Construcciones Mallata: tejados de losa, piedra y rehabilitación en el Alto Gállego y La Jacetania

Tras trabajar junto a su padre 20 años en el sector, en 2024 Surta García decidió emprender su propio camino creando Construcciones Mallata S.L.U. La jubilación de su padre le hizo lanzarse solo a un mundo el cual ya conocía de sobras: el de la construcción de tejados de losa y piedra y remodelación de edificios. Un proceso en el que ha visto cómo quemaba etapas de forma rápida, y dejaba miedos atrás. Sobre todo aupado por su buen hacer y la fama adquirida junto a su padre. En la actualidad, la empresa opera en el Alto Gállego y La Jacetania, sobre todo en sistemas de losas en tejado y remodelaciones de ruinas, lo que le ha hecho tener un volumen de trabajo «bastante alto».

(Foto: Construcciones Mallata)

2024, el nacimiento de Construcciones Mallata

Desde los 18 años, Surta García ha trabajado con su padre en la empresa familiar de construcciones. Un sector que, con el paso del tiempo, empezó a conocer y a enamorarse. Tras 20 años como empleado, en 2023 su padre decidió retirarse, y Surta emprendió su propio camino. Poco tardó en dar su primer paso, constituyendo Construcciones Mallata S.L.U.

«Era hacer prácticamente lo mismo, porque llevo toda la vida trabajando con mi padre. Pero en 2024 asumí un reto más si quería seguir en el sector», recuerda García. Los inicios fueron «bastante positivos», sobre todo porque era bastante conocido por su buen hacer en el territorio. «Se puede decir que no partía de cero, sino que mucha gente de la zona ya me conocía por mi padre. Al empezar ya tenía un año de espera», añade.

Pese a ello, admite que tenía «unos cuantos miedos», incidiendo en el tema de la burocracia, algo a lo que no tenía que haber hecho frente nunca antes. «Al final, yo estaba acostumbrado a una cosa, pero no era lo mismo. Así que al principio, más que miedo y respeto al trabajo, se lo tenía a la organización de los papeles, albaranes y etcétera», sostiene.

Un proceso muy bueno hasta la actualidad en Construcciones Mallata

La acogida fue muy buena, sobre todo porque muchos de los clientes ya estaban apalabrados anteriormente. «Lo que sí quería en el proceso era informatizar todo el tema de albaranes y facturas, me parecía mucho más sencillo», apunta García. «En cierta manera, era continuar la labor de mi padre añadiendo algún detalle», subraya. Los trabajadores de su padre también los mantuvo.

«El primer año lo recuerdo muy muy bonito. Ver que podía llegar a todo y realizar bastantes trabajos me hizo ver que era capaz de ello y dejar los miedos a un lado», menciona. El segundo año de Construcciones Mallata también fue «muy bueno» , llegando hasta los 10 trabajadores en nómina, además de contratar una secretaría para reducir los tiempos en trámites burocráticos.

«Por un lado la lista de espera te la vas quitando, pero ahora estamos a la alza y estamos con un trabajo que no se acaba. Nos movemos en una lista de espera de cerca de dos años», explica.

Tejados de losa y colocación de piedra, su especialidad

Pese a su oferta en diferentes servicios, la especialidad de Construcciones Mallata es la construcción de tejados de losas y colocación de piedra. «A partir de allí, también derivamos en rehabilitación. Más que obra nueva o casas de pisos, que hacemos muy poco, lo que hacemos es rehabilitación. Partimos de que haya una cuadra o pajar, y lo trabajamos», destaca.

Su trabajo tiene otra gran característica, que es la utilización de materiales naturales. Se intenta actuar con aislamientos como corcho, lana de oveja, algodón reciclado o fibra de madera. «Se puede decir que hacemos construcción tradicional con materiales ecológicos en la medida que se pueda«, resume su dueño.

Pese a trabajar en zonas más allá de Zaragoza o incluso en Baleares, el centro de operaciones de la empresa es el Alto Gállego y La Jacetania. Debido «a la subida de los materiales y de la gasolina» se centran en un ratio de 50/60 kilómetros desde Sabiñánigo.

Un futuro ambicioso por delante

A medio y corto plazo, Surta García se centra en la adquisición de nueva maquinaria y andamios, sobre todo por dejar de lado los alquileres de material. «Esto me permitiría tener más capacidad a la hora de montar y ser más autosuficiente», comenta. «Por otro lado, me gustaría quedarme en los 10 trabajadores y asentarme, me parece que es un buen número para el trabajo que hay», sentencia.

Por Jorge Callau

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