JACETANIA EXPRESS

Lucía González: «Los poemas son reflejo de mi mente»

El próximo martes, 13 de octubre, la autora Lucía González presentará en la Biblioteca Municipal de Jaca su primer libro ‘Quiero volar. Poemas de una chica ingresada´. Natural de Zaragoza y nacida en 2007, la escritora muestra a través de este poemario su dolor en una etapa muy dura de su vida, relacionada con la salud mental. Ahora, con más fuerza, rescata los versos que escribió en ese momento para ser un ejemplo de superación, y demostrar «que siempre se puede tirar para adelante por muy mal que se esté».

(Foto: Lucía González)

Lucía González, una vida junto a la escritura contando sus sentimientos

Desde bien pequeña, Lucía González ha estado relacionada con la escritura. Su lápiz, al que considera una parte más de su cuerpo, le ha acompañado desde su niñez. Parte de ‘culpa’ de este amor lo tienen sus abuelas. «Ambas han sido escritoras. Y desde que yo era muy joven me leían historias, me escribían y mandaban por correo… Se puede decir que fueron una parte muy importante para que yo me embarcara en todo esto», comenta González.

Con 13 años, Lucía comenzó a sufrir problemas relacionados con la salud mental. Lejos de dejar su principal afición, empezó a escribir historias tristes, conectadas con su mundo interno y, sobre todo, sus sentimientos. En 4º de la ESO su situación se agravaría, desarrollando un TCA (Trastorno de Conducta Alimentaria). «Ya lo tenía de años antes, pero durante ese curso, debido a diferentes situaciones, se agravó. En mi caso, era anorexia nerviosa», señala.

Ante este grave momento, antes de finalizar el curso, Lucía González internó en un hospital de Zaragoza durante tres meses, en la unidad de psiquiatría. Durante esos durísimos días, la joven dejo de lado la escritura, pero al salir, empezó a conocer -y escribir- su historia con los poemas. «Antes solo me centraba en la narrativa, pero al salir de mi primer estancia vi que la poesía me servía para expresar, por medio de versos, mis sentimientos muchísimo mejor», explica.

Segundo ingreso: los poemas, sus compañeros

Tras dejar atrás su primer ingreso durante 2023, la relación entre Lucía y los poemas se reforzó cada vez más. Sin embargo, nuevamente, el trastorno de conducta alimentaria le volvía a azotar a finales de 2024. Un nuevo ingreso, de mes y medio, en el que la escritura en este caso sí que le iba a acompañar. Pese a estar en un momento «muy muy duro», en el centro, los poemas le acompañaban de manera diaria.

«Yo escribía lo que sentía. Básicamente era una forma de decir cómo estaba: no conseguía expresar lo que tenía dentro por medio de la voz, así que lo hacía por medio de versos. Lo hacía siempre que podía, y todos ellos los iba pegando en la pared de mi habitación», explica la autora. «No escondía lo que escribía, las enfermeras y mi familia podía ver todos mis poemas en mi habitación colgados. Era una manera de desahogarme y, de verdad, explicar de la forma que quería mis sentimientos y pensamientos constantemente. Me sentía orgullosa de ellos», añade.

Tras la salida del segundo ingreso, esos poemas quedaron dentro de un cajón. No estaban en el olvido, sino que, tal y como explica Lucía González «necesitaban tiempo para asentarse». Los versos siguieron acompañándola en su día a día, siendo «la mejor manera» de hablar.

El nacimiento de ‘Quiero volar. Poemas de una chica ingresada’, de Lucía González

Desde ese segundo ingreso -a principios de 2025- hasta la actualidad, Lucía González ha pasado por procesos «muy duros». Con los poemas como un pilar muy importante de su vida, ha seguido «hacia adelante con valentía y fuerza». Todo cambiaría en julio de 2026, hace poco más de tres meses, cuando decidió dar un nuevo paso al frente, con la publicación de su primera obra.

«Como mis abuelas habían publicado historias y obras, puedo decir que influyeron en mí. Esos poemas que escribí durante mi segundo ingreso, en un momento muy duro de mi vida, merecían ser sacados del cajón tras un año y ser mostrados», sostiene. Una vez tomada la decisión, todo ocurrió «muy rápido». «Me acuerdo que un martes dije ‘vamos a ello’, y el miércoles de la semana siguiente ya había firmado contrato con la editorial», desvela.

«Todos los poemas los tenía guardados en una carpeta, al fondo de un cajón. Sí que es verdad que alguna vez los leía y releía, acordándome de esos momentos. Pero hasta julio de este año no se me ocurrió utilizarlos de esta manera como publicación seria», subraya la autora. Así es como reunió todos aquellos poemas, y tras un ejercicio de correcciones y detalles, nació ‘Quiero volver a volar. Poemas de una chica ingresada’.

Lucía González: «Nunca imaginé que mi obra fuera a llegar a tanta gente»

Tras la publicación de la obra, Lucía González recibió una acogida «totalmente inesperada». «Si te soy sincera, nunca pensé que mis poemas pudieran ayudar a gente, porque hablo de sentimientos muy negativos que tenía por aquel entonces. De hecho, tenía miedo de que pudiera afectar a según qué personas que lo leyeran. Sin embargo, lejos de ello, me han llegado muchos mensajes diciendo que les ha gustado de verdad y se han identificado con él. Es un auténtico honor, sobre todo porque es algo que nunca pensé que mis versos podían generar«, resalta emocionada.

«Ahora, tras esta gran acogida, ya veo esos poemas de la obra con otros ojos. Me gustaría que la gente que los leyera viese que he estado muy muy mal, pero he conseguido salir, estar mejor y publicar. Si yo lo he hecho, ellos también pueden. Además de sentirse comprendidos», añade. Pese a esas palabras, Lucía rehúye de sentirse una inspiración: «es una palabra muy muy fuerte, y que implica mucho en según qué situaciones. Es un honor, pero soy consciente de lo que significa».

En la intimidad, la autora sigue leyendo esos poemas que un día escribió, y que en la actualidad todos pueden hacerlo. Para ella, siguen teniendo «el mismo significado», ya que sus dos estancias, sobre todo la segunda, siguen muy presentes en su mente. «Al leerlos, recuerdo cómo estaba en ese momento, incluso la parte del día exacta. Me hacen recordar lo mal que estuve y lo que sentí de nuevo al salir», explica «Es increíble recordar ese segundo ingreso, y ver que, un año y medio después, estoy aquí publicando y con tantas muestras de afecto y apoyo. Todavía no me lo creo, en mi cabeza siempre he sentido que hacía todo mal, y ahora, a raíz de esto, empiezo a ver la luz y sentir que quizá no es así», añade.

Presentación de ‘Quiero volar. Poemas de una chica ingresada’, en Jaca el próximo 13 de octubre

Con todo lo comentado, y tras unas semanas muy intensas, Lucía González presentará ‘Quiero volar. Poemas de una chica ingresada’, en Jaca el próximo 13 de octubre. Pese a haber nacido en Zaragoza, para ella, Jaca siempre ha sido «muy especial». «Mis abuelas, tías y primos viven en Jaca. Siempre que hemos podido hemos subido para celebrar Navidad u otras fechas», destaca.

Llegará tras ya haber presentado en Zaragoza, y tras, poco a poco, vencer a su pánico escénico para hablar en público de sus sentimientos. «A todos los que vengan el 13 de octubre, se van a encontrar una chica joven muy nerviosa, pero con muchas ganas de contar y compartir su historia. Van a ver junto a mí esa época muy negra, y en cierto modo, a revivirla junto a mí, como si le hubiese hecho fotos todos los días al ingreso», revela. «También conocerán un mensaje de esperanza: lo he pasado muy mal, pero también se puede pasar no tan mal y mirar hacia adelante», admite.

Lucía González: «Me gustaría en el futuro seguir mostrando lo que siento»

Pese a esta publicación, Lucía González no deja de escribir en el cuadernillo que le acompaña a todas partes. Escribir no es solo afición, sino que es un desahogo que la acompaña siempre que lo necesita. En sus hojas aparecen cientos de poemas, historias y, sobre todo, sentimientos. Sin embargo, no solo muestra lo que piensa con el lápiz, sino que también se atreve con la pintura, el dibujo, la música -el piano- y el mundo audiovisual.

«Me encantaría, en algún momento, seguir mostrando al público todo lo que hago. No sé si pintura, seguir con poemas o narrativa. De momento en un futuro cercano me centro en lo ya publicado, pero he de admitir que no quiero quedarme con las ganas de mostrar más», sentencia.

Por Jorge Callau

ÚLTIMAS NOTICIAS

Salir de la versión móvil