Devoción y tradición se unen en la Romería de Santa María de Iguácel

Como manda la tradición, cada segundo domingo de julio se celebra la Romería de Santa María de Iguácel en el Valle de la Garcipollera. En esta ocasión tan especial, la talla románica de la Virgen con Niño de Iguácel -custodiada el resto del año por el Museo Diocesano de Jaca– regresa por unas horas al templo del que procede acompañada de numerosos feligreses y arropada por las cruces parroquiales de los pueblos deshabitados de La Garcipollera, tal y como recuerda el Obispado de Jaca. Este domingo, de nuevo, devoción y tradición se mezclaban en la popular Romería de Iguácel, uno de los eventos más arraigados de La Jacetania, con un gran peso sentimental y religioso entre los pueblos cercanos.

IGUÁCEL. Romería en el Valle de la Garcipollera (FOTO: Javi del Pueyo)
IGUÁCEL. Romería en el Valle de la Garcipollera (FOTO: Javi del Pueyo)

un evento único y muy arraigado

La romería de este domingo se convertía en una ocasión única para visitar el templo y contemplar la imagen de la Virgen. Se da la circunstancia de que este año sólo se podrá visitar entre el 15 de julio y el 15 de agosto. Será el Obispado de Jaca el que se encargue de mostrar la ermita, después de que durante los últimos 23 veranos haya sido la Asociación Sancho Ramírez la encargada de esta tarea.

La talla de Iguácel (datada en el ciglo XII) responde al prototipo iconográfico de Virgen en Majestad, sedente, con el Niño sobre su regazo sin muestras de comunicación entre ambos, siguiendo el modelo de la Theótokos, es decir, la Virgen como Trono de Dios.

IGUÁCEL. Romería en el Valle de la Garcipollera (FOTO: Javi del Pueyo)
IGUÁCEL. Romería en el Valle de la Garcipollera (FOTO: Javi del Pueyo)

La ermita de la Virgen de Iguácel es un edificio singular y único. El templo fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Monumento, por el Real Decreto de 8 de junio de 1990 del Ministerio de Cultura, ya que se trata de una de las primeras iglesias de Aragón en presentar cabecera semicircular, característica que se extendería más tarde por toda La Jacetania.

IGUÁCEL. Romería en el Valle de la Garcipollera (FOTO: Javi del Pueyo)
IGUÁCEL. Romería en el Valle de la Garcipollera (FOTO: Javi del Pueyo)

La ermita de Santa María de Iguácel constituye una de las construcciones más relevantes de la Diócesis de Jaca

La ermita de Santa María de Iguácel constituye una de las construcciones más relevantes de la Diócesis de Jaca. Es un edificio de planta rectangular canónicamente orientado con nave única y ábside semicircular que cuenta con dos puertas de acceso, una lateral en el muro sur y la principal a los pies. Posiblemente, fue mandada construir por el conde Galindo hacia 1040-1050 y al heredarla su hijo, el consejero real Sancho Galíndez, la mandaría adaptar al nuevo gusto románico iniciado en la Seo jaquesa añadiendo la portada occidental, renovando el ábside, recreciendo los muros de la nave y decorando los vanos del muro sur. (FUENTE: Obispado de Jaca)

(FOTOS: Javi del Pueyo / Alejandro Sopeña)
(FOTOS: Javi del Pueyo / Alejandro Sopeña)
(FOTOS: Javi del Pueyo / Alejandro Sopeña)
(FOTOS: Javi del Pueyo / Alejandro Sopeña)
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(FOTOS: Javi del Pueyo / Alejandro Sopeña)
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(FOTOS: Javi del Pueyo / Alejandro Sopeña)
(FOTOS: Javi del Pueyo / Alejandro Sopeña)
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