Desde sus comienzos en 2002, el Grupo de Jota Uruel ha luchado por y para el folclore y tradiciones de nuestro territorio. Casi 25 años después, y con diversos viajes y múltiples historias a sus espaldas, el grupo cuenta con más de 40 integrantes divididos entre rondalla, baile y canto. A ello se suma la escuela, otro de sus pilares en el presente y futuro, donde pequeños y mayores aprenden la verdadera esencia de la jota aragonesa. El camino hasta la actualidad no ha sido sencillo, con reveses de los que ha tenido que resurgir, impulsado por un amor a las tradiciones superior a todo lo demás. Ya centrados en Semana Santa, como todos los años, volverán a inundar de música el Domingo de Ramos y la Procesión del Encuentro, en dos de las citas más emotivas de la Semana jaquesa.

Grupo de Jota Uruel, el relevo del Grupo Municipal de Jota de Jaca
La historia del Grupo de Jota Uruel se remonta hace casi 25 años, en 2002. Pese a su “corta” trayectoria, sus socios fundadores llevaban muchos años más ligados al folclore de la zona en el Grupo Municipal de Jota de Jaca, disuelto en aquel entonces. El amor por la jota y las tradiciones impulsó a ese grupo a crear el actual.
“En esos inicios había gente del disuelto y gente nueva que quería aprender, pero no terminaban de encontrar un sitio hasta que lo hicieron en el Uruel”, explica Beatriz Fernández, una de sus miembros. Desde sus inicios, el propósito del Grupo de Jota Uruel fue muy claro: la pasión y devoción por las tradiciones y folclore de Aragón. “Creo que es el pilar básico que tenían cuando se empezó, y que supieron trasladar a las personas que después entramos”, añade Fernández.
Unos inicios que no fueron sencillos, pero con una gran acogida
Pese a que Beatriz Fernández no entró como integrante hasta 2004, recuerda que los primeros años del Uruel fueron “bastante complicados”. Por aquel entonces, ya existía el Grupo Folklórico Alto Aragón y el Grupo Folklórico Santiago en Sabiñánigo, por lo que no fue fácil “encontrar a gente suficiente para actuaciones”.
Tal y como comenta la integrante, el mantenimiento de ropajes, instrumentos e inicio de la escuela fueron otros factores complicados en los comienzos. Pese a ello, la acogida por parte de la población fue muy positiva. “Yo aún no estaba, pero los fundadores siempre recuerdan su primer Festival Folklórico de Jaca, donde el grupo llevaba muy poco tiempo y escuchaban una ovación gigante allá por donde pasaban en el desfile”, sostiene.
Grupo de Jota Uruel, un trabajo día a día que le permitió viajar
Desde entonces, y hasta llegar a ser los embajadores que son hoy en día para el folclore del territorio, el camino del Grupo de Jota Uruel se ha forjado a base de esfuerzo y sacrificio. “El primer esfuerzo es sacar actuaciones, que es lo que queremos hacer. Tener personas suficientes. Para eso hay detrás ensayos, aprendizaje y mucho sacrificio”, destaca.
Su desarrollo y buen hacer en la zona, poco a poco, les permitió llegar a ser conocidos en el ámbito nacional. De esta forma, en los últimos años el Grupo de Jota Uruel ha representado Jaca en múltiples destinos . Se ha viajado por -casi- toda España: Murcia, Cataluña, Aragón o Navarra. Fuera de las fronteras se ha hecho de embajador en lugares como Suiza o el sur de Francia.

“Nos han llegado propuestas para ir a otros sitios, como por ejemplo festivales en Latinoamérica. Nos haría especial ilusión, pero por tema logística no salieron adelante. Al fin y al cabo somos un grupo amateur y tenemos que saber nuestras limitaciones”, alega Fernández.
Dos grandes reveses en los últimos 5 años
Pese a coleccionar grandes momentos como grupo, el Uruel también ha sufrido épocas muy duras. Especialmente en el último lustro. El primero, como para todo el mundo de la cultura, fue la pandemia COVID. Una crisis que significó un parón de ensayos, actuaciones y flujo de apuntados. “Reactivar todo ello fue muy difícil. Además, en el plano social significó un cambio, creo que muchos hemos salido diferentes”, subraya Bea.
Poco después, en 2023, llegaría otro revés que haría temblar todos los cimientos y estructuras: el fallecimiento de Carlos Lacambra, socio fundador y un gran amigo para muchos de los componentes. “Hacia absolutamente de todo, y además era un gran amigo. Volver a cantar sin tenerlo al lado, a nivel personal, nos ha costado mucho”, comenta visiblemente emocionada.
Un momento “ilusionante” con más de 40 integrantes
Estos reveses, lejos de herir al Uruel, consiguieron que sus miembros se unieran más que nunca. Sufrir juntos para continuar todavía más fuertes. En la actualidad, se pasa por una racha “muy ilusionante”, en gran parte por el futuro que augura la escuela. Con más de 40 integrantes en total, tiene una estructura sólida y segura, con el mismo objetivo que el día en el que comenzó su andadura hace ya casi 25 años.
La mencionada escuela es uno de sus pilares básicos. En ella, pequeños y mayores aprenden la verdadera esencia de la jota, para el día de mañana pasar a las diferentes secciones que existen. “Allí hay integrantes que de manera altruista ponen de su tiempo para enseñar. Y para niños y niñas también disponemos de profesores profesionales que muestran baile y canto como Jairo Périz o José Luis López”, apunta.
Rondalla, canto y baile, las tres secciones del Uruel
El organigrama del Grupo de Jota Uruel se divide en tres secciones: rondalla, canto y baile. Cada una de ellas ensaya de manera individual, juntándose únicamente en los ensayos generales previos a actuaciones.

Se suma la oferta instrumental, así como la escuela, donde también destacan baile y canto. “Además de preservar repertorio de las tres provincias aragonesas, también pensamos que tenemos que innovar un poco siguiendo nuestros parámetros y bases de la jota”, señala Beatriz Fernández.
Citas muy especiales en el calendario
Durante todo el año, el grupo tiene muchas fechas marcadas en su calendario, recorriendo prácticamente nuestro territorio con sus bailes, melodías y voces aragonesas.
Sin embargo, hay alguna cita que, por diversos motivos, adquiere un tono mucho más especial. “El Festival Folklórico de los Pirineos es siempre algo extraordinario. Juntarte con grupos de otros rincones del mundo mientras te aplaude tu gente es un sentimiento único. Las galas de Navidad también son muy entrañables, ya que cantamos villancicos con la escuela”, destaca.
Otros dos de los momentos del año que tienen connotaciones especiales están a punto de llegar. El Grupo Uruel, desde hace años, tiene un gran peso en la Semana Santa de Jaca. Su primera aparición tiene lugar el Domingo de Ramos, cuya actuación es en honor a la Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén: “se adaptó para ello el Bolero Najino para que tuviera referencias”.
La segunda es poco más de 24 horas después, durante la Procesión del Encuentro el Lunes Santo. Allí, una de sus integrantes, Yolanda Ascaso, protagoniza uno de los momentos más emotivos de la Semana, al interpretar la Jota del Encuentro ante el paso de la Virgen de la Soledad y del Cristo Nazareno.
“Afrontamos el futuro con esperanza”
Mirando hacia adelante, el Grupo de Jota Uruel se enfrenta al futuro con esperanza. La buena situación de la escuela invita a tener “ilusión y ganas”. “Tenemos que seguir por los miembros pequeños del grupo, por los que hemos subsistido pese a todo y por los que ya no están. Y sobre todo, por nuestra jota y nuestras tradiciones”, sentencia.
Por Jorge Callau
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