JACETANIA EXPRESS

La lluvia no logra empañar la celebración del 25N en Sabiñánigo

A pesar de la lluvia, Sabiñánigo cumplió su agenda del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. El Molino Periel abrió sus puertas para acoger la lectura del manifiesto institucional de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

La lluvia no logra empañar la celebración del 25N en Sabiñánigo.
La lluvia no logra empañar la celebración del 25N en Sabiñánigo.

Lectura del manifiesto del 25N en Sabiñánigo

Con la lectura de la declaración institucional de la Federación Española de Municipios y Provincias, Sabiñánigo se sumaba a la conmemoración del 25N, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

La concejala de Igualdad, Elena Buil, y representantes del Hogar de Mayores y de los trabajadores municipales ponían voz al acto. La concentración estaba convocada en la plaza del Molino Periel, pero se trasladó a su interior como consecuencia de la lluvia. Sabiñánigo se adhería al manifiesto de la FEMP en el último pleno, el pasado 6 de noviembre.

Declaración institucional con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer

Hoy, 25 de noviembre, conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la
Violencia contra la Mujer, conscientes de que la violencia que sufren las mujeres y
niñas por el hecho de serlo sigue siendo un problema estructural que atraviesa
fronteras, culturas y circunstancias, Los Ayuntamientos, Diputaciones, Cabildos y
Consejos Insulares nos unimos para reafirmar nuestro compromiso con la lucha por
la igualdad y la dignidad.

La erradicación de la violencia contra las mujeres es una tarea que nos corresponde
a toda la sociedad como parte de un esfuerzo colectivo para transformar las
estructuras que perpetúan el machismo y la desigualdad, evitando caer en los
discursos negacionistas, porque a pesar de los desarrollos legislativos en España,
aún queda mucho por hacer.

Es imprescindible que toda la sociedad se una en la condena de la violencia machista
en todas sus manifestaciones, y que trabajemos colectivamente para construir un
futuro en el que ninguna mujer deba vivir con miedo. Solo con el compromiso activo
de todos y todas podremos erradicar este fenómeno estructural.
Desde el año 2003, en España más de 1.279 mujeres han sido asesinadas a manos
de sus parejas o exparejas, y en lo que llevamos de año, 24 menores se han quedado
huérfanos.

A esta tragedia debemos sumar las innumerables violencias cotidianas que
permanecen muchas veces invisibles y silenciadas: la violencia económica que priva
a las mujeres de su independencia; la violencia vicaria, donde los hijos e hijas son
utilizados como instrumentos de sufrimiento; la violencia digital, que se manifiesta en
amenazas, acoso y chantaje en el entorno virtual; y la trata de mujeres y niñas con
fines de explotación sexual, una de las formas más crueles de esclavitud
contemporánea. No podemos olvidar tampoco el uso de la sumisión química, una
práctica deplorable que convierte a las víctimas en objetos sin voluntad para ser
violentadas impunemente.

Tampoco podemos ignorar las formas extremas de violencia que se agravan en
contextos de guerra y conflicto armado, donde mujeres y niñas son utilizadas como
armas de guerra, sufriendo violaciones, abusos y esclavitud sexual, crímenes que
con demasiada frecuencia quedan impunes. Estas atrocidades nos exigen reforzar
nuestro compromiso con la defensa de los derechos humanos y la protección de las
víctimas, exigiendo justicia y reparación en todas las partes del mundo. En un día
como hoy, recordamos especialmente a las mujeres y niñas de Afganistán, a quienes
las nuevas leyes del régimen talibán han privado aún más de libertad, recluyéndolas
en sus hogares, sin acceso a la educación, al trabajo ni a la vida pública. Esta
regresión de derechos es un doloroso recordatorio de que la lucha por la igualdad y
la justicia no puede cesar, y que la comunidad internacional debe redoblar sus
esfuerzos para asegurar que los derechos de las mujeres no sean socavados ni
silenciados en ninguna parte del mundo.

Este año, nos congratulamos de un avance crucial en el ámbito europeo: la Directiva
2024/1385 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de mayo de 2024, sobre la
lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica. Es una norma
que marca un hito en la protección de los derechos de las mujeres, estableciendo
medidas para combatir la violencia de género y garantizar el acceso a la justicia y la
protección de las víctimas y obliga a los Estados miembros a adoptar medidas que
fortalezcan los servicios de apoyo, aseguren una adecuada respuesta penal
mediante la tipificación de nuevos delitos -como, por ejemplo, el ciberacoso- y que
promuevan la cooperación transfronteriza, garantizando que ninguna mujer quede
desprotegida por las fronteras internacionales.

Por este motivo, instamos al Gobierno de España a proceder cuanto antes a la
trasposición de esta directiva al ordenamiento jurídico y normativo nacional, con el
fin de garantizar que las víctimas de violencia de género reciban toda la atención y
protección necesarias, de acuerdo con los estándares europeos. Esta
implementación es fundamental para asegurar la plena efectividad de los derechos
reconocidos a las víctimas en el ámbito comunitario, consolidando así el marco
normativo que refuerza su protección y asistencia integral en el territorio español.
Los ayuntamientos, a través de la FEMP, nos comprometemos firmemente a seguir
mejorando la coordinación entre las distintas instituciones implicadas en la lucha
contra la violencia de género, para asegurar que las víctimas reciban el apoyo
integral que necesitan para superar la violencia sufrida. Asimismo, instamos a todas
las administraciones competentes a redoblar esfuerzos en la formación continua de
los profesionales que intervienen en la atención a las víctimas, con el fin de garantizar
una respuesta especializada y de calidad que cubra todas sus necesidades desde
un enfoque integral y multidisciplinar.

Por ello, hacemos un llamamiento a todas las Entidades Locales para adherirse a
esta declaración y sumarse a este esfuerzo conjunto por una sociedad más justa,
libre de violencia y verdaderamente igualitaria.
Hoy, más que nunca, es nuestra responsabilidad denunciar públicamente todas las
formas de violencia contra la mujer, para que el silencio y la complicidad no tengan
cabida en nuestra sociedad. Es hora de que la vergüenza recaiga donde debe estar:
en quienes ejercen la violencia, no en quienes la sufren.

ÚLTIMAS NOTICIAS:

Salir de la versión móvil