«La paralización de las obras de la A-23 no es un debate político, sino de seguridad pública»

El próximo sábado, 17 de octubre, el Alto Gállego, La Jacetania y Sobrarbe se volverán a unir para denunciar la paralización del tramo Sabiñánigo Este-Sabiñánigo Oeste de la autovía A-23. Una concentración ciudadana e institucional organizada por diferentes asociaciones y cooperativas, que llega tras no recibir «ninguna respuesta formal y escrita» por el manifiesto emitido el pasado mes de junio. Tal y como afirmaban en el día de hoy, «la callada por respuesta ya no es admisible para un territorio que lleva meses pagando las consecuencias de una parálisis ajena». La concentración, convocada para el próximo sábado, se organiza alrededor de tres exigencias: el desbloqueo inmediato de la situación administrativa y contractual de las obras, un compromiso público y por escrito con los plazos claros de reactivación y medidas provisionales de tráfico seguras y dignas.

(Foto: Jorge Callau)

La Jacetania y Alto Gállego se reunirán el 17 de octubre para denunciar la situación de la A-23

El Alto Gállego, La Jacetania y Sobrarbe se unirán este sábado, 17 de octubre, para exigir de inmediato la reanudación de las obras en el tramo Sabiñánigo Este-Sabiñánigo Oeste de la autovía A-23. Una concentración presentada hoy, y que está impulsada por la Asociación de Empresarios Pirineos Alto Gállego (AEPAG), la Asociación de Empresas de la Jacetania (ACOMSEJA), la Asociación Turística Valle de Tena (ATVT), la Asociación de Vecinos de Núcleos Rurales “El Cajicar”, la Cooperativa Santa Orosia, la Federación de Transporte por Carretera de la Provincia de Huesca, ASAJA Huesca, la Asociación Provincial de Empresas de Hostelería y Turismo de Huesca  y CEOE Cepyme Huesca.

Esta acción surge a partir de «no obtener respuestas formales ni escritas» al manifiesto suscrito en junio por la práctica totalidad de los ayuntamientos de las comarcas del Alto Gállego, La Jacetania y el Sobrarbe, las instituciones comarcales y todo el tejido socioeconómico. «Tras un verano sin noticias ni avances, a lo largo del mes de septiembre se han mantenido contactos con diferentes instituciones implicadas, se nos asegura que este tramo figura como prioritario en las diferentes agendas. A día de hoy, seguimos sin una respuesta formal por escrito, sin fecha de reanudación y sin un plan de choque», desvelaba hoy Beatriz Peñarrubia, presidenta de AEPAG.

Ante esta situación, la concentración de este próximo sábado «no servirá para cortar carreteras ni por capricho», sino que surge con tres exigencias muy claras. La primera de ellas es el desbloqueo inmediato de la situación administrativa y contractual de las obras por parte del Ministerio de Transportes. La segunda clama por un compromiso público y por escrito con plazos claros de reactivación y finalización de los trabajos. La última tiene que ver con medidas provisionales de tráfico seguras y dignas mientras se ejecutan las obras definitivas.

    «La paralización del tramo Sabiñánigo Este – Sabiñánigo Oeste de la A-23 no es una simple incomodidad de tráfico»

    Una problemática que, como hoy destacaban, es «muy crítica y prolongada en el tiempo«, y que ya genera grandes perjuicios a sectores del Alto Gállego, La Jacetania y Sobrarbe. «No hay que olvidar que Sabiñánigo da acceso a tres comarcas. Si hay una avería y queda cortada una carretera, el tráfico de las tres, colapsa, con todas las repercusiones negativas que implica. Lo mismo ocurre cada fin de semana, con los inmensos atascos generados, en gran parte, por dichas obras», añadía Beatriz Peñarrubia. Esto, en otras palabras, es «un problema crítico de seguridad ciudadana».

    Además, también se destacaba hoy «la asfixia de los sectores productivos» que significa la paralización del tramo de la A-23. En transporte e industria, más de 150 camiones de gran tonelaje, además de 15 líneas de autobús y 21 rutas escolares pasan diariamente por dichos trazados «precarios». Relacionado con el sector primario, más de 260 agricultores de la Cooperativa Santa Orosia se ven obligados a cruzar con tractores y cosechadoras por el centro de la población. En turismo y comercio, las ya mencionadas retenciones perjudican a más de 30.000 habitantes y a cerca de 2 millones de visitantes que el territorio recibe anualmente.

    «La paralización nos está haciendo tener pérdidas, directa e indirectamente. Alto Gállego, La Jacetania y Sobrarbe viven en gran medida del turismo, y muchos son los que, al ver la situación, se dan media vuelta o dejan de venir. Es una cuestión de soluciones urgentes, llevamos un año y no sabemos lo que nos queda por delante, eso es lo peor», lamentaba Pedro Grasa, empresario y secretario de AEPAG.

    Llamamiento para la manifestación del próximo sábado: Alto Gállego, La Jacetania y Sobrarbe

    Bajo estos motivos y exigencias, los hoy presentes llamaban «a todos los vecinos, trabajadores, comerciantes y colectivos de la Jacetania, del Alto Gállego y del Sobrarbe», a acudir a la cita de este próximo sábado. «Si las administraciones no nos escuchan en los despachos, escucharán la voz unida de todo un territorio en la calle. No puede convertirse esto en una costumbre, es una situación que no se puede alargar», sentenciaban.

    Por Jorge Callau

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