Aragoneses Jaca condena el acto vandálico en el banco de Rapitán

Aragoneses Jaca condena de forma rotunda el acto vandálico cometido contra el banco panorámico instalado en Rapitán. La corporación recuerda que lo sucedido «no es únicamente un ataque contra un elemento mobiliario. Es también un ataque contra quienes creen que el Pirineo puede y debe tener futuro». En el comunicado emitido, la agrupación lamenta «el rechazo sistemático a cualquier iniciativa y la creación de conflictos donde muchas veces no los había». El acto vandálico ha sido denunciado, y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ya trabajan para identificar a los responsables.

Aragoneses condena de forma rotunda el acto vandálico llevado a cabo en el banco panorámico situado en Rapitán

Aragoneses Jaca condena de forma rotunda el acto vandálico cometido contra el banco panorámico recientemente instalado en Rapitán. Un elemento que «pretendía convertirse en un nuevo atractivo para vecinos y visitantes y que simbolizaba una forma positiva de disfrutar y poner en valor nuestro entorno natural». «Lo sucedido no es únicamente un ataque contra un elemento de mobiliario público. Es también un ataque contra quienes creen que el Pirineo puede y debe tener futuro», lamentan en el comunicado. El acto vandálico ha sido denunciado, y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ya trabajan para identificar a los responsables.

«Durante años hemos asistido a una forma de entender la montaña basada en la prohibición permanente, en el rechazo sistemático a cualquier iniciativa y en la creación de conflictos donde muchas veces no los había. Algunos colectivos han intentado presentarse como la única voz legítima de la montaña, ignorando que la montaña pertenece a todos: a quienes viven en ella, trabajan en ella, la cuidan y quieren seguir construyendo oportunidades para las próximas generaciones», añaden.

Además, explican que «mientras se dedican esfuerzos a combatir cualquier proyecto que suponga actividad o dinamización del territorio, la realidad es que muchos de nuestros espacios naturales continúan careciendo de inversiones básicas». Además de servicios esenciales, actuaciones preventivas contra incendios o planes de gestión capaces de garantizar su conservación a largo plazo.

«Porque proteger no significa prohibir. Proteger no significa paralizar. Y desde luego, proteger no significa destruir. Proteger significa gestionar», reitera el grupo.

Aragoneses recuerda que Oroel Park «nunca fue la gran infraestructura de hormigón y acero que algunos intentaron presentar»

Desde Aragoneses se defiende «una conservación activa y responsable, compatible con el disfrute ordenado del entorno, la educación ambiental, el turismo sostenible y la generación de oportunidades para quienes han decidido vivir en nuestras montañas«. En este contexto, recuerdan que Oroel Park «nunca fue la gran infraestructura de hormigón y acero que algunos intentaron presentar ante la opinión pública». La realidad, insisten, es mucho más sencilla: un espacio infantil integrado en el entorno, pensado para acercar a los más pequeños a la naturaleza y conseguir que nuevas generaciones vuelvan a enamorarse de Oroel.

«Por desgracia, algunos necesitaron construir un enemigo imaginario para justificar una campaña de confrontación que poco tenía que ver con la realidad del proyecto», lamentan. «Desde Aragoneses seguiremos defendiendo un Pirineo vivo, con actividad, con oportunidades y con futuro. Un Pirineo donde la conservación y el desarrollo caminen de la mano y donde nadie pretenda imponer al conjunto de la sociedad una visión única de cómo debe ser nuestra tierra», sentencian el comunicado.

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