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San Úrbez llega al Museo Diocesano de Jaca: de Pastor a Buen Pastor

El Museo Diocesano de Jaca presentaba esta tarde ante decenas de asistentes la exposición ‘San Úrbez. Sol de la montaña. De Pastor a Buen Pastor’. Una propuesta que alberga creencias, leyendas y ritos, que desde mañana, 25 de febrero, mostrará de forma gratuita la estrecha relación de San Úrbez con el territorio pirenaico. Este estudio, en el que se lleva trabajando varios meses, supone la primera labor conjunta entre los tres museos diocesanos de la provincia: Huesca, Barbastro-Monzón y el jaqués. Los tres han participado y coordinado todos los pasos realizados, lo que asienta las bases para nuevas colaboraciones. «Rescatar la vida de este santo no solo es un ejercicio histórico, sino que es nuestro deber mostrar cómo reflejó en su vida la identidad montañesa que hoy nos caracteriza», destacaba Belén Luque, directora del Museo Diocesano de Jaca.

(Foto: Jorge Callau)

San Úrbez, iba figura que refleja la identidad montañesa

Esta tarde decenas de personas se congregaban en el Museo Diocesano de Jaca para presenciar la inauguración de la exposición ‘San Úrbez. Sol de la montaña. De Pastor a Buen Pastor’. Una exposición destinada íntegramente a dar a conocer la figura del santo, y que desde mañana será visitable de forma gratuita en horario del propio museo.

Quizá la figura de San Úrbez no tiene un gran reconocimiento en el territorio, sin embargo, la propia exposición lo sitúa como un perfecto embajador de lo que hoy se conoce como identidad montañesa. «La historia y vida de San Úrbez queda empañada por la tremenda devoción que hay por Santa Orosia, pero su vida fue por y para la montaña. Por eso, se dice que Santa Orosia y San Úrbez son la estrella y el sol de la montaña, respectivamente», comentaba Belén Luque durante la presentación.

Para llegar hasta la inauguración de hoy, ha habido una labor muy exhaustiva de meses de estudio. Entre las diferentes partes, destaca Óscar Ballarín, Prior de la Cofradía de San Úrbez de Nocito. Su experiencia y conocimiento acerca del tema ha sido pieza fundamental. «Es un santo que se deja querer, su huella es imborrable. Pasó de ser un pastor que iba por las montañas pirenaicas a ser un buen pastor de Dios y de la Fe, con la humildad siempre de por medio», explicaba el propio Ballarín.

Primera colaboración entre las tres diócesis de la provincia de Huesca

Además de la propia importancia ya comentada, esta exposición tiene un significado adicional, ya que es la primera vez en la historia en la que han participado de manera conjunta las tres diócesis de la provincia: Huesca, Barbastro-Monzón y Jaca. Un trabajo coordinado por todas ellas, lo que les ha hecho estar en continua comunicación desde la selección hasta el traslado de todas sus piezas.

«Nada de esto habría sido posible sin el gran trabajo de los equipos de las tres diócesis. Aquí la la figura de San Úrbez no es tan venerada como en las otras, ya que se ve empañada por Santa Orosia. Pero rescatar su memoria no solo era un ejercicio histórico, sino que era nuestra obligación para comprender cómo se ha construido la identidad de nosotros, los montañeses», puntualizaba Luque.

San Úrbez, un camino interior que lo llevó hasta el Pirineo Oscense

San Úrbez, tal y como se refleja en la exposición, es uno de los santos más antiguos del Pirineo Aragonés. Para hablar de él hay que remontarse hasta los siglos VIII y IX. Nació en Burdeos (Francia), y siendo joven se vio obligado a huir de su tierra natal. Cruzó los Pirineos, y llegó hasta las inmediaciones del Alto Aragón, donde encontró acogida por los vecinos, siguiendo su camino en el mundo del pastoreo.

«Una vida dura y sencilla, pero siempre basada en la oración y en la confianza de Dios, que supo convertir el día a día de un pastor en el camino hacia la santidad. Siempre con una humildad impresionante», añadía Óscar Ballarín. Su popularidad no tardó en aparecer entre las gentes, que le atribuían una cercanía especial con Dios y una gran capacidad de mediación. Algunos de los terratenientes acudían a él para la bendición de campos, cosecha y ganado.

«Sin embargo, él huía de dicha fama, y pasó por los diferentes valles de este territorio, dejando su huella en todos ellos. Alternaba la vida de pastor y la oración, siempre en lugares apartados. Su santidad no se ejemplarizaba en actos públicos, sino en hechos sencillos y humildes. A su muerte, su culto se extendió por todo el Alto Aragón, gracias al relato de los pastores, los que un día fueron sus compañeros», añadía en la presentación el Prior.

Desde ese momento, San Úrbez es considerado el santo protector contra la sequía y las calamidades naturales. Durante siglos, habitantes de diferentes valles acudían hasta su tumba para pedir su amparo y defensa. «Cuando vine aquí no sabía quién era San Úrbez, pero ahora, gracias a este estudio, he descubierto una figura que debe ser conmemorada por todos. Nos acerca algo valiolísimo, la historia de nuestro pueblo y nuestra iglesia», sostenía Pedro Aguado, obispo de la diócesis.

Una exposición acompañada por citas destacadas

‘San Úrbez. Sol de la montaña. De Pastor a Buen Pastor’ no solo es una exposición gratuita en el Museo Diocesano de Jaca, sino que en las próximas semanas acercará esta figura con citas marcadas en el calendario.

La primera será este viernes, 27 de febrero, a las 18:30 horas en la sala capitular. Se proyectará la película ‘San Úrbez’, de Eduardo de la Cruz. El acto contará con la participación del propio director, y para poder asistir se necesita reserva previa. Dos semanas después, el viernes 13 de marzo, a las 18:30 horas en el mismo espacio será el turno de escuchar el comentario de la exposición a manos de Óscar Ballarín, Prior de la Cofradía de San Úrbez de Nocito. Para poder asistir también es necesario reservar.

Imágenes de la presentación de ‘San Úrbez. Sol de la montaña. De Pastor a Buen Pastor’

Por Jorge Callau (texto e imágenes)

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