JACETANIA EXPRESS

La romería de Orante, la popular tradición que da la bienvenida a la primavera en Jaca

Un año más, la romería de Orante ha celebrado el inicio de la primavera en La Jacetania. Se trata de la primera romería de la temporada, y una de las más conocidas. Cientos de personas del territorio han llevado a cabo alguna vez la ascensión hasta la ermita de San Benito, donde hoy se ha celebrado una eucaristía y posterior vermú, y que el próximo 20 de marzo dará la bienvenida a la primavera con su tradicional hoguera. Pese a que su historia proviene de siglos atrás, este festejo puso al pequeño pueblo de Orante en el mapa desde 1996. Cuando la rehabilitación de la ermita atrajo a miles de personas hasta convertirse en lo que es hoy: una de las grandes romerías del lugar.

Orante celebra su romería hasta la ermita de San Benito

Tal y como marca la tradición, cientos de personas se reunían este mediodía en Orante para celebrar su romería. Una cita que se celebra cada tercer domingo de marzo, y que inaugura la temporada de romerías en La Jacetania.

A las 13:00 horas, muchos vecinos de la zona se agrupaban para realizar la ascensión por senda hasta la ermita de San Benito. En ella, se celebraba la particular eucaristía y, posteriormente, todos se agolpaban en la salida para el vermú popular. Una jornada muy emocionante que convierte al pequeño pueblo de Orante en un referente de territorio por algunas horas. Entre otros, también acudía a la romería Carlos Serrano, alcalde de Jaca, a cuyo municipio pertenece Orante.

Pese a finalizar el día de hoy, el festejo volverá el próximo 20 de marzo, con la tradicional hoguera en honor al equinoccio de primavera. A los pies de la propia ermita, decenas de personas se reunirán de nuevo en torno al fuego para hablar, cantar y cenar. «Ha habido años que hemos sido muchas personas para la hoguera, esperamos llegar a esos número este año», destaca Ángel Javierre, alcalde de Orante.

Orante, una historia a través de la rehabilitación de su ermita

Como muchas otras romerías, las raíces históricas de la de Orante no tiene una fecha clara. Sin embargo, su popularidad y la propia tradición cambiaría en el año 1996. Desde el pueblo, los pocos habitantes decidieron comenzar la rehabilitación de la ermita de San Benito debido a la caída de la techumbre. Una obra grande, que precisó de ayuda de gente de todos los lugares cercanos, que accedieron sin dudar.

Una muestra de solidaridad y compañerismo entre pueblos, que, aún sin saberlo, iba a cambiar totalmente el devenir de Orante. «El año siguiente a la restauración, todas aquellas personas que nos ayudaron las invitamos a venir a la romería, nuestro símbolo. Y me acuerdo que nos juntamos muchísima gente», recuerda Javierre. A partir de entonces, se tomó otra decisión para atraer todavía más asistentes: «antes la romería era el 21 de marzo, y desde entonces lo cambiamos al domingo de antes de la hoguera, para que siempre fuese fecha concreta».

Poco a poco, Orante también trabajó en su promoción patrimonial, cultural y paisajística. «Aquí llegaron algunos años Eugenio Monesma o Os Gaiters de Chaca. Acicates que no solo atraían a gente en la romería y hoguera, sino todo el año», añade.

150 personas en la romería y 300 en la hoguera: 14.000 visitas al año

Este pequeño pueblo que en la actualidad cuenta con cinco habitantes adquirió una fama más allá de las fronteras que algún día había podido soñar. «Mi padre, Antonio, que ha sido el impulsor de todo esto, ha llegado a contabilizar algunos años alrededor de 14.000 visitantes. Vienen de diferente lugares del país, e incluso de otras naciones», sostiene el alcalde.

Como otras cifras, el propio Ángel Javierre explica que en muchas ocasiones, para la romería se han juntado «cerca de 150 personas», mientras que para la hoguera, días después, se ha sobrepasado las 300. «Son números que en la vida habíamos imaginado. Ahora nos concentramos en mantener todo como está, que no es sencillo. En la romería y hoguera reinan la cercanía, buen ambiente y respeto, y eso no se puede perder venga la gente que venga», detalla. Unas citas en las que todo el mundo es bienvenido, siempre desde el respeto por el lugar y la tradición que representa.

La pandemia no pudo frenar la tradición en Orante

Desde 1996, el único momento en que la ermita de San Benito no ha contado con gente a sus pies para dar la bienvenida a la primavera fue en la época de la pandemia COVID 19. «Se trastocó un poco todo, se paralizó la llegada de personas, pero hemos vuelto incluso mejor», destaca.

Pese a no contar con grupos, la pandemia no pudo frenar del todo dicha tradición entre sus vecinos más fieles: «como la gente no podía venir, subí yo solo a la ermita para realizar la hoguera y hacer una videollamada entre nuestros vecinos. Fue muy muy emotivo y nos sentimos cerca por un rato».

Imágenes de la romería de Orante de hoy

La pequeña localidad de Orante está situada a 931 metros de altura, justo en el centro de la Val Ancha. Fue lugar dependiente, durante siglos, del monasterio de San Juan de la Peña. Desde el tozal de la ermita de San Benito, escenario de romerías, se dice que se divisa la ciudad de Jaca, más de 40 pueblos de la redolada, la Peña Oroel, los Capitiellos y, en días claros, hasta el monasterio de Leyre en Navarra. Esta romería, que es la primera en el calendario comarcal, marca el inicio de la primavera. Considerado por algunos como lugar de magnetismo y fuerzas telúricas, se cree también que San Benito de Orante es el centro de una cruz formada por cinco santuarios benedictinos. (FUENTE: Visitjaca)

Por Jorge Callau

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