominical ha servido también para poner el punto final a las dos pruebas que representan como ninguna otra el espíritu más extremo de la CanfrancCanfranc: las ultra 100K y 70K. Durante la noche y buena parte de la mañana han continuado entrando corredores en Canfranc después de afrontar decenas de kilómetros, grandes desniveles y, en el caso de los últimos participantes de los 100K, más de 38 horas y dos noches en la montaña. La épica no es suficiente para explicar lo que han hecho. El cansancio, el esfuerzo acumulado y la emoción de esas llegadas han vuelto a dejar algunas de las imágenes que mejor explican la dimensión de una carrera en la que alcanzar la meta constituye, más allá de las clasificaciones, un desafío extraordinario.

Loïc Robert completa el doblete y se convierte en el gran nombre de la XX edición

La Classic 16K ha cerrado este domingo la competición con el duelo que todos los pronósticos habían anticipado. Loïc Robert, Álvaro Osanz y Raúl Criado llegaban a la última carrera como los grandes favoritos después de haber sido ya protagonistas durante las jornadas anteriores.

Robert y Osanz habían protagonizado el viernes un intenso mano a mano en la Uphill, resuelto a favor del francés y con el corredor jacetano en segunda posición. Raúl Criado, corredor de Canfranc, llegaba además a la salida apenas unas horas después de haber sido segundo el sábado en la LongDistance 26K.

Los tres volvieron a encontrarse este domingo en una carrera corta en distancia, pero de enorme exigencia. Y el resultado confirmó las expectativas: Robert primero, Osanz segundo y Criado tercero.

El francés alcanzó La Moleta en 1h04:11, con Álvaro Osanz todavía relativamente cerca, a 1:52. Pero si Robert había mostrado ya su fortaleza durante la subida, en el descenso terminó de romper definitivamente la carrera. Voló hacia Canfranc para detener el cronómetro en 1h48:11, ampliando su ventaja hasta los 7:36 sobre Osanz, segundo con 1h55:47. Criado completó el podio con 1h56:24.

El resultado convierte a Loïc Robert, sin duda, en uno de los grandes nombres propios de esta XX CanfrancCanfranc

El resultado convierte a Loïc Robert, sin duda, en uno de los grandes nombres propios de esta XX CanfrancCanfranc. El francés se marcha de Canfranc con dos carreras y dos victorias: el viernes conquistó la Uphill después de su duelo con Osanz y este domingo ha firmado una demostración mucho más rotunda en la Classic 16K. Un doblete que adquiere todavía más valor por la entidad de sus rivales y por su dominio tanto en la subida como en el descenso.

“Estoy muy contento con la carrera. Las condiciones eran muy buenas y he podido hacer una carrera sólida tanto en la subida como en la bajada”, explicaba Robert en meta. El francés destacaba también su especial relación con este escenario: “Siempre estoy muy contento de correr aquí. Me gustan mucho estas montañas, el ambiente, el público y también los voluntarios. Es un lugar en el que disfruto mucho compitiendo”.

El podio de la Classic de la CanfrancCanfranc

El podio de la Classic resume así buena parte de lo ocurrido durante el fin de semana: Robert, dos victorias; Osanz, dos segundos puestos; y Criado, segundo en la 26K y tercero en la Classic. Tres corredores y tres grandes amigos que han terminado protagonizando el enfrentamiento que se esperaba antes de comenzar la XX edición.

En categoría femenina, Isa Casado Gallego se ha impuesto con un tiempo de 2h35:02, por delante de Eider Cardeñosa Etxeberria, segunda con 2h37:18, y Hanan Et Tabaa, tercera con 2h46:55.

En este caso la carrera ha tenido un desenlace completamente diferente. Cardeñosa alcanzaba La Moleta en 1h29:52, mientras Casado lo hacía en 1h32:17. La experimentada corredora vasca afrontaba por tanto el descenso con casi dos minutos y medio de desventaja, pero protagonizó una gran remontada en el regreso hacia Canfranc, logró anular la ventaja de Caredeñosa y cruzó finalmente la meta con 2:16 de ventaja. Una bajada decisiva, rutilante, constante como un martillo pilón que dio la vuelta a la clasificación.

“He visto que Eider iba mejor que yo en algunos momentos y sabía que íbamos a estar peleando. Al final he apretado mucho en la bajada y he podido llegar primera. He disfrutado mucho, aunque también he sufrido”, resumía la vencedora.

Adrián Ardura, 100 kilómetros hasta una victoria cargada de emoción y emotividad

Si la Classic ha puesto velocidad y explosividad a la última mañana, los 100K han mostrado la vertiente más extrema de la CanfrancCanfranc. La prueba comenzó el viernes a las diez de la noche y todavía este domingo por la mañana seguía recibiendo corredores en meta. Más de 38 horas para los últimos participantes, dos noches atravesando el Pirineo y un recorrido en el que el desnivel, la oscuridad, el frío nocturno, el cansancio y el paso de las horas convierten el simple hecho de continuar en carrera un desafío físico y mental. Definitivamente, estos corredores están hechos de otra pasta.

Adrián Ardura Martínez se proclamó el sábado por la tarde vencedor con 17h52:54, seguido por Adrián García Olivera, con 18h02:57, y David Palacios Arroyo, con 20h32:45.

La carrera masculina tuvo alternativas desde sus primeras horas. Palacios fue el más rápido en el Paso del Sarrio y mantenía la primera posición al paso por Canfranc Pueblo. Ardura, sin embargo, tomó el mando camino de Collarada, donde alcanzó el control en 4h05:02, nueve minutos por delante de Palacios y quince sobre García Olivera.

Desde entonces comenzó a construir una victoria que estuvo muy lejos de resultar cómoda. García Olivera fue ganando terreno con el paso de las horas y mantuvo la presión hasta el final. Cuando Ardura alcanzó Estiviellas, último gran control antes del descenso definitivo, conservaba apenas nueve minutos de ventaja. Tras casi dieciocho horas de competición, solo 10:03 separaron a los dos primeros en la meta de Canfranc, una nimiedad.

La llegada de Ardura se convirtió en uno de los momentos más emotivos de toda la XX CanfrancCanfranc

La llegada de Ardura se convirtió en uno de los momentos más emotivos de toda la XX edición. Exhausto, después de haber llevado su cuerpo al límite durante horas, el vencedor reconocía con la voz entrecortada por la emoción que había sufrido hasta límites desconocidos para él. “Desde el Aspe iba muy vacío y sabía que por detrás me estaban recortando tiempo en las subidas, así que pensaba que podían alcanzarme”.

El Aspe aparece en su relato como uno de esos lugares en los que una ultra deja de ser únicamente una carrera contra los rivales para convertirse en una batalla contra el propio agotamiento. “La subida al Aspe se me ha hecho especialmente dura. Llegaba ya sin fuerzas. Después, en la bajada, tampoco podía comer y he tenido que forzarme a tomar cafeína para intentar recuperarme. Me hacía efecto durante un rato, pero enseguida volvía a quedarme sin energía”.

Y cuando por fin alcanzó Canfranc, la dureza dejó paso a la emoción. “Ha sido una experiencia increíble. Me he quedado sin nada, completamente vacío, nunca había hecho una prueba así. Ahora mismo estoy muy emocionado y me cuesta encontrar palabras para explicar lo que significa haber ganado aquí”. El asturiano, divertido, irónico y cercano incluso en la agonía, protagonizó uno de los grandes momentos de esta XX edición en su conversación en la línea de meta con Rubén Nembra, uno de los speakers de la CanfrancCanfranc.

En categoría femenina, Amaya Larreaetegui Mogilnicki se impuso con 28h30:16, después de una carrera en la que tuvo que remontar durante las primeras horas. Anastasiia Ianina lideraba en el Paso del Sarrio y continuaba primera en Canfranc Pueblo, pero Larreaetegui cambió el signo de la prueba camino de Collarada, donde ya pasó en cabeza.

A partir de ese momento mantuvo el liderato durante el larguísimo viaje de regreso hacia Canfranc y cruzó la meta con 38 minutos de ventaja sobre Ianina, segunda con 29h08:46. Raquel Ronco Castañón completó el podio con 29h47:54. La ganadora llegó a las 2 de la madrugada del domingo, había salido el viernes a las 10 de la noche.

Aitor Tomás Buitrago manda en los 70K y Marija Brecko remonta para ganar por solo 17 segundos

Los 70K han ofrecido otra de las grandes demostraciones de resistencia del fin de semana. Una distancia en la que la montaña vuelve a imponer sus reglas y obliga a administrar las fuerzas y conservar el equilibrio mental durante muchas horas antes de afrontar unos últimos kilómetros en los que cualquier diferencia puede desaparecer.

En categoría masculina, Aitor Tomás Buitrago se mostró como el corredor más sólido. Ya lideraba en Moleta con 1h16:52 y mantuvo la primera posición en todos los controles posteriores. Su ventaja fue creciendo progresivamente hasta alcanzar Canfranc en 11h23:26. Lucas Aurell Badenas fue segundo con 11h58:51, a algo más de 35 minutos, mientras Rubén Rodríguez Sánchez completó el podio con 12h26:46.

“Ha sido un carrerón. El terreno es muy desafiante, pero hemos tenido un día espectacular para correr”, señalaba Buitrago el sábado por la tarde en la línea de meta. El de Tarragona explicó que “nunca había pasado de las nueve horas y sabía que aquí podía estar entre once y doce. Soy joven, no quiero quemarme y quiero seguir corriendo por disfrute y no por obligación. Así se corre mejor”.

Entre todos los lugares atravesados durante sus más de once horas de esfuerzo se quedaba especialmente con uno: “Me quedo con el tramo que he hecho solo subiendo hacia el Aspe, cuando las carreras ya se habían separado y abría la prueba sin tener a nadie delante. Ha sido impresionante”.

La carrera femenina de 70K tuvo más alternativas y desembocó en uno de los finales más extraordinarios de la edición

La carrera femenina de 70K tuvo más alternativas y desembocó en uno de los finales más extraordinarios de la edición. Natalia Sánchez Alejandre tomó inicialmente el mando y llegó primera a Moleta. Marija Brecko pasó al frente en Las Negras, pero Sánchez recuperó posteriormente la cabeza y lideró en Formigal, Vértice Anayet y Canal Roya.

La situación volvió a cambiar camino de Truchas. Allí Marija Brecko reapareció en primera posición y comenzó un último tramo en el que Elisabeth Ríos Peredo se convirtió en su principal amenaza. Las diferencias se fueron reduciendo hasta desembocar en un final prácticamente al esprint después de más de quince horas de montaña. Increíble.

Brecko cruzó la meta en 15h34:43 y Ríos lo hizo en 15h35:01. Apenas 17 segundos separaron a las dos primeras después de 70 kilómetros. Natalia Sánchez, protagonista durante buena parte de la carrera, terminó tercera con 17h00:10.

Dos noches en la montaña para cerrar veinte ediciones de historia

La llegada de los últimos participantes de los 100K ha prolongado este domingo una carrera que había comenzado dos noches antes. Mientras los corredores de la Classic afrontaban a gran velocidad las últimas rampas y el descenso hacia Canfranc, otros deportistas llegaban al mismo lugar después de haber permanecido más de 38 horas en carrera.

En una misma mañana han convivido así dos formas radicalmente diferentes de enfrentarse a estas montañas: la explosividad de los 16K y la resistencia extrema de quienes todavía completaban los 100K. Dos dimensiones de una misma CanfrancCanfranc. El buen tiempo ha acompañado durante todo el fin de semana y este domingo el cielo soleado, sin un calor especialmente intenso, ha permitido que corredores y público volvieran a disfrutar de un gran espectáculo en plena montaña.

La XX CanfrancCanfranc cierra así su primera edición después del Mundial de 2025 regresando a sus raíces y a aquello que durante dos décadas ha construido su identidad: recorridos de enorme exigencia, grandes desniveles, voluntarios desplegados durante horas en la montaña y corredores dispuestos a medirse con un Pirineo que aquí no ejerce únicamente de escenario, es parte esencial de la carrera.

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