Caléndula: 27 años de regalos personales en Biescas

Caléndula fue creada en Biescas en 1999. Un espacio de artesanía fundado por su dueña, Cristina Campo, y que poco a poco ha ido reinventándose hasta ahora. En la actualidad, ofrece a turistas y pelaires bisutería, productos aromáticos, recuerdos y artículos infantiles, entre otros, siempre con un toque muy característico. Los regalos personales son su sello de identidad, y semana tras semana se puede encontrar su amplia gama de ofertas en su blog, que cambia según la época del año.

(Foto: Caléndula)

Caléndula, una historia que nace en 1999

Para conocer los inicios de Caléndula hay que remontarse hasta 1999, hace casi 27 años atrás. Cristina Campo, vecina de Biescas, terminaba la carrera de Magisterio, y tras una época de dudas decidió recoger el testigo de una tienda de artesanía que había en el local de su familia.

«Había hecho la carrera por vocación, pero no tenía claro qué hacer después, así que volví a Biescas con la idea de empezar algo para ganar dinero y poder ganar tiempo de decisión. Justo coincidió que el dueño de una tienda que estaba en un local de mi familia quería traspasarla. Y no sé la razón pero terminé cogiéndole el relevo», recuerda.

Mientras decidía qué hacer con su futuro, Cristina Campo fue enamorándose cada vez más de Caléndula y del negocio, hasta que llegó un momento que «la prueba se convirtió en realidad».

Formación y reconversión en los primeros años

Pese a haber cogido el negocio, Cristina Campo admite que «sabía muy poco de cómo funcionaba», por lo que los inicios fueron complicados. Sin embargo, su empeño no cesó, y comenzó a formarse en marketing, contabilidad, merchandising y otros muchos aspectos tan necesarios a la hora de tener una puerta abierta al público.

(Foto: Caléndula)

En cuanto a la oferta, la dueña también le dio un giro total al negocio. Caléndula pasó a ser mucho más que una tienda de artesanía. «Me costó ya que no sabía cómo enfocarlo, pero fui viendo la luz a base de pensar y reflexionar. No quería solo artesanía pura y dura. Mantuve esa parte pero amplié el catálogo, sobre todo hacia el regalo personal», añade.

Caléndula: un toque muy personal para clientes locales y turistas

Caléndula ha ido desarrollando su propia marca día a día, hasta que hoy es una tienda cuyo sello de identidad es el regalo personal. Tanto pelaires como turistas tienen en esta tienda una oportunidad personalizada para realizar un regalo. La bisutería, velas aromáticas, bolsos o artículos infantiles brillan en su escaparate, añadiendo un trato exquisito.

«A día de hoy mi producto estrella que más se está vendiendo es Brisas del Pirineo. Un artículo que recoge las esencias de la naturaleza para la piel: colonia, crema hidratante, gel de baño o pastilla de jabón. Se puede decir que el objetivo es disfrutar y llevar a tu casa los aromas del Pirineo durante todo el año», comenta Campo.

Colecciones de invierno y de verano: Caléndula se adapta a la época

Otra de las características de Caléndula es su adaptabilidad a las épocas del año. Su repertorio cambia totalmente según el momento, ofreciendo una colección de verano y otra de invierno. Todas las marcas e ideas son sacadas de grandes ferias, showrooms y colecciones, a las que Cristina Campo acude para informarse y traer «lo mejor y más moderno» a sus clientes.

(Foto: Caléndula)

«Al trabajar con complementos hago dos colecciones; verano e invierno. Ahora estoy de camino a Madrid para asistir a la Feria Internacional de Regalo y Complemento, donde voy a hacer las compras para la próxima temporada de verano. Además de ello, también hago estudios exhaustivos de escaparates», sostiene la fundadora de Caléndula.

Redes sociales y su blog con publicaciones semanales

Para seguir su actualidad y nuevos productos de temporada, Caléndula utiliza diversas redes sociales como Facebook e Instagram. A ellas se le suma su -ya conocido- blog, donde desde hace muchos años atrás comparte con sus seguidores semanalmente su día a día y artículos.

(Foto: Caléndula)

«Son herramientas que utilizo para conectar y comunicarme con la gente. Mucha gente de fuera no puede venir a la tienda física, así que allí se enteran de todo. Por ejemplo, la semana pasada que llovía tanto, mi publicación fue a enseñar los nuevos paraguas que tenemos en Caléndula», alega.

Un futuro en manos de los vecinos

Caléndula encara su futuro con el objetivo de «seguir siendo un punto de referencia para todo el valle». «Biescas y su gente siempre me han apoyado, y apostado por el comercio local. Siempre les estaré muy agradecida por ello y sé que me van a seguir dando todo ese cariño«, sentencia.

Por Jorge Callau

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