Los vecinos de Larués se volvían a concentrar, por tercer sábado consecutivo, para solicitar al Ayuntamiento de Bailo que apruebe una normativa que impida «la instalación de cualquier tipo de granja de ganadería industrial intensiva que ponga en riesgo el entorno y la salud de los vecinos de Bailo».
Tercera movilización de la Plataforma Stop Purines
La acción respondía a la convocatoria de la Plataforma Ciudadana Stop Purines Pueblos Vivos, que se movilizaba de nuevo -por tercera vez- para mostrar «su inquietud y preocupación por el proyecto de instalación de una macrogranja de 7.200 cerdos a dos kilómetros del pueblo de Larués».
Con ello, los vecinos de la zona quieren seguir mostrando «su inquietud y preocupación por el proyecto de instalación de una macrogranja», si bien conocen que existe un informe desfavorable a su instalación.
No obstante, piden al Ayuntamiento de Bailo, al que pertenece Larués, que «apruebe una normativa que impida la instalación de cualquier tipo de granja de ganadería industrial intensiva, que ponga en riesgo el entorno y la salud de los vecinos», como han explicado en reiteradas ocasiones.

LA PLATAFORMA STOP PURINES PUEBLOS VIVOS
La plataforma Stop Purines Pueblos Vivos nacía la amparo de la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial, una iniciativa que agrupa a más de medio centenar de movimientos de diversas comunidades autónomas y de la provincia de Huesca.
Entre ellos, SOS Ribagorza, Loporzano Sin Ganadería Intensiva y Hoya de Huesca Viva. A través del movimiento, los vecinos de Larués se unían «a otros pueblos que rechazan la ganadería industrial y claman por un entorno rural sostenible».
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