Reflexiones desde el corazón del Reto Marruecos: Jaca-África-Jaca

Reflexiones desde el Reto Marruecos: Jaca-África-Jaca. Un fantástico paseo fotográfico por la expedición pionera que ha llevado a seis personas con discapacidad intelectual a lo más alto del Atlas. Las mejores imágenes del #retomarruecos. Un reportaje de David Ruiz de Gopegui.

Reflexiones desde el corazón del Reto Marruecos: Jaca-África-Jaca.
Reflexiones desde el corazón del Reto Marruecos: Jaca-África-Jaca.

Reflexiones desde el corazón del Reto Marruecos 

Vuelvo enamorado. Regreso feliz de acompañar, de sentir lo vivido. No me falta de nada. Y creo que a vosotros tampoco. Ahora toca vaciarse los bolsillos, que vienen llenos de cosas. 

¡Menuda banda! ¡Qué proyecto que se ha inflado del todo y que ahora sale disparado como un globo sin control, girando de forma anárquica hasta llegar de nuevo al suelo, para volver a inflarse…! 

Hemos estado en el cielo. Allí arriba donde te llevan los viajes, donde uno disfruta, donde sueña y donde no importa estar sujeto. Con esta Mirada al Pirineo os regalo este nuevo puñado de fotos, de esencias y momentos que he tenido la suerte de vivir con mis amigos del Club Pasos Pirenaicos: Gerardo, Andrea, José, Sergio, Georgi y Dani; y de compartir con Tania y con Ane, que que también van en esta piel de barro que ha sido Marruecos. 

La huella del Reto Marruecos

Vente a visitarnos ahora, que somos más. Más equipo, más personas, más fueguitos y más sueños. Y esto nos traerá nuevos retos. Las piedras en el camino han ido desapareciendo. Cada vez son menos. Cada vez podemos forjarnos más en ellas. 

Caminar y encaminar un collado tras otro, otro pueblo, otra palabra y otra sensación en un nuevo Atlas de magnitud para nosotros. Y la risa, y la emoción encadenada para que ahora lo cuenten sus protagonistas y nos vuelvan un poco locos, que nos lo merecemos.

Las mejores imágenes del #retomarruecos

Hemos reído, sudado, llorado y hemos sentido el frío en los dedos de las manos. Demasiadas cosas. De esas de las que está hecha la vida. 

Un trajín lleno de cosas nuevas con el pueblo berebere, con el que hemos aprendido a viajar por senderos plagados de mulas que suben y bajan. El mar queda lejos. Y es que aquí todo parece encajar. 

Y ahora nos toca poner una foto en la pared para recordar ese reto. Una foto donde se nos vea sonrientes, fatigados, con ese gran Toubkal detrás, y adentro. 

¡Que bonito ha sido…! Y al final, volar. Nada más. 

Gracias a Valentia por confiar en Ojos Pirenaicos para hacer realidad este proyecto de inclusión con la montaña como ingrediente principal. 

Por David Ruiz de Gopegui

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