La Casa Amarilla y el bar Arlequín: un paso más para que el Balneario de Panticosa recupere su esplendor

La rehabilitación de la emblemática Casa Amarilla y del bar Arlequín del Balneario de Panticosa ya es una realidad. En los próximos meses se acometerán los trabajos, que suponen un claro avance en la recuperación del conjunto histórico. Una buena noticia que se traduce en un paso adelante en el camino para que el balneario recupere todo su esplendor, y en el que los próximos cinco años van a ser decisivos.

La Casa Amarilla y el bar Arlequín: un paso más para que el Balneario de Panticosa recupere su esplendor. (Foto: Rebeca Ruiz)
La Casa Amarilla y el bar Arlequín: un paso más para que el Balneario de Panticosa recupere su esplendor. (Foto: Rebeca Ruiz)

Rehabilitación de la Casa Amarilla y del bar Arlequín

«Como parte del compromiso de Aguas de Panticosa SA con la recuperación del patrimonio de nuestro entorno, ya tenemos los permisos administrativos para el montaje del andamiaje necesario para las próximas obras de rehabilitación de dos edificios emblemáticos del conjunto histórico del Balneario: la Casa Amarilla y el Bar Arlequín«, anunciaba recientemente Nozar, propietaria del resort.

Tal y como se explica desde Nozar, «estas actuaciones forman parte de un proyecto muy esperado y significativo, que busca poner en valor nuestro patrimonio arquitectónico y mejorar el entorno del Balneario. Aunque aún estamos pendientes de los permisos definitivos por parte del Ayuntamiento de Panticosa y del área de Patrimonio, este primer paso nos llena de alegría», añaden las mismas fuentes.

«La familia Nozaleda está muy comprometida con la rehabilitación de la Casa Amarilla y del bar Arlequín»

«La familia Nozaleda está muy comprometida con la rehabilitación de la Casa Amarilla y del bar Arlequín. Su intención siempre ha sido que esos edificios estén en perfecto estado, estéticamente alineados con el entorno, y se está trabajando poco a poco en ello», asegura Martí Rafel, director general de Nozar Hotels & Resorts.

Rafel recuerda que se trata de edificios «protegidos» y «catalogados», de manera que ha sido necesario, bajo la supervisión de Patrimonio, «activar un plan de rehabilitación para arreglar la cubierta y las ventanas y consolidarlos. Y a partir de ahí, como siempre, empezar a soñar», señala. En este sentido, se barajan diferentes opciones para dotar de contenido y funcionalidad ambos edificios, siempre respetando su aspecto original.

Una de las ideas es recuperar el bar Arlequín para seguir ampliando la oferta gastronómica del Balneario de Panticosa -una de las apuestas más fuertes de los últimos años-, en este caso, con un espacio tematizado inspirado en las cervecerías de hace dos siglos con sus característicos depósitos de cobre.

Detalle de la Casa Amarilla. (Foto: Rebeca Ruiz)

Balneario de Panticosa, este verano. (Foto: Rebeca Ruiz)

Recuperación y embellecimiento de otros espacios del Balneario de Panticosa

Al mismo tiempo, ya se han empezado a recuperar otros espacios del Balneario. Ya se está trabajando en el edificio técnico donde se encuentra la maquinaria del Gran Hotel. Cabe recordar que éste está declarado como Hotel Monumento por el Gobierno de Aragón y es uno de los tres únicos que cuentan con este reconocimiento.

Más allá de grandes obras, vamos paso a paso, haciendo esfuerzos importantes para recuperar la estética del entorno», señala Rafel. Un proyecto, el que tiene en cartera Nozar para los próximos años, que incluye la recuperación de las fuentes, los senderos y otros elementos. De momento, se siguen dando pasos para que el Balneario de Panticosa recupere todo su esplendor con la recuperación de la Casa Amarilla y el bar Arlequín.

«Estamos muy ilusionados. Se abre una nueva etapa y creo que vamos a poder avanzar mucho en los próximo cinco años», concluye el director general de Nozar Hotels & Resorts.

Por Rebeca Ruiz

ÚLTIMAS NOTICIAS: