El Ayuntamiento de Borau muestra su preocupación y su inquietud ante los deslizamientos y las grietas que han provocado las últimas lluvias, sobre todo en la pista que da acceso a Caniás. Toneladas de tierra, piedras y lodo se desprendían de las laderas y han caído al Lubierre. El desprendimiento es de tal magnitud que incluso ha desviado el cauce natural del río. Los vecinos temen que si no se ponen medios pueda producirse alguna desgracia, ya que esa carretera da acceso a explotaciones ganaderas e incluso a varias viviendas habitadas. Paralelamente, la Diputación Provincial de Huesca cortará en las próximas horas otra carretera, la que une Borau con Aísa, para ejecutar una reparación de emergencia tras los desperfectos originados por otro desprendimiento por encima del desvío de San Adrián de Sasabe.

«Tenemos miedo de que pueda haber daños personales si el río sigue erosionando la ladera de la carretera a Caniás»
«Ha caído toda una ladera, con un gran volumen de tierra. Ha invadido el cauce del río, que hasta ahora iba por el lado contrario, y lo ha desplazado. Ahora el río está erosionando la ladera que sujeta la carretera, que está transitada 24 horas al día porque hay tres viviendas habitadas y tres naves ganaderas. Nuestro miedo desde el Ayuntamiento, y lo que más nos preocupa, es que erosione tanto la ladera que la final la pista se corte, se mueva o se raje, como ha pasado más abajo. Y se podrían producir daños personales», explica la alcaldesa de Borau, Sara Jarne.
Como ya explicaba el pasado lunes JACETANIA EXPRESS, todas las alarmas saltaban en Borau a raíz de unos deslizamientos de piedras, tierra y lodo y de las grietas que aparecían en la carretera de Caniás como consecuencias de las lluvias de las últimas semanas. Una situación que no ha hecho más que empeorar desde entonces, como explica el teniente de alcalde de Borau, Daniel López.
Lluvias, deshielo y deslizamientos en Borau
El problema comenzó la semana pasada. «Después de tantos días lloviendo, empezaron a aparecer grietas importantes en la carretera de Caniás, que significan deslizamientos en la base de la carretera. Al mismo tiempo, hubo un par de desprendimientos en unas laderetas pequeñas, que anegaron la carretera. Suele pasar a menudo, así que llamamos a una empresa de la comarca para que hiciera una intervención de emergencia para abrir paso.
Poco a poco empezaron a salir más grietas. Y ya sumada a la preocupación que teníamos con la carretera y las grietas que habían aparecido, en el lado opuesto se produjo un deslizamiento muy importante en la ladera de un barranco que llegó hasta el río. Cayeron toneladas de piedras, lodo y tierra que desviaron el curso del río y lo han traído hasta la parte contraria, que es donde está la carretera que une el pueblo con Caniás. Ha sido impresionante. Uno no se puede hacer a la idea de lo que ha caído ahí hasta que no lo ve en persona», describe el teniente de alcalde.
Vigilantes ante lo que pueda pasar
Desde entonces, los vecinos han estado vigilantes, porque la masa seguía avanzando. En estos momentos, «parece que ya se ha detenido y no empuja» ya a la carretera, explica López, que duda de que realmente se haya detenido el deslizamiento porque puede quedar encubierto por todo lo que está arrastrando la corriente.
«La realidad es que sigue bajando mucha agua por ese barranco -insiste- y ya ha anegado varios campos. Nuestra principal preocupación es que ha cambiado el curso del río. Volvía a llover en las últimas horas y baja mucho caudal; además de las lluvias, del deshielo. Lo podemos ver minuto a minuto. El río se ha quedado encajado y baja por una parte muy estrecha y está erosionando la ladera que sujeta la carretera», advierte el edil.
Todavía se desconoce la magnitud y las consecuencias del deslizamiento y del cambio del curso del río
Todavía se desconoce la magnitud de los efectos que tendrán en el futuro estos sucesos. Desde el Ayuntamiento de Borau se pusieron inmediatamente en contacto con la Confederación Hidrográfica del Ebro y con la Diputación Provincial de Huesca. Hacen un llamamiento para que estas instituciones les ayuden a solucionar el problema. Como cabe suponer, el Ayuntamiento de Borau es pequeño y tiene unos recursos limitados, totalmente insuficientes para afrontar una respuesta a un problema como este.
«Estuvieron los técnicos de Confederación y nos comunicaron que no veían mayor problema. No somos de la misma opinión en el Ayuntamiento, porque vemos cómo se está erosionando la ladera que sujeta la carretera a Caniás minuto a minuto. Si nos basamos en experiencias anteriores, que no es la primera vez que pasa que vemos cómo el río se come la ladera de una carretera, nos tememos que esa ladera se pueda desprender y hay riesgo de la carretera también se caiga. Ya no es la preocupación de quedarnos incomunicados por esa parte, que sería un problema al que ya buscaríamos una solución. Lo malo es que en ese momento pase alguien y tengamos alguna desgracia personal», añade López.

Nada igual desde 2012
Por su parte, la Diputación Provincial de Huesca también envío sus técnicos para una valoración y plantear la actuación correspondiente, tras alertar el Ayuntamiento de Borau de la situación. «Estamos muy agradecidos a la Diputación», aseguran desde el Consistorio, que recuerdan que no habían tenido un problema similar desde las riadas de 2012, cuando también la DPH tuvo que ayudarles a reconstruir pistas forestales y caminos que habían quedado destrozados.
La preocupación del Ayuntamiento de Borau no es infundada. Y es que se trata de una vía muy transitada, por la que «pasa gente prácticamente las 24 horas del día». De momento, el Ayuntamiento ha señalizado la pista, indicando que hay que circular por ella con mucha precaución y el riesgo que se corre si se transita por ahí. Además, no pierden de vista cómo baja el río ni las previsiones meteorológicas, que vuelven a dar lluvias. «Estamos continuamente vigilantes» por lo que pueda pasar, explica Daniel López.
LA DPH inicia la reparación de emergencia de la carretera entre Borau y Aísa tras los deslizamientos
No es el único frente abierto en Borau, que está siendo especialmente castigado por los temporales y acumula ya destrozos en muchas de sus infraestructuras. Precisamente, la Diputación Provincial de Huesca anunciaba este jueves el corte de la carretera HU-V-2201, que une Borau y Aísa, para iniciar la reparación de emergencia de unos desperfectos que también se han registrado en este tramo, como consecuencia de otro deslizamiento.
La Diputación Provincial de Huesca va a ejecutar en las próximas semanas una obra de emergencia para estabilizar el deslizamiento que está afectando a la carretera HU-V-2201 entre Borau y Aísa, en la que se han producido varios escalones en el pavimento que continúan agravándose en los últimos días. En este caso, en total se han visto afectados 120 metros de carretera, tal y como informa la DPH. La cantidad de agua caída en las últimas semanas, junto al deshielo, ha hecho que las laderas y los rellenos de las carreteras se encuentren totalmente saturados, indican las mismas fuentes.
Obras de emergencia en la carretera entre Borau y Aísa
Las obras de emergencia que va a ejecutar la Diputación Provincial de Huesca en Borau HU-V-2201 contemplan diferentes actuaciones. La primera de ellas es el saneamiento y retirada del material inmovilizado. Después se ejecutarán muros de escollera. Además, los trabajos incluyen mejoras en el drenaje, reposición del firme y, del mismo modo, reposición de los sistemas de contención que han quedado destrozados tras el desprendimiento.


«Ante la imposibilidad de habilitar desvíos provisionales y debido a la estrechez de la calzada es imprescindible cortar el tráfico de la carretera mientras duren los trabajos», asegura la Diputación Provincial de Huesca. El corte del tráfico se producirá a partir de mañana, 20 de febrero, y la duración prevista de los trabajos es de dos meses. No obstante, se han contemplan desvíos alternativos. Mientras duren los trabajos, los vecinos de Borau pueden acceder a la localidad por la misma HU-V-2201, mientras que el acceso a Aísa se tendrá que realizar por la carretera A-2605.
En este caso, la Diputación de Huesca enmarca esta actuación «en su línea de respuesta ágil ante emergencias que afectan a accesos y comunicaciones en la provincia de Huesca», se destaca desde la institución provincial.
Por Rebeca Ruiz
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