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General Martínez Lozano: «El soldado de montaña es austero y tiene una gran capacidad de resistencia»

El soldado de montaña es austero, con un carácter muy serio y una gran capacidad de resistencia”, asegura el general jefe del Mando de Tropas de Montaña (MTM), Francisco Germán Martínez Lozano. Es la mejor definición de estos militares, hombres y mujeres formados en capacidades específicas que no comparte ninguna otra unidad del Ejército Español. “Soy positivo ante el futuro. Mi gran ilusión es poderme jubilar sin que mi unidad haya entrado nunca en combate, porque creo que nadie, tampoco ningún militar, quiere una guerra. Pero tengo el convencimiento de que, en caso de que fuera necesario, nuestras unidades son las mejor preparadas y siempre van a estar disponibles para actuar”, afirma el general. Dos regimientos, el Galicia 64 de Jaca y el América 66 de Pamplona, son el alma del Mando de Tropas de Montaña, que este 2024 conmemora los 125 años de su creación.

General Martínez Lozano: "El soldado de montaña es austero y tiene una gran capacidad de resistencia". En la imagen, el jefe del Mando de Tropas de Montaña durante los actos del pasado sábado en Jaca. (FOTO: RICZM 64)
General Martínez Lozano: «El soldado de montaña es austero y tiene una gran capacidad de resistencia». En la imagen, el jefe del Mando de Tropas de Montaña durante los actos del pasado sábado en Jaca. (FOTO: RICZM 64)

Una gran unidad del Ejército de Tierra

Con apenas 1.200 efectivos, las Tropas de Montaña se revelan, hoy por hoy, como una de las grandes unidades del Ejército de Tierra. Pequeña en número, pero con una responsabilidad ingente y unas capacidades fundamentales para el Ejército Español, esta unidad cuenta con un gran prestigio.

“Somos dos batallones de Infantería Ligera, con un pequeño refuerzo de Artillería y una compañía de Esquiadores; pero con unas capacidades específicas que no tienen el resto de las unidades, como son las posibilidades de movimiento, vida y combate en montaña y en clima extremadamente frío, como el que puede darse en el norte de Europa”, explica el general jefe del Mando de Tropas de Montaña, Francisco Germán Martínez Lozano.

Es, precisamente, esta característica la que marca la diferencia entre las unidades de montaña y el resto de las que conforman el Ejército de Tierra: su especialización, su preparación y su capacidad de enfrentar los escenarios más exigentes.

Una capacidad “única” y exclusiva, como destaca Martínez Lozano, que el Mando de Tropas de Montaña proporciona a la Fuerza Terrestre y a disposición permanente del Ministerio de Defensa, que es quien tiene la última palabra a la hora de decidir hasta qué punto se quiere comprometer en los potenciales conflictos o situaciones que requieran la intervención de las unidades de montaña y para los que éstas están en permanente disposición. “Siempre estamos preparados y disponibles”, en palabras de Martínez Lozano, para poder dar una respuesta rápida y eficaz en el momento que se les necesite.

Militares del Regimiento Galicia, en una imagen de archivo, durante un ejercicio en Panticosa. (FOTO: Rebeca Ruiz)

El espíritu de austeridad del soldado de montaña

Para el general Martínez Lozano, “el soldado de montaña es un ciudadano español como el resto. Los hombres y mujeres de las Unidades de Montaña son igual de alegres, igual de tristes, que los demás españoles. Con sus problemas y sus situaciones. Los militares no dejan de ser una representación de la sociedad. Eso sí. Durante su paso por el Ejército, el carácter cambia, y se les va formando en un espíritu de austeridad. Se los forma para asumir las circunstancias. Viven en una situación continua de riesgo, porque cuando sales a la montaña son 24 horas al día de amenaza, y eso va marcando. Al final, encuentras a un soldado más serio, más austero y con una capacidad de resistencia y aguante muy importante”.

“Aquí intentamos dar mucha responsabilidad al soldado -continúa el general del MTM-. Responsabilidad sobre sí mismo, a la hora de cuidarse, porque el monte exige un grado máximo de autodisciplina; y responsabilidad frente al equipo: porque si él falla, falla todo. Un problema de congelaciones no es sólo problema del lesionado, sino que afecta a toda la sección, o a toda la compañía”.

Los continuos cambios de las unidades de Montaña

125 años de continua evolución y cambios estructurales

125 años de continua evolución y cambios estructurales, en los que la ciudad siempre ha tenido un gran protagonismo a través del Regimiento de Infantería Galicia 64 de Cazadores de Montaña.

En los años 90, el Regimiento Galicia tenía dos batallones, uno en Sabiñánigo y otro en Jaca, con alrededor de 800 personas cada uno de ellos -junto a la EMMOE, con las compañías de esquiadores y de operaciones especiales-. El Regimiento Galicia pertenecía a la Brigada de Alta Montaña, que estaba en Huesca y que en el 94 pasó a ser Brigada de Cazadores de Montaña. El Cuartel General se trasladó a Jaca, pero enseguida comenzó la reducción de unidades y se cerró el Batallón de Gravelinas, quedando ya sólo los batallones de Jaca, Pamplona y Cataluña”, recuerda el general Martínez Lozano.

Martínez Lozano, en una imagen de archivo, durante el Congreso de la Federación Internacional de Veteranos de Montaña que se celebró en 2022 en Jaca. (FOTO: Rebeca Ruiz)

En 2007 llegaría otra transformación con la creación de la Jefatura de Tropas de Montaña, donde se dejó de ser brigada y se perdieron la artillería y los zapadores. “La unidad de Infantería seguiría siendo la misma, pero las capacidades del Cuartel General se limitaron mucho”, añade.

Una década después llegó a cerrarse y, en 2020, el general Francisco Javier Varela, entonces Jefe de Estado Mayor del Ejército, decidió reactivar el Mando de Tropas de Montaña. Es, el MTM, “una recreación de la Jefatura de Tropas de Montaña, pero más reducida todavía con el cambio de orgánica de los batallones de Cataluña que entonces tenía la jefatura y que han perdido la especialidad de montaña”, explica el general Martínez Lozano.

Sobre el Mando de Tropas de Montaña

No están previstas próximas reestructuraciones

El general del Mando de Tropas de Montaña asegura que, en estos momentos, “no hay previsto ningún plan de reestructuración importante del Ejército. Seguimos manteniendo la misma estructura de mando, divisiones y brigadas. Pero sí es cierto que la situación internacional está cambiando mucho. Se están escuchando voces de gobiernos muy preocupados con la amenaza de crisis internacionales y no sabemos cómo va a reaccionar España. Pero a día de hoy no hay prevista ninguna modificación orgánica de calado que afecte a las unidades de Montaña”.

Es precisamente esa situación internacional continuamente cambiante la que hace más especiales y necesarias que nunca a las unidades de montaña. “Las crisis no surgen de hoy para mañana -por ejemplo, desde 2013 ya se preveía un conflicto importante en Ucrania-. Y nosotros estamos continuamente preparándonos para intervenir en el caso de que se nos necesite. Ningún ejército del mundo estaría preparado para entrar en guerra de hoy para mañana, pero los conflictos se ven venir. Y nosotros -las unidades de Montaña-, aunque todo es mejorable, contamos con un nivel de material y de capacidades adecuados para poder hacer esa escalada si fuera necesario”, apunta el jefe del Mando de Tropas de Montaña.

“Soy positivo ante el futuro -concluye el general Martínez Lozano-. Mi gran ilusión es poderme jubilar sin que mi unidad haya entrado nunca en combate. Porque creo que nadie, ni ningún militar, quiere una guerra. Pero tengo el convencimiento de que, en caso de que fuera necesario, nuestras unidades son las mejor preparadas y siempre van a estar disponibles para actuar.

Por Rebeca Ruiz

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